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VIRUS DE LA GRIPE

La gripe estacional, visitante cada invierno

La gripe estacional es una enfermedad común y muy contagiosa, os contamos cómo tratarla y prevenirla.

Sara Menéndez Espina

La gripe estacional, influenza o gripe, es una enfermedad infecciosa que afecta a las vías respiratorias y es causada por el virus de la gripe. Se trata de una dolencia bastante común que se da sobre todo en el invierno y causa epidemias estacionales; generalmente se contagia de ella entre 5 y el 15% de la población general. Sin embargo, en ocasiones puede derivar en complicaciones (meningitis, encefalitis, neumonía o convulsiones) e incluso la muerte, especialmente en los grupos de mayor riesgo, como son los niños menores de 2 años, personas mayores de 65 años, mujeres embarazadas y enfermos crónicos de cualquier edad, por ello estos colectivos deben vacunarse de la gripe cada año.

El reposo y la ingesta de líquidos son parte del tratamiento de la gripeEl reposo y la ingesta de líquidos son parte del tratamiento de la gripe

Síntomas de la gripe estacional

Los síntomas de la gripe estacional son fácilmente confundibles con un resfriado, aunque conllevan un mayor malestar, pues los daños que provoca este virus son mayores a los que ocasiona el catarro. Entre sus síntomas se encuentran: malestar general, fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, dolor muscular, congestión nasal, molestias de garganta y tos seca, y son menos comunes los dolores abdominales y nauseas. Estos aparecen generalmente entre 1 y 4 días después de que la persona se haya infectado con el virus.

Algunos síntomas son más o menos comunes según el grupo de edad afectado, por ejemplo, los niños tienden a tener molestias abdominales y vómitos, mientras que los ancianos sufren con mayor frecuencia dificultad respiratoria.

Cómo se contagia la gripe

La gripe se contagia por vía aérea, a partir de las gotitas de saliva que las personas emitimos cuando hablamos, tosemos o estornudamos. Cuando una de las gotas de una persona enferma nos alcanza y las inspiramos, el virus entra por nuestra nariz, garganta y pulmones, y nos infecta. Con menos frecuencia puede ocurrir si tocamos una superficie que haya tocado una persona enferma y luego nos llevamos las manos a la nariz o la boca, ya que el virus de la gripe puede sobrevivir entre 8 y 48 horas fuera del organismo.

Una persona puede contagiar el virus desde el día anterior al comienzo de los síntomas hasta de 3 a 7 días después, aunque en niños este período se alarga más allá de esos siete días.

Tratamiento de la gripe estacional

Generalmente las personas sin riesgo de complicación acaban expulsando el virus de su cuerpo de manera natural, y así el tratamiento va encaminado a disminuir los síntomas más que a eliminar la infección. Por ello se recomienda que el enfermo ponga en marcha una serie de cuidados caseros:

- Reposo en cama

- Ingesta de abundantes líquidos

- Tomar antitérmicos para bajar la gripe (paracetamol o ibuprofeno)

- No fumar ni tomar alcohol.

- Si la tos nos irrita la garganta, tomar miel e ibuprofeno.

Ante todo debemos evitar medicarnos con antibióticos, ya que éstos además de no tener la capacidad de combatir los virus nos traen prejuicios a largo plazo, y con ácido acetilsalicílico (aspirina), pues aumenta el riesgo de padecer un tipo de complicación rara llamada Síndrome de Reye.

La población de riesgo tiene que vacunarse contra la gripecada añoLa población de riesgo tiene que vacunarse contra la gripecada año

De manera excepcional nuestro médico nos puede dispensar medicamentos anitivirales, que reduce de manera significativa el período de duración de la enfermedad. Se administra sólo en casos de gravedad o riesgo de complicación, pues pueden traer efectos secundarios y los virus pueden desarrollar resistencia a los mismos.

¿Por qué hay que vacunarse de la gripe cada año?

La vacuna contra la gripe se administra a personas con mayor riesgo de desarrollar complicaciones derivadas de la gripe, como son personas mayores de 65 años, personas que padezcan ciertas enfermedades crónicas, y mujeres embarazadas. También deben hacerlo las personas que puedan contagiar a personas de alteo riesgo, como los trabajadores sanitarios, cuidadores, etc.

Es necesario vacunarse cada año por dos razones. La principal es que el virus de la gripe tiene una alta tasa de mutación, es decir, su composición genética y, por tanto, el mismo virus, va cambiando con el tiempo de una manera muy rápida. Esto hace necesario que la vacuna se vaya adaptando cada año a las cepas de virus que provocan la epidemia. Además, los anticuerpos de nuestro sistema inmunológico que combaten el virus de la gripe van disminuyendo con el tiempo, y se hace necesario entonces volver a activar su fabricación.

Cómo prevenir contagiarnos de la gripe

La persona que tiene la gripe puede evitar contagiar a otros no saliendo a la calle durante los primeros días que sepa que tiene infección. Además, cuando toda o estornude se tapará siempre la boca y la nariz con un pañuelo para evitar que las gotas de saliva se transmitan a otras personas.

Quienes aún no se hayan contagiado pero convivan con un enfermo de gripe, pueden prevenir la enfermedad mediante una adecuada higiene: lavarse las manos con agua y jabón de manera frecuente, no compartir cubiertos ni utensilios con personas enfermas, evitar el contacto directo con las mismas y ventilar correctamente nuestra casa.

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