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Cuáles son las causas de la infección de sangre
PROBLEMAS EN LA SANGRE

Cuáles son las causas de la infección de sangre

Una infección de sangre también se conoce como sepsis y ocurre cuando un virus o una bacteria ingresa en nuestro cuerpo y nuestro cuerpo se defiende de esos intrusos.

Sara Poyo Lorenzo

Una infección de sangre (también llamado sepsis) ocurre cuando un virus o una bacteria ingresa en nuestro cuerpo, de manera que nuestro cuerpo responde a esos microorganismos intrusos. Si no se consigue para la infección a tiempo puede extenderse por todo nuestro cuerpo mediante la sangre. Actualmente, una sepsis grave tiene una tasa de mortalidad del 36% en los hospitales españoles aproximadamente.

Con el fin de parar la infección el cuerpo va a generar una respuesta inflamatoria que producirá la formación de pequeños coágulos en la sangre para evitar que la infección se disemine, es decir, evitar que se extienda a otras áreas del cuerpo. Sin embargo, los contras es que al reaccionar así el cuerpo está generando un esfuerzo continuo porque con la formación de los coágulos la cantidad de sangre que lleva a los órganos será menor y a su vez menor cantidad de oxígeno.

Como consecuencia del menor aporte de oxígeno y nutrientes los órganos del cuerpo pueden dañarse y no funcionar correctamente. A su vez el corazón se sobrepone a un mayor esfuerzo porque tiene que bombear más veces como un intento desesperado de que llegue mayor cantidad de sangre a los órganos. Es decir, el cuerpo responde a esa infección dañando sin querer los propios tejidos y más adelante a otros órganos que en principio no estaban relacionados con la infección, como el hígado, los riñones y pulmones entre otros. Finalmente, la persona sufre un shock y un fallo simultáneo orgánico.

La infección de sangre se produce a causa de un virus o una bacteriaLa infección de sangre se produce a causa de un virus o una bacteria

Síntomas de una infección de sangre.

Es vital conocer bien los síntomas para poder detectar un shock séptico ya que una vez que comienza las primeras horas son vitales para la supervivencia de la persona. Se ha visto que si se detecta y se aplica el tratamiento durante la primera hora, el 80% de los casos se salvan.

Sin embargo, esta tasa desciende hasta el 50% si se hace en las 4 primeras horas y finamente, solo el 15% sobreviven después de las 12 horas tras el comienzo. Por eso aquí la rapidez es la piedra angular. Los síntomas pueden darse de manera aguda pero hay otros, como en la endocarditis subaguda que empiezan de forma insidiosa. En estos casos la persona muestra síntomas de anemia, pérdida de peso, exceso de sudoración, sangre en la orina, manchas en la piel (como si fuesen pecas) localizadas en las palmas de piel y manos, en la capa conjuntiva de los ojos y debajo de las uñas. Estos síntomas pueden mantenerse durante meses sin que la persona sospeche nada fuera de lo normal. Entre los síntomas agudos encontramos:

-La persona nota frío pero su piel está caliente. También es común que sienta escalofríos.

-Aumento del ritmo cardiaco.

-La persona entra en un estado de confusión mental, es decir, tiene problemas para tomar decisiones, recordar cosas y le es imposible prestar atención. También es normal la aparición de delirios.

-Fiebre muy alta, rondando los 40ºC y debilitamiento.

-Dificultad para respirar.

Causas de una infección de sangre.

Hay diversas causas. Las más comunes son debido a bacterias, virus u hongos. Si nuestro sistema inmunitario no es capaz de parar una infección y consigue extenderse, nuestro cuerpo responderá con una reacción inflamatoria que genera daños importantes en los órganos de nuestro cuerpo.

-Hongos o virus: los hongos pueden extenderse rápidamente a través del cuerpo mientras viajan a través de la sangre.

-Bacterias: es normal que nuestro cuerpo presente bacterias pero cuando el número se excede y no se controla puede producir una infección grande a través de todo el cuerpo. Por eso, si no tomamos los antibióticos que nos recomiendan y no erradicamos las infecciones que podamos tener a lo alrgo de nuestra visda estas pueden extenderse.

-Infecciones por vía oral debido a intervenciones orales o simplemente producida por nosotros. Por ejemplo, una gingivitis que se alarga en el tiempo y produce periodontitis, es un factor de riesgo muy importante.

-Infección pulmonar, como la neumonía bacteriana. También puede ser debido a procedimientos médicos que se practiquen en el tracto respiratorio, como por ejemplo, una broncoscopia o recibir respiración artificial durante 2 o más días (ya que pueden introducirse bacterias a través del tubo respiratorio).

-Infección proveniente de procedimientos genitourinarios como la colocación de catéteres.

-Infecciones de la piel. Por ejemplo, en pacientes que llevan mucho tiempo hospitalizados y sufren úlceras en la piel, estas pueden infectarse.

Tratamiento de la infección de sangre.

Si el enfermo es llevado al hospital porque se detectan síntomas agudos, es conducido a la UCI (Unidad de cuidados intensivos). A partir de ahí se procede a administrarle antibióticos de forma intravenosa. Se suele alargar la aplicación de los antibióticos durante varias semanas. Los sanitarios además deberán aplicar otros procedimientos dependiendo del estado del paciente. Por ejemplo si hay insuficiencia renal se realiza una diálisis, se aplica medicamentos para aumentar la presión arterial en pacientes que lo requieran y por último, se pone un respirador si no consigue captar suficiente oxígeno.

La infección de sangre puede llegar a ser mortalLa infección de sangre puede llegar a ser mortal

La sepsis o infección de sangre es conmunmente mortal si tarda mucho en detectarse, sobre todo en las personas que llevan arrastrando muchos años una enfermedad y/o tienen el sistema inmune debilitado. Aun cuando la persona consigue superarla los daños en los órganos como el cerebro, hígado o riñones hacen que el paciente tarde bastante tiempo en recuperar su ritmo de vida normal.

Recomendaciones para prevenir una infección de sangre.

-No saltarse ninguna vacuna reduce notablemente el riesgo de infecciones, y por lo tanto, futuras sepsis.

-Lavarse muy bien las manos siempre que se pueda, con jabón o gel antiséptico, sobre todo si se tiene un trabajo sanitario, como en centros de salud u hospitales.

-Fortalecer el sistema inmunitario. Si sospechas que tu sistema inmunitario no está en su mejor momento. Haz ejercicio y aliméntate correctamente. Debes incorporar todo tipo de vitaminas en tu organismo, pero en concreto la vitamina C presente en frutas cítricas y gran parte de hortalizas y verduras.

-Se consciente de las enfermedades que sufres (en caso de sufrir alguna) y cuales de ellas te hacen más vulnerable. Por ejemplo, las personas con cáncer por lo general tienen un sistema inmunitario más débil, igual que sufrir VIH.

-Cocina adecuadamente las comidas con el fin de eliminar posibles bacterias.

-Cuida las heridas externas y desinféctalas siempre con alcohol o yodo antes de vendarlas, es recomendable también utilizar un vendaje antibacteriano para evitar la acumulación de virus bajó él.

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