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ALERGIAS

Los antihistamínicos que no dan sueño para la alergia

Existen antihistamínicos para la alergia que no dan sueño, descubre cuáles son y pregunta a tu médico si son buena opción para ti.

Inmaculada Jiménez Peral

Con la llegada de la primavera se produce la proliferación de las flores y, por lo tanto, la época en la que las personas con alergia temen salir a la calle por todo lo que esto conlleva. En la actualidad, gracias al avance de la medicina, existen numerosos fármacos que van a reducir los síntomas de la alergia pero, en la mayoría de los casos, lo que nos cura por un lado, nos va a provocar unos efectos secundarios por otro.

Lo normal es que hoy en día recurramos a los antihistamínicos de segunda y de tercera generaciónLo normal es que hoy en día recurramos a los antihistamínicos de segunda y de tercera generación

El sueño, es el mayor enemigo de los antihistamínicos y esto es así porque su función principal es la de bloquear la histamina, que es una hormona que circula por la sangre y que una de sus funciones es la de mantenernos despiertos. En la actualidad, existen varios tipos de antihistamínicos que dependiendo del efecto que queramos conseguir en nuestro cuerpo y depende de la situación a la que nos enfrentemos vamos a tomar uno u otros.

Tipos de antihistamínicos

Actualmente vamos a diferenciar en el mercado tres tipos diferentes de antihistamínicos. Dependiendo del plan que vayas a realizar durante el día en el que necesitas mantener a raya los síntomas de la alergia, optaremos por un grupo u otro.

1. Antihistamínicos de primera generación

Estos son los más conocidos por todos nosotros, aquellos que se han tomado de toda la vida para hacer desaparecer los síntomas de la alergia. Este tipo de medicamentos los tomaremos cuando no tengamos que realizar ningún plan que requiera mantenernos despiertos, ya que estos son los que nos van a provocar somnolencia. Un ejemplo de este grupo de antihistamínicos son Polaramine, Atarax y Actithiol

2. Antihistamínicos de segunda generación

Son aquellos que solo hay que tomarlos una vez al día y la dosis recomendada por los expertos no tiene por qué dar somnolencia, aunque hay en algunos casos en los que los alérgicos si que notan este efecto. Estos actúan llegando al sistema nervioso central, pero en menor medida que los de primera generación y, por lo tanto, no dan prácticamente sueño. Estos se convertirán en tus grandes aliados si tu plan es salir a la calle, ir a trabajar, conducir, ir a clase, estudiar... Entre ellos podemos destacar el Ebastel, Cetirizina y Levocetirizina.

3. Antihistamínicos de última generación

En este tipo de antihistamínicos, que se ha descubierto hace relativamente poco tiempo, se ha evitado el efecto de somnolencia al cien por cien, por lo que si a algunas personas el de segunda generación le ocasiona en algunos momentos efectos de somnolencia, lo mejor es que recurra a este tipo de antihistamínicos. Estos consisten en una versión de la segunda generación pero habiendo eliminado alguno de sus efectos secundarios, como en este caso el del sueño. Entre este tipo de antihistamínicos podemos destacar el Aerius y Xazal.

Tomaremos los medicamentos antihistamínicos cuando comencemos a ver que nuestro organismo está sufriendo los síntomas de la alergiaTomaremos los medicamentos antihistamínicos cuando comencemos a ver que nuestro organismo está sufriendo los síntomas de la alergia

Por norma general, tomaremos los medicamentos antihistamínicos cuando comencemos a ver que nuestro organismo está sufriendo los síntomas de la alergia, pero hay otros casos, como por ejemplo cuando sepamos que vamos a acudir a algún sitio que nos provoca alergia, en el que podemos tomarlo antes para evitar que estos síntomas aparezcan y no podamos disfrutar de la actividad que vamos a realizar.

Lo normal es que hoy en día recurramos a los antihistamínicos de segunda y de tercera generación, ya que estos están mucho más adaptados al nivel y al ritmo de vida que llevamos hoy en día, pero en el caso de que tengamos que recurrir a un antihistamínico de primera generación, lo ideal es que nos lo tomemos antes de ir a dormir, para que su efecto de somnolencia no repercuta en nuestra actividad normal que realizamos en nuestro día a día.

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