Menú
Mesa basculante
PRUEBAS MÉDICAS

Mesa basculante

¿Sabes qué es la prueba médica de la mesa basculante y por qué se tiene que realizar y cómo? Descúbrelo con Bekia Salud.

Álvaro Jiménez de Blas

Las pruebas médicas cada vez son más precisas y se amplian para casi todo tipo de casos. Uno de los problemas de salud más habituales, sobre todo en personas adultas de mediana y avanzada edad son los desmayos, desvanecimientos o síncopes y, para acercarse a un diagnóstico acertado, los médicos utilizan la mesa basculante. La prueba de la mesa basculante se utiliza para el estudio de desvanecimientos con el objetivo de comprobar si el corazón es capaz de responder de forma correcta a ciertos cambios en el ritmo cardiaco, en la gravedad o en la tensión arterial.

Estos síncopes se producen cuando el corazón no realiza su trabajo de forma correcta, no bombea la cantidad de sangre necesaria al cerebro y durante un corto periodo de tiempo se pierde el flujo sanguíneo. A partir de ahí, el médico, con sus respectivas pruebas médicas, tiene que comprobar si el problema es pasajero y aislado o si por el contrario va acompañado de una enfermedad más grave.

Las primeras pruebas médicas de mesa basculante se realizaron en 1886 Las primeras pruebas médicas de mesa basculante se realizaron en 1886

Las primeras pruebas médicas de mesa basculante se realizaron en 1886 aunque previamente ya se usaba esta técnica para fines científicos. A partir de 1886, los profesionales de la medicina lo introdujeron en sus consultas para poder dividir los desvanecimientos en cardiovasculares o neurológicos.

Durante la prueba de la mesa basculante se usan una serie de sensores que dan diferente tipo de información acerca de lo que sucede en el organismo. Para conocer todo lo necesario para realizar un diagnóstico acertado se utilizan tres instrumentos: electrocardiograma, esfigmomanómetro y analítica sanguínea.

El electrocardiograma proporciona información sobre el ritmo y la función cardiaca a través de un registro de la actividad eléctrica del corazón. Este tipo de pruebas médicas facilitan el diagnóstico de diversos problemas de orígen cardiaco aunque no es una prueba definitiva ya que al comprobar alguna alteración anormal se suele recurrir a otro instrumento que aclare la enfermedad o la patología que padece el paciente.

La esfigmomanometría es una prueba calificada como sencilla por los profesionales de la medicina que sirve para medir la tensión arterial. Es muy importante que se realice correctamente para que que proporcione los resultados correctos que permitan al médico aplicar un tratamiento adecuado, si fuese necesario.

La analítica sanguínea permite conocer el estado del organismo, si hay alguna infección, si hay algún problema y da las claves necesarias para conocer de donde viene el problema. Además, a la hora de aplicar la mesa basculante la vía intravenosa puede servir también para aplicar medicamentos.

¿Cuándo se realiza?

La mesa basculante se realiza cuando el médico quiere poner a prueba el corazón del paciente y al sistema vascular porque considera que puede tener una enfermedad que está dando lugar a una alteración de los ritmos normales en esas zonas del organismo.

Las enfermedades más habituales que diagnostican los médicos al realizar pruebas médicas como la mesa basculante son bradicardias y bloqueos eléctricos, síncope vasovagal, angina de pecho, alteraciones neurológicas, crisis epilépticas, migrañas e isquemias transitorias cerebrales.

¿Cómo se hace la prueba?

El primer paso es que el médico realice una valoración previa para decidir si es necesario realizar la prueba de la mesa basculante ya que la mayor parte de los casos de desmayo no suelen desembocar en esta práctica ya que el profesional sanitario diagnostica el problema previamente.

No hay una preparación específica previa para dicha prueba médico salvo no comer cuatro horas antes de la misma o acudir al centro sanitario en ayunas si las pruebas médicas son por la mañana. Por lo demás, se puede hacer vida normal.

A la hora de entrar a la sala donde se realizara la mesa basculante se facilitará un pijama o ropa de hospital para faciliar la labor de los médicos, el paciente se tumbará boca arriba en una camilla y se colocarán sobre él los sensores del electrocardiograma. Posteriormente, los enfermeros cogerán una vía para la analítica y por si fuese necesario introducir algún medicamento.

Tras superar la primera parte de la prueba, los médicos devolverán la camilla a su estado normal Tras superar la primera parte de la prueba, los médicos devolverán la camilla a su estado normal

También, en todos los casos, se coloca un aparato para tomar las constantes vitales como el pulso o la tensión para intentar controlar los nervios antes de la prueba y para poder actuar con rapidez en caso de que ocurra alguna complicación durante el proceso, que consta de dos partes.

En la primera parte de la prueba inclinarán la mesa o camilla hasta los 30º con la cabeza más elevada que los pies durante cinco minutos y si no hay ningún problema se procederá a incrementar la inclinación hasta los 60º. El paciente mantendrá esa posición durante 45 minutos. Si la persona que se está sometiendo a la mesa basculante siente algún tipo de mareo debe decirlo y si los médicos ven alguna alteración en el electrocardiograma o la tensión arterial pondrán fin a la prueba.

Tras superar la primera parte de la prueba, los médicos devolverán la camilla a su estado normal e inyectarán al paciente un medicamento similar a la adrenalina que produce el propio organismo por vía intravenosa. Posteriormente, volverán a colocar la mesa a 60º para mantenerla así durante 15 minutos. En esta ocasión, es normal sentir un aumento del ritmo cardiaco pero si se presentan otros síntomas hay que comunicarlo y si el médico ve alguna alteración acabará la prueba.

Artículos recomendados

Comentarios