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¿Existe tratamiento para la menopausia? Conoce la terapia de reemplazo hormonal
TERAPIA HORMONAL

¿Existe tratamiento para la menopausia? Conoce la terapia de reemplazo hormonal

Esta terapia se utiliza para el tratamiento de menopausia precoz.

Mercedes Benito Alfonso

La menopausia en la mujer no sólo supone el fin de su capacidad reproductiva, sino que también trae una serie de cambios biológicos como consecuencia de la reducción de los niveles de hormonas naturales, llamadas estrógeno y progesterona, que sucede en el cuerpo femenino durante y después de la menopausia. Este nivel más bajo de hormonas durante el climaterio puede causar sensación repentina de calor (sofoco), sequedad en el tejido vaginal y huesos quebradizos. Para aliviar estos problemas, algunas mujeres optan por la terapia de remplazo hormonal.

Un tratamiento sustitutivo con hormonas que los médicos pueden recomendar para aliviar los síntomas comunes. Al igual que otros medicamentos presenta riesgos y beneficios, y no es adecuado en todos los casos de menopausia.

Si sufres alguno de sus incómodos síntomas o se acerca tu menopausia y te preocupa cómo lidiar con los cambios que acarrea, te damos una visión más amplia de la terapia hormonal de reemplazo, por si pudieras beneficiarte de ella.

La terapia hormonal de reemplazo se utiliza especialmente en casos de menopausia percozLa terapia hormonal de reemplazo se utiliza especialmente en casos de menopausia percoz

¿Qué es la terapia de reemplazo hormonal?

La menopausia es una etapa en la vida de la mujer, en la que sus ovarios dejan de ovular y de producir hormonas femeninas, estrógeno y progesterona, de modo que la mujer deja de tener ciclos menstruales el resto de su vida. Durante los meses o años que culminan con la menopausia natural, puede que las menstruaciones se vuelvan menos frecuentes y más irregulares.

En general, los síntomas de la menopausia están relacionados con un nivel bajo de estrógenos. Es posible que algunas mujeres no tengan ningún síntoma, pero la mayoría presentarán alguno de estos: acaloramientos y sudoraciones nocturnas, sequedad y adelgazamiento de los tejidos vaginales, problemas para dormir, cansancio, cambios de humor, así como el adelgazamiento de los huesos, entre otros.

Con el fin de disminuir o contrarrestar estos síntomas asociados, surge la terapia de reemplazo hormonal. Este tratamiento se conoce también como terapia de restitución hormonal, terapia hormonal postmenopáusica u hormonas posteriores a la menopausia. Consiste en remplazar el déficit de hormonas que se produce durante la menopausia, con el objetivo de tratar o disminuir los síntomas ocasionados por ella, y siempre buscando dosis que no ocasionen efectos secundarios y que sean cómodos para la mujer.

La terapia de reemplazo hormonal funciona al reemplazar las hormonas que el cuerpo ya no fabrica. Esta terapia generalmente comprende el tratamiento con estrógeno solo, una combinación de estrógeno y progesterona, o estrógeno y progestina, que es una hormona sintética con efectos similares a los de la progesterona. Las hormonas que se usan son sintéticas, o lo que es lo mismo, creadas en un laboratorio, y por tanto no son producidas por el cuerpo, pero una vez que están dentro actúan como si fueran hormonas naturales

¿Cuándo se debe usar y quién no debe recibir la terapia hormonal?

Este tratamiento está especialmente indicado en mujeres que sufre una menopausia precoz natural. Son mujeres que comienzan a experimentar síntomas comunes de la menopausia antes de los 40-45 años. En estos casos en los que la aparición de la sintomatología no es debida a ninguna causa médica, ésta se considera natural. No obstante, puede aparecer igualmente una menopausia precoz por causas quirúrgicas, en mujeres sometidas a una histerectomía (extirpación mediante operación del útero). Estas mujeres sueles recurrir con frecuencia a esta terapia, pues cuando los síntomas menopáusicos comienzan a una edad más temprana con frecuencia sueles ser más fuertes y las mujeres que los padecen tienen un climaterio más duro, con consecuencias mayores para su salud. En cualquier caso, toda mujer con síntomas menopáusicos puede acceder a esta terapia.

En contraposición, existen mujeres que no deben recibir tratamiento con hormonas, pues su uso sería más perjudicial que beneficioso. Mujeres que creen que podrían estar embarazadas, que presentan problemas de sangrado vaginal o que han padecido ciertos tipos de cánceres (como el de mama y el cáncer de útero). Tampoco pueden acceder a estos fármacos mujeres que han sufrido un derrame cerebral o un ataque al corazón, sufren enfermedades hepáticas o coágulos en la sangre.

El tratamiento se puede administrar en pastillas, inyecciones, etc.El tratamiento se puede administrar en pastillas, inyecciones, etc.

¿Qué tipo de hormonas son utilizadas para el tratamiento?

Las hormonas que se usan en la terapia para la menopausia provienen de distintas plantas y animales o pueden ser fabricadas en un laboratorio. En cualquier caso, son sintéticas. Existen algunos fármacos que aseguran ser "hormonas naturales", iguales a las producidas por el cuerpo humanos, la estructura química de estas hormonas es similar, aunque no es idéntica. Con ellas se pretende suplir un déficit de hormonas humanas, y una vez dentro de la mujer, realizan las mismas funciones, pero siempre serán medicamentos.

