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Meningitis en niños
ENFERMEDADES INFECCIOSAS

Meningitis en niños

Descubre cómo la meningitis afecta a los niños, los síntomas, diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad infecciosa.

Cristina López Reques

La meningitis, como cualquier enfermedad que acaba en -itis, significa una inflamación. En este caso son las meninges las que se inflaman, ya sea por un virus, por bacterias o por intoxicaciones, hongos, algún medicamento u otra enfermedad.

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Las meninges son unas capas o membranas de tejido conectivo que cubren los órganos del sistema nervioso central, tanto el cerebro como la medula espinal. Se distingues tres capas diferentes. La más externa es duramadre, después los aracnoides y la más interna la pia madre. Estas membranas se encargan de evitar la entrada de algún microorganismo. También producen el líquido cefalorraquídeo, un líquido muy importante porque, a su vez, protege tanto la medula espinal como el cerebro de posibles golpes y traumatismos.

Esta enfermedad es una de las más peligrosas en los niños, sobre todo cuando son pequeños. Además, suele dejar secuelas graves e incluso el niño puede llegar a morir. Sin embargo, en los últimos años, los avances en medicamentos y tratamientos han hecho disminuir el porcentaje de mortandad. Al ser una enfermedad infecciosa, la meningitis en niños se puede contagiar, ya sea de tipo bacteriana o vírica. La manera más fácil de contagio es a través de la saliva. Desde Bekia, te contamos cómo afecta esta enfermedad a los niños, cuáles son los síntomas y tratamientos.

La meningitis puede ser causada por un virus, bacteria o intoxicaciónLa meningitis puede ser causada por un virus, bacteria o intoxicación

Causas de la meningitis

Como hemos señalado, la meningitis puede ser causada por un virus, bacteria o intoxicación. Sin embargo, lo más común es que sea causada por una infección viral. Pero hay otros aspectos que también son causas de la enfermedad. Entre ellos se encuentra una alergia a algún medicamento, una irritación química o los hongos, o parásitos. Entre los virus que pueden causar la meninigitis está el enterovirus, el virus del herpes o los que causan las paperas y el VIH. Pero debes saber que cualquier germen que infecte al organismo puede causar la meningitis.

No debes preocuparte demasiado por las causas, ya que tampoco hay una explicación de por qué un niño coge y la enfermedad y otro no. Los mismos organismos que causan la enfermedad están viviendo en nuestro organismo sin ocasionar problemas. Aunque si es importante que durante el embarazo se realice un análisis a la madre para saber si está infectada por la bacteria estreptococo de grupo B, ya que si es así, él bebe puede contraer la enfermedad en el nacimiento.

Los síntomas de la meningitis

Como hemos señalado, son varias las causas de meningitis: tanto un virus como una bacteria. Debes saber que la viral es la que ocurre con más frecuencia y además es menos leve que la bacteriana. Entre los síntomas de la meningitis viral, se encuentra el dolor de cabeza, una mayor sensibilidad a la luz y al ruido, comienzo de fiebre no muy elevada, cansancio, malestar y fatiga, que desemboca en una respiración rápida. La alimentación deficiente será también una causa de que el niño está desarrollando la enfermedad.

Si estos síntomas van a más, se vuelven más intensos y más graves, estaremos ante la meningitis bacteriana. Si esto ocurre, la asistencia médica debe ser urgente, ya que esta meningitis sí necesita un tratamiento de forma rápida en el hospital. Los niños y recién nacidos van a presentar fiebre más alta pero también escalofríos. Además, esto provoca náuseas y vómitos con bastante frecuencia e incluso puedes notar cambios en el estado mental, delirios.

Los síntomas anteriores, la sensibilidad a la luz y el dolor de cabeza intenso, se van a mantener. Otro síntoma más grave es la rigidez del cuerpo. Por ejemplo, el cuello y la cabeza pueden presentar una postura hacia atrás, rígidos. Por ello, el estado de conciencia del niño disminuirá. Además, la inflamación puede provocar que las fontanelas de los niños se inflamen y a simple vista notes ese bulto.

Diagnóstico y tratamiento de la meningitis

El diagnóstico de la enfermedad lo hará el médico en el hospital mediante una analítica general. Una vez que el médico haya identificado el tipo de meningitis, así como su gravedad, iniciará el tratamiento oportuno.

Lo primero que hay que hacer y de manera rápida e inmediata es iniciar el tratamiento de antibióticosLo primero que hay que hacer y de manera rápida e inmediata es iniciar el tratamiento de antibióticos

Lo primero de todo, te recomendamos, al igual que hace la Asociación Española de Pediatría, que para prevenir la enfermedad vacunes al niño, ya que además lo puedes hacer de manera gratuita. Actualmente, existen tres vacunas posibles: Haemphilus influenzae tipo B, el Meningococo C y el Neumococo. Mediante la vacunación proteges al niño del contagio.

Lo primero que hay que hacer y de manera rápida e inmediata es iniciar el tratamiento de antibióticos. Así, mientras se hace un diagnostico completo, ya se está tratando la enfermedad. Además, el niño permanecerá aislado para evitar un posible contagio, incluidos con los padres a los que se les recomienda tomar medicamentos por si hubiera habido contagio antes. También se le puede suministrar analgésicos o antiinflamatorios, que serán eficaces para bajar la fiebre y la inflamación de las meninges.

El médico también puede proceder a realizar una punción lumbar. Mediante este procedimiento se extrae líquido cefalorraquídeo, el que se encuentra entre las meninges y el que se encarga de nutrir a los componentes del sistema nervioso central, es decir, al cerebro, el cerebelo, bulbo y la médula espinal. Es una prueba algo dolora e incómoda para él bebe o niño, ya que, colocado en posición fetal y quieto, se inyecta una aguja para extraer el líquido y después poder analizarlo. Además, también se pueden suministrar corticoides cuando la meningitis es por neumococos o por H. influenzae, ya que así se disminuyen las secuelas que pueda tener el niño y el riesgo de mortandad.

Como hemos dicho el tratamiento se debe realizar lo más pronto posible y el más adecuado, porque eso es esencial para el desarrollo de la enfermedad y para que no deje secuelas ni problemas graves. De no ser así, se pueden producir complicaciones que pueden producir secuelas más importantes y graves en el niño. Por ejemplo, puede sufrir daños cerebrales, un derrame subdural, es decir, la acumulaciones de líquido entre el cráneo y cerebro, o dentro de este último, que sería una hidrocefalia. También son frecuentes las convulsiones fuertes y, en caso extremo, la muerte. Aunque no debes asustarte, porque actualmente el porcentaje de mortandad por meningitis es muy reducido.

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