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Diferencias entre la vaginosis bacteriana y la candidiasis vaginal
VAGINITIS

Diferencias entre la vaginosis bacteriana y la candidiasis vaginal

La vaginosis bacteriana y la candidiasis vaginal son dos tipos de infección vaginal en mujeres, pero se diferencian en sus síntomas y tratamiento.

Sara Menéndez

Las infecciones vaginales son bastante comunes, sin que se trate de problemas de salud de gravedad. A estas infecciones se les conoce como vaginitis, y no es más que un proceso inflamatorio que tiene lugar en las mucosas vaginales, y que provoca generalmente una secreción anormal de flujo vaginal, y diferentes tipos de molestias. En realidad no son infecciones per se, sino desequilibrios en la flora vaginal. ¿Qué significa esto? La flora vaginal hace referencia a todo el conjunto de microorganismos que viven en la zona vaginal, como bacterias u hongos. Estos, en su perfecto equilibrio, no son perjudiciales para nuestra salud, y mantienen el nivel de PH necesario (en este caso, ácido) para que ningún agente infeccioso pueda dañarla, y mucho menos adentrarse en nuestro interior. Sin embargo, cuando se altera ese equilibrio, empiezan a proliferar o crecer algunos microorganismos que sí son dañinos. Es ahí cuando estamos ante un problema de vaginitis, por tanto, no es que nos infecten agentes patógenos que llegan a nuestra vagina, es que ya viven en ella pero dejan de estar "controlados".

La vaginosis bacteriana es un tipo de infección que ocurre cuando las bacterias de nuestra vagina alcanzan un nivel de desequilibrioLa vaginosis bacteriana es un tipo de infección que ocurre cuando las bacterias de nuestra vagina alcanzan un nivel de desequilibrio

Las causas más comunes de vaginitis son la candidiasis y la vaginosis bacteriana. Es posible que las confundamos porque generan unos síntomas, a veces, parecidos, pero es importante diferenciarlas para aplicar el tratamiento adecuado.

Vaginosis bacteriana: causas y síntomas

La vaginosis bacteriana (VB) es un tipo de infección que ocurre cuando las bacterias de nuestra vagina alcanzan un nivel de desequilibrio. Concretamente, es la bacteria Gardnerella vaginalis, la más común en nuestra zona genital, la que provoca la vaginosis bacteriana. Afecta a mujeres de todas las edades, aunque no es común después de la menopausia, y sus síntomas son bastante leves:

- Flujo vaginal de poco espesor, y color blanco o gris, con un fuerte olor a pescado.

- Picor en la vagina (a veces es leve o no se nota).

- Ardor o molestias al orinar.

No se conocen bien las causas de la vaginosis bacteriana (VB), aunque algunos factores que pueden ayudar a desarrollarla son las duchas vaginales. También el uso de productos desodorantes vaginales. No se trata de una Enfermedad de Transmisión Sexual o ETS, pero sí que a veces puede ser causado por tener relaciones sexuales, simplemente porque los genitales de la otra pareja puedan alterar la flora vaginal de la persona. No tiene que ver con la higiene, sino con las características naturales de los genitales de la pareja sexual.

Candidiasis vaginal: causas y síntomas

En la candidiasis vaginal ocurre lo mismo que en la vaginosis bacteriana, pero el desequilibrio de la flora hace que sea un hongo, la Candida albicans, el que prolifere. En torno al 75% de las mujeres desarrollará candidiasis vaginal en algún momento de su vida, así que no es una infección que nos deba preocupar en exceso, más allá de por las molestias que provoca. Generalmente ocurre a cualquier edad dentro de la etapa fértil de las mujeres.

Los síntomas de la candidiasis vaginal son más notorios que en la vaginosis bacteriana, y son los siguientes:

- Inflamación y enrojecimiento de la vulva y la vagina.

- Secreción vaginal espesa, color blanco (parecida al requesón), pero sin mal olor. Huele parecido a la levadura.

- Picor intenso de la vulva.

- Dolor al orinar.

- Dolor al mantener relaciones sexuales.

La candidiasis vaginal no es tampoco una Enfermedad de Transmisión Sexual, pero se pueden transmitir los hongos de una pareja sexual a otra. Incluso si mantenemos relaciones sexuales con la misma pareja, podemos transmitir el hongo de uno a otro de manera bidireccional hasta que se pone en marcha un tratamiento. Las mujeres que tienen mayor riesgo de desarrollar candidiasis vaginal son las embarazadas y las mujeres con obesidad o con diabetes. Las causas más frecuentes de este tipo de infección son las duchas vaginales, el uso de desodorantes y jabones íntimos, el no secar correctamente la zona genital tras la ducha y el usar ropa demasiado ajustada (que genera un ambiente de humedad que altera el PH).

El tratamiento con antibióticos también afectaría a la flora vaginal, ya que atacan a todo tipo de bacterias y pueden incluir las que mantienen el equilibrio del PH. Así mismo, tomar anticonceptivos hormonales incrementa el riesgo de tener candidiasis, porque aumentan el nivel de estrógenos (como ocurre en las embarazadas) y esto altera la flora. Además, si tenemos una sola pareja sexual masculina, y no utilizamos preservativos por el uso de estos anticonceptivos, podemos transmitirnos mutuamente el hongo si mantenemos relaciones pese a tener el hongo.

Diferentes tratamientos

Como vemos, además de las diferencias en las causas, la vaginosis bacteriana y la candidiasis tienen distintos síntomas. En la VB nos enteramos, principalmente, por el fuerte olor del flujo vafinal, y en el caso de la candidiasis, por ese molesto picor e inflamación. Los tratamientos también son diferentes:

- La vaginosis bacteriana, al ser producida por una bacteria, precisará del tratamiento con antibióticos específicos, como el metronidazol, clindamicina o tinidazol. Algunos de estos medicamentos se pueden tomar vía oral o aplicar con un gel.

- La candidiasis vaginal, en cambio, se trata con un medicamento antifúngico, es decir, que ataque a los hongos. Se pueden encontrar en forma de comprimidos orales, geles o supositorios/óvulos que se introducen en la vagina. Algunos de estos medicamentos son el fluconazol, Clotrimazol o Itroconazol.

Para tratar estos tipos de vaginitis, es mejor acudir al médicoPara tratar estos tipos de vaginitis, es mejor acudir al médico

En cualquiera de los casos, y aunque los medicamentos para la candidiasis se pueden comprar sin receta en las farmacias, es necesario que ante la presencia de alguno de estos síntomas acudas a tu médico. Él o ella te indicará cuál es el tratamiento adecuado, cuánto tiempo aplicarlo y cómo prevenir nuevos episodios. A veces es común que al poco tiempo se tengan de nuevo estas infecciones, sobre todo la vaginosis bacteriana, pero con paciencia y tratamiento, no volverá a molestarnos más.

Para tratar estos tipos de vaginitis, es mejor acudir al médico y recibir tratamiento farmacológico que emplear remedios caseros. Si optamos por estos segundos, no siempre está probada su eficacia, y además lo que haremos será estar varios días con la molestia, teniendo quizá que ir igualmente al médico. Ante una emergencia (fin de semana, falta de disponibilidad en tu centro de salud), consulta con un farmacéutico qué puedes tomar.

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