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6 consejos para caminar y tener unos pies sanos
CUIDADO DE PIES

6 consejos para caminar y tener unos pies sanos

Disfruta de tus paseos cuando sales a caminar, pero no descuides el cuidado de tus pies con estos consejos.

Mª José Roldán Prieto

Caminar es un ejercicio de bajo impacto que proporciona a tu cuerpo grandes beneficios de salud. Caminar con regularidad fortalece el corazón, reduce el riesgo de enfermedades, previene la demencia, aumenta tus niveles de energía, mejora el sistema inmunológico, combate la ansiedad y la depresión, tonifica tus piernas y tu trasero y además, te ayudara a que pierdas peso.

Pero a pesar de todos estos beneficios, caminar puede provocar una serie de problemas en los pies (como las ampollas, hinchazón o dolor) que debes evitar para tener unos pies sanos. No te pierdas los siguientes consejos para caminar y que tus pies sigan estando sanos cada día, sin molestias ni rozaduras.

Caminar es un ejercicio de bajo impacto que proporciona a tu cuerpo grandes beneficios de saludCaminar es un ejercicio de bajo impacto que proporciona a tu cuerpo grandes beneficios de salud

Consejos para caminar y tener unos pies sanos

1. Mantener una buena postura

Para caminar y cuidar tus pies es necesario que lo hagas manteniendo una buena postura. No te inclines demasiado hacia adelante y reduce la presión que ejerces en tus pies. Evita el balanceo de los brazos de forma demasiado vigorosa y mantén tu cuerpo recto. Al mantener una postura correcta, podrás utilizar los músculos de las piernas y las caderas de forma correcta, reduciendo el dolor de los pies.

2. Evita las ampollas antes de que aparezcan

Las ampollas son muy molestas cuando han salido, tanto que pueden hacer que no salgas a caminar hasta que se te pasen del todo. Por eso, es buena idea que utilices lubricantes sólidos para luchar contra las ampollas. Aunque lo mejor sin duda es invertir en un calzado que sea de buena calidad y que reduzcan el riesgo de padecer ampollas e incluso, otros problemas en los pies.

Si caminas mucho durante el día, es mejor que optes por zapatillas que protejan tus talones y los dedos de los pies de posibles inflamaciones.

3. Mantén una buena hidratación

Siempre será mucho mejor prevenir que curar, por lo que la hidratación no podrá faltarte en tu vida. Deberás asegurarte que bebes suficiente agua durante el día para prevenir que se te agrieten los pies. También puedes aplicar una crema hidratante antes de acostarte si notas que tienes los pies demasiado secos. Es mucho más fácil caminar cuando tienes la piel de los pies bien hidratados en lugar de secos y agrietados (que además, puede doler).

4. Permite que tus pies respiren

Aunque es buena idea llevar unas buenas zapatillas en tus pies, también es necesario que tanto el calzado como los calcetines sean transpirables, es decir, que permitan que tus pies respiren adecuadamente. El calzado debe proporcionar a tus pies un alto nivel de transpiración. Esto te ayudará a evitar que te huelan mal los pies y que además, no tengas sarpullido, ampollas o incluso hongos.

Si caminas largos paseos, deberás tomar descansos cortos para evitar el dolor muscularSi caminas largos paseos, deberás tomar descansos cortos para evitar el dolor muscular

5. Realiza pausas breves

Si caminas largos paseos, deberás tomar descansos cortos para evitar el dolor muscular y los dolores de pies. Antes de caminar puedes estirar un poco y también al acabar tu paseo. Puedes parar 10 minutos cuando lleves un buen rato caminando (como 60 minutos, por ejemplo) y girar los hombros varias veces hacia delante o hacia atrás para evitar la rigidez corporal. No termines la sesión de caminar acostándote o sentándote sin más, antes haz unos cuantos estiramientos para evitar lesiones o dolores.

6. Baños fríos en tus pies

En lugar de calmar tus pies con un baño caliente después de caminar, lo mejor es que les des un remojón frío de 10 minutos. Esto te ayudará a que se reduzca la hinchazón de los pies y que si tienes un poco de dolor, se mejore. No es necesario que el agua esté totalmente congelada, ni tampoco que le eches al agua cubitos de hielo. El agua puede estar fría e incluso un poco tibia si no te gusta que esté demasiado fría, y el resultado sería el mismo.

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