Las hormonas comúnmente recetadas son el estrógeno y la progesterona. El estrógeno reduce la sensación de calor en la parte superior del cuerpo (sofocos), y los síntomas vaginales (picazón prurito, ardor y sequedad), pero no alivia otros síntomas de la menopausia como el nerviosismo o la depresión. El estrógeno también previene la pérdida de masa ósea en los huesos (osteoporosis) en las mujeres menopáusicas.

La progesterona se añade al estrógeno en la terapia de reemplazo hormonal para reducir el riesgo de cáncer uterino en las mujeres que todavía conservan el útero. Por ello, con frecuencia estas dos hormonas se usan en conjunto. Hablamos entonces de terapia hormonal combinada, pero algunas mujeres reciben estrógenos por sí solos, terapia de estrógeno. Resulta importante saber las hormonas que se estén considerando tomar al momento de evaluar los riesgos.

¿Cómo se administran las hormonas?

Los fármacos se pueden encontrar en forma de:

- Pastillas: las hormonas que se administran de esta forma ingresan al torrente sanguíneo y circulan por todo el cuerpo. Estas hormonas pueden tomarse en forma de píldoras, generalmente una vez al día. Para acordarse de tomar el medicamento, se aconseja tomarlo a la misma hora todos los días. No hay que dejar de tomar el medicamento sin antes consultarlo con un médico.

- Parches: mediante ellos las hormonas son absorbidas a través de la piel. Esta es la mejor forma para la administración del estradiol ya que no produce los efectos secundarios sobre el hígado asociados a la administración oral. El único inconveniente es que puede causar irritación cutánea en el lugar donde se ponen.

- Inyecciones: algunas formas de estrógeno y progesterona pueden administrarse mediante inyecciones (intramuscular o subcutáneamente), pero a menudo no se usan para tratar los síntomas de la menopausia.

- Aro vaginal:el aro vaginal administra una dosis de estrógenos importante a todo el cuerpo. El aro administra un dosis mucho mayor que la administración en cremas.

- Pomadas:éste método se considera administración tópica, es decir, las hormonas se colocan en o cerca del lugar que requiere el tratamiento. Los estrógenos tópicos se usan principalmente en el área vaginal para aliviar la resequedad o adelgazamiento de los tejidos. Estos problemas a menudo llegan a mejorar con dosis muy pequeñas de estrógeno que se colocan dentro de la vagina en forma de cremas.

¿Cuáles son las precauciones especiales que debo seguir si tomo hormonas?

Antes de comenzar la terapia hormonal de reemplazo el médico debe saber:

- Si la mujer es alérgica a algún medicamento.

- Qué otros medicamentos, con o sin receta, toma habitualmente.

- Conocer los antecedentes médicos, especialmente si la paciente padece o ha padecido epilepsia, depresión, migrañas, enfermedades de hígado, corazón, asma o se ha sometido a una histerectomía.

- Si fuma, pues el tabaco podría aumentar el riesgo de efectos secundarios graves como la formación de coágulos y accidentes cerebro-vasculares, y además reducir la eficacia de la terapia.

Tras tratar todos estos temas con su médico, la mujer se someterá a un examen físico completo, que incluya toma de la presión arterial, examen de los senos y de la pelvis y una citología. Este examen completo se repetirá al menos una vez al año, mientras siga con el tratamiento. Además, cada 3 ó 6 meses su ginecólogo revisará su caso, y decidirán si necesita reajustar la dosis de hormonas que está tomando.

La terapai de reemplazo alivia los síntomas de la menopausia cuando son fuertesLa terapai de reemplazo alivia los síntomas de la menopausia cuando son fuertes

Se aconseja que toda mujer que considere el uso de la terapia hormonal hable con su médico y se informe de los riesgos y beneficios, así como la atención de seguimiento que requerirán si se usa esta terapia. Teniendo en cuenta esta información, la mujer y su doctor deben decidir qué hormonas son o no necesarias durante un tiempo determinado para aliviar los síntomas del climaterio. A medida que los cambios por la menopausia se hagan más tenues, la mayoría de los síntomas empiezan a desvanecer y la dosis se disminuirá hasta su retirada definitiva.

¿Cuáles son los beneficios y los efectos secundarios?

La terapia de reemplazo hormonal para ayudar a la mujer a superar un climaterio difícil presenta, al igual que cualquier tratamiento médico, no sólo unos beneficios sino también unas consecuencias, en forma de efectos secundarios más o menos graves, tanto a corto como a largo plazo.

En el lado positivo, la terapia hormonal puede ayudar a aliviar los sofocos, sudores nocturnos, sequedad vaginal o dispareunia (dolor con la actividad sexual). Las hormonas pueden reducir la probabilidad de que los huesos se debiliten y fracturen con facilidad (osteoporosis). Sin embargo, en algunas mujeres, el tratamiento con hormonas puede aumentar la posibilidad de tener coágulos en la sangre, ataques al corazón, derrames cerebrales, cáncer de mama y enfermedad de la vesícula biliar. Para la mujer con útero, el estrógeno aumenta la posibilidad de contraer cáncer de endometrio (cáncer en el tejido que cubre el útero). El uso combinado de estrógeno con progesterona disminuye tal riesgo.

Los riesgos y las ventajas de los productos de hormonas que se utilizan para la menopausia pueden ser los mismos, aunque se administren en forma de píldoras, parches, cremas vaginales, pomadas en forma de gel, anillos vaginales.

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1 Comentario

lu

05/03/2017 20:23

Sería genial que se investigaran alternativas a la hormonación, pues es bien sabido que los efectos secundarios son muchos y muy graves.