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En qué consiste la enfermedad de Hashimoto
TIROIDES

En qué consiste la enfermedad de Hashimoto

¿Sabes en qué consiste la enfermedad de Hashimoto o tiroidits crónica? Sigue leyendo para descubrirlo

María del Valle Mejías Morón

La glándula tiroides está situada en la parte delantera de nuestro cuello y consta de dos partes, una situada a cada lado. Aunque no le demos la importancia que se merece, su cometido en nuestro cuerpo es esencial, ya que es la encargada de generar dos hormonas, la tiroxina y la triyodotironina, también conocidas como T3 y T4. Estas hormonas son las que regulan el ritmo del metabolismo en nuestro cuerpo, por lo que cualquier anomalía en su producción nos afecta a todo el cuerpo.

La enfermedad de Hashimoto o tiroiditis crónica puede afectar a cualquier personaLa enfermedad de Hashimoto o tiroiditis crónica puede afectar a cualquier persona

Una de las reacciones que puede sufrir la glándula del tiroides es la enfermedad de Hashimoto, también conocida como tiroiditis crónica, una enfermedad autoinmune en la que los anticuerpos de nuestro propio organismo atacan a esta glándula tan importante, afectando sobre todo a su funcionamiento y llegando a producir hipotiroidismo. El hipotiroidismo es una de las afecciones más comunes que padece la glándula tiroides y que provoca que el metabolismo de nuestro cuerpo no funcione al ritmo indicado, sino mucho más lento.

La enfermedad de Hashimoto o tiroiditis crónica puede afectar a cualquier persona, de cualquier sexo o edad, pero es sobretodo más frecuente en mujeres de edades comprendidas entre los 40 y los 60 años.

Síntomas de la tiroiditis crónica

Aunque son varios los síntomas que podemos ir observando si padecemos alguna insuficiencia de nuestra tiroides o la enfermedad de Hashimoto, la realidad es que estos síntomas no suelen ser visibles hasta pasados unos meses o incluso años desde su aparición. De hecho son muchos los casos en los que ha sido diagnosticado en un análisis de sangre rutinario.

Aún así, se conocen unos síntomas claros de la tiroiditis crónicas, como son:

- Estreñimiento

- Piel seca

- Aumento de peso. Este aumento es significativo y solo afecta normalmente a un 10% del peso habitual de la persona ya que es consecuencia de una retención de líquidos y no a un aumento del apetito o de la grasa acumulada.

- Menstruación irregular

- Intolerancia al frío

- Bocio. El bocio se debe a la inflamación extrema de la glándula tiroides lo que produce un aumento visual del cuello en la zona afectada.

- Coma mixedematoso. Se produce en pocos casos pero realmente severos de hipotiroidismo provocado por la tiroiditis crónica en los que el paciente no ha sido tratado a tiempo o de la manera correcta. En estos casos es necesaria la intervención médica de carácter urgente.

- Ronquera. No es un síntoma muy común pero ocurre en algunos casos en los que la glándula del tiroides ha sufrido una gran inflamación y la zona de la garganta y las cuerdas vocales se ve altamente afectada por el reducido espacio.

 Lo primero que se realizará es una palpación del cuello Lo primero que se realizará es una palpación del cuello

Diagnóstico y tratamiento

Si usted padece algunos de los síntomas mencionados anteriormente, lo primero que debe hacer es acudir a la consulta médica oportuna y que un especialista determine las posibles causas. En el caso en que se crea posible el diagnóstico de la enfermedad de Hashimoto lo primero que se realizará es una palpación del cuello para determinar si la glándula tiroides se encuentra inflamada e incluso si existen nódulos en la zona.

La prueba determinante será un análisis de sangre en el que se pueda observar el correcto funcionamiento de esta glándula mediante los valores que esta produce de hormonas T3 y T4, cuya síntesis es creada por la TSH que la produce la hipófisis desde la parte más baja de nuestro cerebro.

En el momento en el que el diagnóstico sea positivo para la tiroiditis crónica, se comenzará con un tratamiento suave basado en la administración de medicación que reemplace el trabajo que le falta a la glándula. Este tratamiento vitalicio administrado de la forma correcta no afectará en absoluto a la vida del paciente, que podrá hacer una vida normal.

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