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¿Es posible tratar el dolor con aceites esenciales?
REMEDIOS

¿Es posible tratar el dolor con aceites esenciales?

Hay personas que utilizan los aceites esenciales para tratar diferentes tipos de dolores, pero, ¿realmente son eficaces?

Sara Poyo Lorenzo

El dolor es una sensación subjetiva que tenemos cuando ciertos estímulos hacen contacto con nosotros. Por ejemplo, cuando hace contacto con nosotros un objeto demasiado frío, caliente o cortante. Nuestras células epiteriales envían un mensaje a los nocioreceptores del dolor que lo captan y a su vez llevan un mensaje a nuestra médula espinal, con el objetivo de desencadenar una acción rápida que nos permita alejarnos de la fuente de dolor. Por ejemplo, si ponemos la mano en el fuego, nuestra piel captará el calor y enviará un mensaje a los nocioreceptores avisando del peligro. Después de que llegue el mensaje al sistema nervioso central (en este caso la médula espinal), ejecutaremos un acto reflejo y apartaremos la mano. También podemos sentir dolor interno cuando estamos enfermos. El cuerpo nos avisa de que no estamos bien, que es una situación perjudicial y que estamos en peligro.

El dolor es una sensación subjetiva que tenemos cuando ciertos estímulos hacen contacto con nosotrosEl dolor es una sensación subjetiva que tenemos cuando ciertos estímulos hacen contacto con nosotros

A lo largo de los siglos nos hemos ido adaptando para disminuir el dolor que es inevitable gracias a los avances de la farmacología, aunque a veces con consecuencias no tan positivas. Actualmente en el campo de la medicina hay 4 métodos para aliviar el sufrimiento:

1- Dolores leves. Cuando es ago temporal, producto de dolor muscular o fiebre se usan antiinflamatorios y analgésicos, tales como la aspirina, paracetamol, ibuprofeno, etc.

2- Dolores moderados. Se utilizan algunos tipos de drogas pero alteradas para que no sean tan fuertes, si no más seguras. Por ejemplo, la codeína en los hospitales.

3- Dolores fuertes. Drogas como la morfina o el fentanilo. Hace años se reservaban para pacientes de cáncer sobrellevasen el dolor del tratamiento aunque últimamente se ha generalizado.

4- Dolores extremos. Por último, se reservan las drogas más fuertes para este último grupo se administran opiáceos vía intravenosa o medular.

Este repertorio es útil cuando hablamos de dolores a corto plazo, es decir, que no duren demasiado, sin embargo, dada la cantidad de efectos secundarios que tienen podría ser peor el remedio que la enfermedad (cuando hablamos de patologías crónicas claro). Por ejemplo, muchas personas empiezan tomando relajantes musculares y acabar desarrollando una dependencia a ellos con el tiempo. En Estados Unidos y gran parte de Europa esto es casi hasta habitual.

¿Pueden ser los aceites esenciales una buena alternativa?

Ante la problemática anterior se han empezado a comercializar un tipo especial de aceites con el objetivo de reducir sintomáticamente el dolor sin tener que padecer los temibles efectos secundarios. Pero ¿qué son exactamente? Los aceites esenciales son extractos concentrados y quimiotipados que producen un efecto analgésico rápido y potente, dependiendo del tipo de aceite y zona. Como son naturales, no son tan perjudiciales para la salud como los fármacos. Tienen un sistema específico de acción que les hacen más efectivos para determinados tipos de dolor en según que zonas. Es decir, que utilizaremos uno u otro dependiendo del dolor que tengamos.

Por otro lado, al ser naturales podemos compatibilizarlos con el tratamiento médico sin problema alguno, a no ser que nuestro médico nos diga lo contrario. Incluso podemos reducir la dosis porque el aceite esencial en si mismo es analgésico. Su administración será vía tópica, es decir, se masajea la zona extendiendo el aceite por la piel. Al evitar tomarlos de forma oral muchos de los efectos secundarios de los analgésicos tradicionales desaparecen: adiós al trabajo excesivo que hace el hígado para eliminar las toxinas, adiós a las molestias estomacales y adiós a las subidas en la tensión.

¿Qué aceites esenciales son adecuados para los dolores musculares?

Si, son muy adecuados y recomendables cuando el dolor es crónico y no quieres abusar de los fármacos. Solo tienes que preguntar a tu médico el más adecuado para tu caso ya que puede haber contraindicaciones para algunas personas, por ejemplo en mujeres embarazadas.

La administración es sencilla y prácticamente igual en todos. Tras conseguir los aceites esenciales solo tienes que diluir 3 gotas en un aceite vegetal más diluido, llamado aceite portador, por ejemplo en aceite de almendras, o también en tu pomada habitual. Esto permitirá que no entre en contacto directo con tu piel ya que al estar bastante concentrados podrían irritarte (y más si tu piel es sensible), también permite que puedas distribuirlo fácilmente por toda la zona afectada. Los efectos serán casi inmediatos y puedes darte estos masajes 3 o 4 veces al día, aunque dependerá de la intensidad de los síntomas y de cómo reaccione tu cuerpo.

1) Aceite de gaulteria. Es uno de los famosos porque su efecto es parecido al de los antiinflamatorios tradicionales, suele emplearse para la tendinitis y bursitis. Es potente y funciona bien, sin embargo las mujeres embarazadas no deben usarlo, tampoco los niños menores de 6 años.

2) Menta de campo. Este aceite también se utiliza para el dolor de articulaciones, músculos y tendones, aunque también palia otros dolores como las cefaleas o dolor de muelas. Si lo aplicas es mejor que lo hagas siempre en zonas que no sean muy amplias porque si lo hacemos en zonas extensas podríamos sentir hipotermia.

3) Eucalipto azul. Hay varios tipos pero este es el mejor para los dolores en articulaciones y para otras patologías como el codo de tenista. Como siempre, debes diluirlo previamente en un aceite vegetal.

4) Katafray. Aparte de ser antiinflamatorio y analgésico también es descontracturante si se mezcla con un aceite portador como la hierba de San Juan, por eso es uno de los aceites esenciales más potentes. De nuevo su uso no se recomienda en mujeres embarazadas.

5) Romero alcanfor. Por último este aceite se utiliza especialmente para los dolores cervicales y tortículis, pero puedes aprovecharte de él si has sufrido un esguince o torcedura.

6) Aceite de enebro. Tiene propiedades antiespasmódicas, por tanto ayuda a evitar los espasmos musculares, aliviando los dolores en los nervios.

7) Aceite de siempreviva. Tal vez el más potente de todos (y uno de los más caros) porque es antiinflamatorio, antiespasmódico y analgésico. Eso si, el efecto es casi inmediato. No olvides diluirlo con un aceite portador o en tu pomada.

El aceite de enebro tiene propiedades antiespasmódicasEl aceite de enebro tiene propiedades antiespasmódicas

¿Y si no soy muy fan de los masajes?

Si no llegas a la zona dolorida (espalda, cuello, cervicales...) y tampoco tienes a alguien que pueda aplicártelo, puedes beneficiarte igualmente de ellos. Otra forma es dándote un baño aromático. Para ello diluye 3 o 4 gotas en el agua y sumergirte en él.

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