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SALUD MENTAL

Conocer la depresión y la importancia de pedir ayuda

Las personas con depresión viven un constante sufrimiento emocional del que no saben salir.

Sara Menéndez Espina

La depresión consiste en un trastorno psicológico donde el estado de ánimo de una persona se ve alterado hasta el punto en que interfiere en su vida cotidiana. Por tanto, se caracteriza por tener un bajo estado de ánimo constante. La persona deprimida deja de tener interés por aquellas cosas de las que antes disfrutaba, no tiene energía para realizar ninguna actividad, incluso para levantarse de la cama.

Ligado a ello se dan estados de ansiedad, alteraciones del sueño, del apetito, desaparece el interés por el sexo, disminuye su autoestima, tiene un sentimiento constante de desesperanza ante el futuro, de culpa, irritabilidad, e incluso llega a afectar a su capacidad de concentración. Como vemos, es un estado de ánimo muy negativo, la persona sufre enormemente y además dificulta las relaciones con sus seres cercanos.

¿Es la depresión una enfermedad?

No debería considerarse como tal, ya que la depresión tiene un fuerte (generalmente único) componente psicológico que hace que sea cualitativa y naturalmente distinta a cualquier problema físico. Según se aborde la depresión desde perspectivas más cercanas a la psicología o a la medicina o psiquiatría, se hace referencia a ella en forma de trastorno o de enfermedad. La diferencia entre ambos radica en que el trastorno entiende que existe una alteración en la conducta de una persona, mientras que al hablar de enfermedad se da por hecho que hay una causa biológica, fisiológica. Independientemente de la visión con la que se aborda la depresión, el tratamiento va encaminado a la terapia psicológica, aunque se pueda combinar o no con medicamentos antidepresivos.

Aunque la depresión no sea una enfermedad per se, es un tema importante de salud porque, tal como la define la Organización Mundial de la Salud, la salud es "La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades". Además, la depresión tiene repercusión sobre la salud física. Además de limitar nuestro funcionamiento diario (según la OMS es la principal causa mundial de discapacidad), también altera, a largo plazo, nuestro organismo, debido a la ansiedad generada, a la falta de actividad, la alteración de sueño, etc.

En los casos más graves, la depresión puede llevar al suicidioEn los casos más graves, la depresión puede llevar al suicidio

Más de 350 millones de personas en el mundo sufren o han sufrido depresión, y en los casos más graves las personas afectadas pueden llegar al suicidio, por ello, es un trastorno que es importante tener en cuenta, sobre todo porque existen terapias eficaces para dejar atrás esos episodios de gran perturbación.

Causas de la depresión

Las causas de la depresión dependen de cada persona, sus estrategias de afrontamiento, su historia vital, relaciones personales e incluso también pueden influir factores biológicos. Estos últimos casos hacen referencia a la depresión como consecuencia de algún tratamiento médico, aunque las causas más comunes son las de tipo psicológico. El terapeuta examinará, en cada caso clínico, los orígenes concretos que de presión tiene en cada paciente.

Diagnóstico: Cómo saber si tengo depresión

El diagnóstico de los trastornos mentales requiere de diferentes técnicas de evaluación psicóloga. Lo primer será conocer si la persona afectada cumple una serie de criterios diagnósticos, que suele ser la presencia de una serie de conductas recurrentes que la persona deprimida tiene durante, al menos, dos semanas. Entre estas conductas se encuentra el estado de ánimo deprimido, la ausencia de placer al realizar actividades, insomnio, pérdida de apetito, sentimientos excesivos de culpa o inutilidad, etc.

Si el terapeuta considera que el caso puede ser depresión, concreta este diagnóstico con instrumentos de medición psicológica, los conocidos como tests psicológicos. El más utilizado es el Cuestionario de Depresión de Beck, que consiste en 21 preguntas que se contestan marcando una de las 4 opciones de respuesta disponibles. La puntuación obtenida en él nos indica si tenemos un cuadro emocional propio de la depresión.

Todas las personas pasamos por episodios de tristeza, abatimiento, duelo, etc. Muy difíciles de sobrellevar. Sin embargo, este trastorno tiene unos comportamientos concretos, arriba citados, y se mantiene en el tiempo. La diferencia se encuentra en que los episodios de tristeza son comunes en nuestra vida, y solemos salir de ellos sin necesidad de ayuda terapéutica. Sin embargo, cuando no somos capaces de hacerlo, y estas conductas disfuncionales van a más, cuando se hace necesario acudir a un psicólogo.

La importancia de pedir ayuda

La depresión es un trastorno que se puede dejar atrás, volviendo a tener una vida emocionalmente sana y activa. Pero muchas personas que sufren este trastorno no reciben la ayuda psicológica necesaria debido a múltiples causas: no tienen recursos para acudir a un psicólogo, no saben que pueden acceder a esta ayuda de manera gratuita, no saben que están atravesando un problema emocional del que se puede salir, tienen miedo a mostrar sus sentimientos o a que se sepa que tienen un problema, etc.

Una causa muy común de no pedir ayuda es la misma depresión, este sentimiento de fatiga, desgana para levantarse de la cama, desesperanza, desinterés, etc., hace que no tengan la disposición suficiente para acudir a pedir ayuda o para continuar con la terapia una vez comenzada.

Acudir a un psicólogo nos ayudará a salir de la depresiónAcudir a un psicólogo nos ayudará a salir de la depresión

Tratamiento: ¿medicamentos o terapia?

Los métodos de tratamiento de la depresión se engloban en dos grandes bloques: el tratamiento mediante terapia psicológica, y el tratamiento farmacológico, que consiste en la administración de fármacos antidepresivos. En muchas ocasiones, cuando intervienen varios tipos de profesionales, y como método más rápido de intervención, se llevan a cabo ambos tipos de tratamiento.

A menos de que se trate de casos muy graves donde esté bien claro que el uso de psicofármacos va a suponer una mejoría, la terapia psicológica es altamente eficaz y no necesitamos tomar ningún medicamento. Es la opción más recomendable, aunque ante el riesgo de suicidio siempre es mejor optar por la medida más rápida y luego ir poco a poco retirando el medicamento a la vez que se trabaja a nivel psicológico con la persona.

El tipo de terapia más extendida y eficaz de las que se pueden llevar a cabo es la Terapia Cognitivo-Conductual. En ella, el terapeuta utilizará diferentes técnicas para modificar ese patrón de pensamientos negativos que tiene la persona deprimida, además de ayudarla, poco a poco, a reactivarse conductualmente, es decir, hacer que la persona vaya poco a poco cumpliendo una serie de tareas y actividades diarias que le ayuden a volver a tener una vida funcional.

La ayuda psicológica también nos enseñará vías para afrontar las situaciones negativas o los problemas de manera más satisfactoria para nosotros, previniendo así volver a caer en la espiral de la depresión.

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