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¿Cuáles son las clases de artritis?
ARTRITIS

¿Cuáles son las clases de artritis?

Cuando se habla de artritis parece que solo hay una, pero en realidad hay diferentes tipos, ¿sabes cuáles son?

Beatriz Rico Rodríguez

La artritis es una de las enfermedades más comunes entre la población y de la que mucha gente desconoce de qué trata, cuáles son sus síntomas y qué tipos existen. Esta enfermedad consiste en la inflamación de las articulaciones y bien puede afectar a una sola o a varias del cuerpo humano. La artritis aparece cuando el cartílago que recubre la articulación y que absorbe los golpes que pueden llegar a dañarla, empieza a disminuir en cantidad.

Cuando la cuantía de cartílago es inferior a la que debería de tener la unión entre dos huesos (articulación), estos se encuentran, friccionan entre sí y precisamente es este roce lo que provoca el dolor y la inflamación, síntomas propios de la artritis. Esta enfermedad siempre se ha relacionado con personas ancianas, pero nada más lejos de la realidad ya que puede afectar a cualquier edad y en cualquier sexo.

Cuando la inflamación de las articulaciones no disminuye, la enfermedad puede convertirse en un trastorno crónico. Aunque las causas pueden estar claras o no, lo cierto es que existe una amplia clasificación de tipos de artritis según qué es exactamente lo que las provoca. Actualmente, está demostrado que existen más de 100 clases pero existe una distribución de estas que permite clasificar las más comunes y las que más afectan alrededor del mundo.

Cuando la inflamación de las articulaciones no disminuye, la enfermedad puede convertirse en un trastorno crónicoCuando la inflamación de las articulaciones no disminuye, la enfermedad puede convertirse en un trastorno crónico

Artritis reumatoide y sus variantes

Este tipo de artritis se trata de una enfermedad clasificada como inflamatoria y autoinmune, es decir, que se asocia con la presencia de anticuerpos que se desarrollan dentro del sistema inmune y que, en vez de atacar a agentes externos, actúan en contra de antígenos del propio organismo. Se caracteriza por una hinchazón prolongada y crónica que normalmente afecta a pequeñas articulaciones del cuerpo y que puede llegar a generar deformidad en las extremidades e incluso pérdida de movilidad.

Lo que más distingue a la artritis reumatoide de otro tipo de artritis es las articulaciones a las que afecta que suelen ser: muñecas, codos, hombros, cuello, mandíbula, caderas, tobillos y pies. Los síntomas de esta enfermedad pueden variar en cada persona y es posible que un individuo los sienta de forma leve o de forma mucho más intensa.

Artritis infecciosa

Este tipo de artritis, también llamada artritis bacteriana o séptica, es una enfermedad cuya causa viene dada por una bacteria u otros microorganismos infecciosos. Al igual que las otras clasificaciones, la artritis infecciosa también provoca una inflamación muy dolorosa de la articulación. Este tipo de enfermedad puede llegar a ocasionar graves problemas articulares como el deterioro irreversible de la articulación afectada.

La artritis infecciosa puede clasificarse, a su vez, en crónica y aguda. La primera de ellas aparece poco después de la infección y el cartílago de la articulación afectada puede llegar a erosionarse en cuestión de horas. En cuanto a la crónica, el período de aparición puede prolongarse durante varias semanas y es la menos habitual. Como dato último, la artritis infecciosa, aunque es común que la provoque una bacteria, también puede aparecer a través de una infección por hongos o virus.

Osteoartritis

Más conocido por el nombre que la mayoría de la población utiliza, artrosis, este trastorno no se considera artritis como tal ya que no aparece tras un proceso de inflamación de las articulaciones sino como uno degenerativo propios de la edad anciana. Lo característico de la artrosis es que las articulaciones pierden capacidad de movilidad, producen dolor y se deforman.

Aunque es común que las personas mayores, tanto hombres como mujeres, de 60 años en adelante, la padezcan, lo cierto es que también existe la posibilidad de que sean jóvenes los que la sufran (aunque en menor medida). A día de hoy, todavía se desconocen las causas y el origen de esta enfermedad.

Artritis provocadas por otras enfermedades

Dentro de esta clasificación, se puede encontrar la artritis psoriásica, la artritis asociada a la enfermedad inflamatoria intestinal, la artritis del lupus eritematoso sistémico y otras muchas otras. Cada artritis dentro de esta clasificación tiene sus propias causas ya que proceden de otras enfermedades. Una de las más comunes es, por ejemplo, la artritis psoriásica se desencadena a partir de la psoriasis y, para diagnosticarla, es imprescindible que los pacientes no tengan anticuerpos reumáticos.

Otro tipo de artritis relacionada con otra enfermedad es la que va de la mano de la enfermedad inflamatoria intestinal y, de igual forma que esta última es autoinmune, los anticuerpos que atacan al propio organismo, además de causar este trastorno intestinal, también puede llegar a provocar la inflamación de las articulaciones. Lo habitual que suele suceder es que primero se den los síntomas de la EII para que más tarde le sucedan los de la artritis.

Los síntomas de la artritis reactiva pueden ser notorios y prolongarse en el tiempoLos síntomas de la artritis reactiva pueden ser notorios y prolongarse en el tiempo

Artritis reactiva

Este tipo de artritis debe su nombre a la reacción que el organismo tiene tras sufrir un tipo de infección. Este trastorno suele venir acompañado y relacionado por tres clases de síntomas que, en un primer momento, parecen no tener nada que ver entre sí: inflamación y dolor de las articulaciones, enrojecimiento de los ojos, aparición de úlceras en la piel y molestias en el tracto urinario.

Los síntomas de la artritis reactiva pueden ser notorios y prolongarse en el tiempo durante meses o pueden llegar a ser tan suaves e insignificantes que los propios pacientes ni noten que sufren de este tipo de trastorno. La artritis reactiva también se caracteriza porque puede aparecer una, dos, tres semanas después de haber sufrido la infección. Los hombres son los más afectados en este tipo de artritis, sobre todo los más jóvenes.

La artritis provocada por depósito de cristales

Este tipo de artritis se caracteriza por la inflamación de las articulaciones ocasionada por el depósito de micro partículas de cristal y de origen por causas tanto internas como externas. Dichos microcristales, si son endógenos, son aquellos que se originan dentro del propio individuo y que puede ser urato monosódico, pirofosfato cálcico dihidratado o la hidroxiapatita. En cuanto a los exógenos, estos pueden tratarse de pequeñas partículas que se desprenden de prótesis articulares como el metilmetracritalo o la silicona.

Lo que desencadena este tipo de artritis causada por estos microcristales es la artritis gotosa y la pseudogota. Esta primera se produce por la acumulación de cristales de urato monosódico en diversas articulaciones del cuerpo y la manifestación típica de este tipo de artritis es el dolor agudo en la articulación metatarsofalángica del dedo gordo del pie. En cuanto a la pseudogota, se trata también de una enfermedad reumática en la que los cristales son de pirofosfato cálcico y esta, a diferencia de otros tipos, no provoca ningún dolor y solo se puede diagnosticar con una radiografía.

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