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¿Influye la velocidad a la que comemos en el aumento de peso?
VELOCIDAD Y DIETA

¿Influye la velocidad a la que comemos en el aumento de peso?

Descuidar nuestra actitud a la hora de comer puede llevarnos al aumento de peso y problemas estomacales.

Ana Cristina Martín Crespo

El ritmo de vida actual a menudo trae consigo que descuidemos aspectos básicos de nuestra vida y de nuestra salud. Generalmente, hoy en día vivimos con prisa. Prisa para ir al trabajo, prisa para dejar a los niños en el cole, prisa para sentarnos a trabajar en el ordenador...

Uno de los aspectos básicos que descuidamos es la comida. Parece haberse perdido la tradición de sentarse juntos en una mesa, a disfrutar relajadamente de una comida mientras charlamos con el resto de comensales. Al menos entre semana, muchas veces hacer esto parece imposible. En cambio, en el mejor de los casos, desayunamos en cinco minutos, comemos en diez minutos mientras estamos al tanto de otras tareas y cenamos a altas horas de la noche mientras revisamos la agenda para el día siguiente. Al comer a una velocidad excesiva, impedimos que funcione correctamente el mecanismo que informa de la saciedad

Esta actitud a la hora de comer puede traer consigo una serie de problemas para nuestro organismo. Una de las consecuencias de comer demasiado rápido es el aumento de peso. Varios estudios han demostrado que comer rápido impide que nos demos cuenta de cuándo estamos saciados. Cuando comemos, se pone en marcha un mecanismo que informa al cerebro de que ya estamos "llenos". Al ser conscientes de esta saciedad, podemos dejar de comer en el momento adecuado. Sin embargo, este mecanismo necesita un tiempo para, digamos, activarse. Se ha demostrado que comer demasiado rápido reduce la segregación de las hormonas que indican la saciedad. Una de ellas, la colecistoquinina, es segregada por el intestino delgado cuando los alimentos llegan desde el estómago y da la señal necesaria para dejar de comer. Si se come demasiado rápido, estamos ingiriendo más alimentos de los necesarios y la señal que indica la saciedad, llega tarde.

DescripcionLa colecistoquinina es la hormona encargada de envir al cerebro la señal de saciedad

¿Qué podemos hacer para comer más despacio?

Muchos nutricionistas recomiendan comer despacio para que se de un mejor ajuste en este mecanismo que indica la saciedad y, además, hacer después una mejor digestión. Para ello, aportan una serie de pautas:

-En primer lugar, es importante dar a la comida el tiempo que merece. ¿Cuál es el tiempo adecuado para llevar a cabo una comida? Los especialistas recomiendan tomarse al menos 20 minutos. Este sería el tiempo mínimo necesario para que el mecanismo que indica la saciedad empiece a funcionar. Toda comida, independientemente de los alimentos que comamos, que se lleve a cabo en menos de 20 minutos, se considera realizada a una velocidad excesiva.

-El espacio también es importante. Debe ser tranquilo y que invite a comer de manera relajada. No está aconsejado comer mientras vemos la televisión, el ordenador o el móvil. Esto puede desviar nuestra atención y hacernos comer más rápido inconscientemente.

-Es necesario masticar bien. Se recomienda intentar percibir los sabores, tratar de identificar los ingredientes. Así estaremos focalizando nuestra atención en el propio acto de comer.

-El uso adecuado de los cubiertos nos ayuda a endentecer la comida. Debemos utilizarlos incluso en aquellos alimentos que clásicamente se comen con la mano: bocadillos, pizzas, etc.

-Debemos dejar los cubiertos sobre la mesa en alguna ocasión, mientras nos damos tiempo para masticar y tragar adecuadamente. Esto también ayudará a enlentecer la velocidad en la comida.

-Si tenemos la oportunidad de comer acompañados de alguien, también ayuda el hecho de socializar y charlar con esa persona mientras comemos.

DescripcionComer acompañados ayuda a reducir la velocidad de ingesta

La mayoría de expertos coinciden en esta relación entre comer rápido y el aumento de peso. Por supuesto, esta relación varía de una persona a otra. Sabemos que hay personas más propensas engordar que otras. Quizá algunos no noten tan claramente esta relación entre el aumento de peso y la velocidad al comer, pero en todo caso, comer demasiado rápido tiene también otras consecuencias, además del peso. La digestión es más lenta y pesada si la comida ha sido demasiado rápida. Esto no sólo nos puede hacer sentir mal, si no que también hace que en esta digestión los nutrientes no se asimilen de la forma adecuada. Al comer demasiado rápido también ingerimos más cantidad de aire. Esta cantidad de aire excesiva durante la digestión, puede dificultarla y además hacernos sentir más hinchados después de comer.

En definitiva, debemos aparcar las prisas de la vida diaria durante el menos 20 minutos en las comidas. Esto nos ayudará a controlar nuestro peso y, sobre todo, tener una buena salud.

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