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ENFERMEDADES

Cáncer de cabeza y cuello

El cáncer de cabeza y cuello es un cáncer que puede comenzar en las zonas húmedas de la cabeza, pero descubre todo lo que tienes que saber.

Marta Cabrera Benito

El cáncer de cabeza y cuello es un tipo de cáncer que, normalmente, comienza en las zonas húmedas ubicadas en la zona de la boca, la nariz y la garganta por las células escamosas que se encuentran en este lugar. La variedad de tipos incluye cáncer de boca, nariz, glándulas salivales, garganta y ganglios linfáticos del cuello.

Las probabilidades de que la persona pueda padecer cáncer aumentan si ésta es consumidora de alcoholLas probabilidades de que la persona pueda padecer cáncer aumentan si ésta es consumidora de alcohol

Cómo se produce el cáncer de cuello y cabeza

Suele tener una mayor incidencia en hombres que en mujeres, aunque la causa de la mayoría de casos de cáncer de cuello y cabeza puede afectar a ambos de igual manera. El tabaco es el causante de gran parte de las apariciones de esta enfermedad. No es necesario que la persona afectada sea fumadora, ya que lo que afecta es el humo. Por lo tanto, los fumadores pasivos también están en riesgo porque inhalan el humo de las personas que están fumando a su alrededor. En este caso, las probabilidades de que la persona pueda padecer cáncer aumentan si ésta es consumidora de alcohol además de esta en contacto con el humo del tabaco. El alcohol contiene sustancias que pueden favorecer la aparición de esta enfermedad.

Por otra parte, el Virus del Papiloma Humano (VPH) también puede causar este tipo de cáncer. Normalmente, los tipos de cáncer que se da es el de garganta o boca. El contagio se produce cuando una pareja mantiene sexo oral y una de las personas está infectada. En este caso, la transmisión del VPH produce pequeñas lesiones en estos lugares que provocarán la aparición del cáncer.

Síntomas del cáncer de cuello y cabeza

Como muchos otros cánceres, la diversidad de los que se pueden dar en la zona del cuello y la cabeza pueden ser asintomáticos y manifestarse a través de unas pruebas que se dirijan a investigar otra dolencia. Aun así, por suerte, hay pequeños síntomas que pueden ayudarnos a identificar cuanto antes la presencia de esta enfermedad.

Los síntomas más comunes se refieren a dolencias comunes, pero que no terminan de curarse. Por ejemplo, está el dolor de garganta duradero que no termina de aliviarse con ningún medicamento. También pueden incluirse en este apartado otras dolencias que se den en la zona pero que, de igual manera, se alarguen en el tiempo. Estos dolores pueden afectar, entre otras cosas, a la ingesta de alimentos. Cuando se tiene dolor, por ejemplo, en la garganta, cuesta tragar mucho más por resultar algo doloroso.

Por último, uno de los síntomas más notables de este tipo de cánceres es la voz. Cuando existe una lesión en las cuerdas vocales provocada por el cáncer, la voz de la persona afectada suena distinta o ronca. Éste síntoma suele alargarse en el tiempo, no se queda en algo que se pasa al cabo de un tiempo no muy largo.

Tratamiento del cáncer de cuello y cabeza

No se puede establecer un tratamiento general para este cáncer. Al englobar tantos tipos, cada uno de estos necesitará de un tipo distinto de tratamiento teniendo en cuenta la ubicación, el estado en el que se encuentre y el origen que haya tenido esta lesión cancerosa. Aun así, todo debería empezar con una visita al médico si ves que tienes alguno de los síntomas anteriormente explicados y si estos comienzan a ser anormales

Para aquellas lesiones que no son tan graves, se optará por una cirugíaPara aquellas lesiones que no son tan graves, se optará por una cirugía

Para aquellas lesiones que no son tan graves, se optará por una cirugía. Ésta se hará siempre y cuando el cáncer no esté extendido y se limite a una pequeña lesión. Tras la intervención, la persona afectada deberá acudir, de manera rutinaria, al médico para que les pueda ir explicando cómo está evolucionando y si no se ha vuelto a reproducir.

Para los casos más graves, aparte de la intervención quirúrgica, se lleva a cabo un tratamiento que puede incluir quimioterapia, radioterapia o una terapia dirigida. Que el médico se decante por una de ellas, no implica que el resto queden descartadas. Existen tratamientos que combinan más de un tratamiento para poder erradicar, con mayor eficacia, la presencia de células cancerígenas en nuestro organismo.

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