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PERDER PESO

La importancia de darte un capricho cuando haces dieta

Darte un capricho una vez por semana se conoce como 'cheat meal', descubre más sobre esto. Podrás saltarte la dieta sin pasar hambre ni ansiedad.

Noelia Rodríguez Alvarez

Ponerse a dieta requiere de un gran esfuerzo de voluntad. Para bajar kilos lo que necesitamos es mejorar nuestra alimentación, abandonar el sedentarismo y, en definitiva, aplicar hábitos de vida saludables. Esto puede resultar duro, aburrido, incluso agotador, especialmente si no estamos acostumbrados. Así que es normal que en determinados momentos o por determinadas circunstancias tengamos alguna que otra recaída, especialmente cuando los resultados no son tan rápidos o espectaculares como habíamos pensado.

Una pérdida de peso razonable supone invertir mucho esfuerzo, pero también mucho tiempo. No se pueden esperar resultados milagrosos con una dieta exprés, así que una de las primeras cosas de las que has de concienciarte es de que esto es un plan a largo plazo. Y que para que los resultados permanezcan en el tiempo lo ideal es apostar por un cambio de hábitos.

Una pérdida de peso razonable supone invertir mucho esfuerzoUna pérdida de peso razonable supone invertir mucho esfuerzo

De nada sirve matarte a hacer dieta durante un año si cuando alcanzas tu peso ideal vuelves te abandonas al consumo de comida basura o te olvidas de volver a hacer ejercicio. No sólo no mantendrás tu peso sino que puedes sufrir el tan temido efecto rebote y ganar más kilos de los que habías conseguido perder. Deshacerse de ellos cuesta mucho trabajo, pero conseguirlos es muy fácil y súper rápido.

No obsesionarse con cumplir

Si nos concienciamos de que lo que necesitamos es un cambio de hábitos nos será más fácil llevar a cabo nuestro propósito de adelgazar y de hacerlo de un modo saludable. Si creamos una rutina veremos resultados a largo plazo y nos sentiremos mejor con nosotros mismos. Del mismo modo descubriremos que tampoco pasa nada por saltarse un día la dieta y darse un capricho.

Aunque estemos a régimen hay ocasiones especiales como un cumpleaños o una boda en que solemos comer más de la cuenta y alimentos poco recomendados. O puede darse el caso de que con las prisas no nos quede más remedio que tomar una hamburguesa entre reunión y reunión en la oficina. No pasa nada, El hecho de saltarnos un día la dieta no debe ser motivo de lamentos ni ha de crearnos cargos de conciencia. Son cosas que pasan y si el resto de los días nos comportamos bien no va a tener mayor repercusión. Tampoco has de obsesionarse por cumplir estrictamente la dieta ni cuánto no vas a adelgazar por habértela saltado un día.

El cheat meal

De hecho hay expertos en nutrición que recomiendan permitirse un capricho una vez a la semana. Saltarse la dieta y comer lo que de verdad nos apetezca. Pero la clave es que estos sea sólo una vez a la semana. Puede ser una comida, una cena o una merienda. Pero sólo una. No vale un día entero de libertad absoluta ni darse un capricho el lunes y volver a darse otro el jueves. Es lo que ahora se conoce como cheat meal, una comida libre a la semana para comer eso que no has podido comer los siete días anteriores.

Se trata también de un modo de combinar dieta y vida social, pues a veces cuando se está a régimen resulta incompatible con salir a cenar con amigos o hacerlo sin que alguna de las partes se sienta culpable. De esta manera hay una comida a la semana que será libre y que no supondrá limitación para ninguno de los comensales. Además la disfrutarás muchísimo más.

Beneficios del cheat meal

Detrás del hecho de disfrutar de una comida que te apetece y que no es de dieta hay otro gran beneficio del cheat meal: te ayuda a combatir la ansiedad. En ocasiones cuando estamos en una situación de estrés recurrimos a la comida como si fuera un salvavidas. Cuando se está a dieta no se puede hacer porque uno de esos atracones (un cheat meal no es un atracón, que quede claro) puede dar al traste con el esfuerzo hecho durante días. Y si es necesaria fuerza de voluntad para ponerse a dieta lo es mucho más para superar un momento de ansiedad sin tirarte a por helado o un menú XL del burguer.

Todos sabemos que estar a régimen es monótonoTodos sabemos que estar a régimen es monótono

El saber, cuando se vive un momento de ansiedad, que entonces no se puede comer lo que se quiera pero que al día siguiente o en dos días se disfrutará de una cena o comida realmente deliciosa sin preocuparse por las calorías que supondrá ayuda a superar esos momentos de estrés. Lo mismo ocurre cuando se tiene un capricho de algo dulce o de un plato específico. Puedes sucumbir en ese mismo momento o puedes fantasear con la merienda del sábado siguiente. Tener en perspectiva que aunque no sea en ese momento, sino más adelante, cuando podrás disfrutar de esa comida o similar te ayudará a sobrellevar las ganas de consumir determinados alimentos.

De no caer ante el capricho

De no sucumbir ante un antojo o capricho determinado ni tener un cheat meal en tu dieta puede que se consiga el efecto contrario, que la ansiedad se vaya acumulando hasta que en un momento determinado no puedas más, sucumbas y te des un atracón de hidratos de carbono, que suele ser lo que siempre apetece más cuando se está a régimen. De tal modo que las consecuencias son menores.

Además, el hecho de permitirte un capricho de vez en cuando te ayuda a sobrellevar con mejores ánimos la dieta. Todos sabemos que estar a régimen es monótono, que puede volverse muy aburrido y si no tenemos otra cosa en mente puede acabar por ser tan tedioso que acabe por hacernos tirar la toalla, perder la fuerza de voluntad que teníamos y renunciar a ella, con lo que no conseguiremos el ansiado objetivo de bajar de peso.

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