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Qué es una angina de pecho y por qué se produce
PROBLEMAS CARDÍACOS

Qué es una angina de pecho y por qué se produce

Muchas personas confunden una angina de pecho con un infarto pero no tiene nada que ver una cosa con la otra, ¿sabes cuáles son las diferencias?

Sandra Ramírez Cherbuy

¿Qué es la angina de pecho?

La terminología angina de pecho viene del latín 'angor' o 'angor pectoris' que significa en español estrangulamiento en el pecho. La angina de pecho es una enfermedad de las arterias coronarias, originado por la falta de oxígeno en la sangre y en el corazón.

La angina de pecho de caracteriza por una sensación de opresión en el pecho o de asfixia. Esta opresión ocurre cuando el corazón demanda oxígeno porque no le llega suficiente. Esto puede ser debido a una obstrucción o un espasmo de las arterias coronarias.

Este dolor puede ser originado a causa de un gran esfuerzo, cuando el corazón de es capaz de aumentar el riego sanguíneo debido al esfuerzo. Estos dolores suelen desaparecer después de unos minutos de reposo.

La angina de pecho, aunque suele sucederle tanto a mujeres y a hombres, es más frecuente en hombres de más de 30 años.

Es muy importante saber diferenciar entre una angina de pecho y un infarto de miocardio. Ya que aunque en ambas patologías hay un dolor en el pecho, en el infarto hay una reducción total del flujo sanguíneo mientras que esta reducción es parcial en la angina. Por lo que, mientras en una puede haber una muerte de las células del corazón debido al tiempo que pasan sin oxígeno, en la angina de pecho esa falta de oxígeno es transitoria y no hay muerte de las células del corazón.

No es lo mismo una angina de pecho que un infartoNo es lo mismo una angina de pecho que un infarto

Tres tipos de angina de pecho

Según la Sociedad Española de Cardiológía, encontramos tres tipos de angina.

Angina de esfuerzo

Es el tipo más común. La angina de esfuerzo es la provocada por una actividad física fuerte, que conlleva que nuestro corazón necesite de más oxígeno. La angina de esfuerzo suele ser breve y desaparece cuando dejamos de realizar el ejercicio, ya que en reposo suele volver el oxígeno a la sangre. Para paliar sus síntomas también puede ayudarnos la administración de nitroglicerina.

Angina de reposo

La angina de reposo se produce, en principio, sin relación aparente con algún esfuerzo físico o mental. Las anginas de reposo son las que suelen venir precedidas de un infarto de miocardio si se producen de manera prolongada, ya que pueden ser de duración variable.

Angina inestable

Esta angina es cuando se producen las dos anginas anteriores a la vez, la de esfuerzo y la de reposo. Esto ocurre cuando se da una angina debido a un esfuerzo y su duración es variable, siendo más prolongada o más corta sin tener un por qué específico.

Esta angina inestable también puede ser el aviso de un posible infarto, por lo que debemos ir inmediatamente al médico si sufrimos este tipo de angina para que nos realicen cardiogramas y análisis de sangre.

La angina de pecho se suele producir por un exceso de grasas en las arteriasLa angina de pecho se suele producir por un exceso de grasas en las arterias

Causas de la angina de pecho

La causa de la angina de pecho suele estar producida por el depósito de las sustancias grasas en las arterias, que recibe el nombre de ateroesclerosis. En este caso, si hay algo que obstruye las arterias impidiendo que estas no puedan hacer frente a la demanda de sangre debido a un esfuerzo se manda un mensaje al cerebro que se encarga de producir esa opresión en el pecho como aviso.

El depósito de grasa en las arterias puede estar producido por fumar o por enfermedades como la diabetes, la obesidad, el colesterol o la hipertensión.

Otras de las causas comunes de una angina de pecho puede ser la realización de una gran esfuerzo, una comida abundante o las altas temperaturas.

Pero de todas ellas, la ateroesclerosis es la causa más problemática, ya que esta supone una enfermedad de la arteria coronaria, que es la que causa la reducción de oxígeno en la sangre. Por lo que si en un momento determinado el corazón necesita más oxigeno al realizar alguna actividad se produce con más facilidad la angina de pecho.

Posibles síntomas de la angina de pecho

¿Cómo saber si estamos sufriendo una angina de pecho? Hay algunos síntomas muy característicos de las anginas de pecho que podemos ver a continuación:

El principal es un dolor u opresión en el pecho, como una sensación de ahogo, una especie de indigestión en el pecho. Esta opresión se suele extender a los brazos, el cuello, la espalda y la mandíbula.

El dolor y la opresión suelen durar entre unos 2 y 15 minutos aproximadamente. Cuando estamos en reposo y el oxígeno suficiente vuelve a llegar a la sangre desaparecen los síntomas.

Este dolor nos causará ansiedad, una sudoración fría, nauseas a causa de la falta de oxígeno y, en algunos casos, hasta vómitos.

Si el dolor del pecho dura más de 15 minutos, y no se alivia con reposo, deberá acudir al médico inmediatamente ya que puede que esté sufriendo un infarto. De la misma manera, si sufre dolor en otras partes del cuerpo que no están mencionadas arriba debe ir a que le presten atención médica.

¿Cómo se diagnostica una angina de pecho?

Si sufrimos de angina de pecho, lo mejor será acudir a nuestro médico para que nos realice unas pruebas para comprobar si padecemos ateroesclerosis.

Si ya hemos padecido alguna angina de pecho primero nos realizaran una entrevista clínica en la que el médico nos preguntará por los síntomas que sufrimos.

Si es necesario nos realizarán diferentes pruebas clínicas. Entre ellas encontramos la egometría, también conocida como prueba de esfuerzo, donde se comprobará la fortaleza de nuestro corazón. El paciente realizará ejercicio, normalmente en una bicicleta estática, mientras el médico evalúa si existe dolor al realizar ese ejercicio a través de la realización de electrocardiogramas.

Otra de las pruebas es el ecocardiograma de estrés, es decir una ecografía cardiaca mientras se somete al corazón a medicamentos que aumentan la intensidad y el latido de este. Si hay trastornos en el pulso del corazón significará que hay falta de riego sanguíneo.

Por último, la prueba más agresiva, que solo se utiliza en casos aislados y graves, como aquellos pacientes que pueden tener angina crónica, es la coronariografía. La coronariografía es una prueba en la que se introduce un catéter por la arteria radial y que llega hasta las arterias coronarias, por las que se introduce un contraste. La idea es obtener imágenes de las arterias a partir de rayos X para ver dónde se encuentra la obstrucción.

Tratamiento de la angina de pecho

Según el tipo de angina de pecho que padezcamos se nos recetará un tratamiento u otro. Aun así entre los más recomendados encontramos la nitroglicerina y los bloqueadores de calcio.

La nitroglicerina, aunque pueda parecer por el nombre una sustancia peligrosa, se encarga de dilatar las arterias coronarias y paliar el dolor del pecho. Para ello, solo hay que colocar la pastilla de nitroglicerina debajo de la lengua.

Por otro lado los bloqueadores de calcio, tal y como su nombre indica, impiden que el calcio llegue a las células del corazón. Esto ayuda a impedir que las arterias se bloqueen y reducen el esfuerzo que tiene que hacer el corazón para bombear. Los vasodilatadores, como la aspirina, también suelen ser recetados a aquellos pacientes con tendencia a sufrir anginas de pecho.

En otros casos, los menos, también se suelen recetar betabloqueantes que ayudan a que el corazón lata más despacio y con menos esfuerzo. De esta manera, se disminuye la cantidad de oxígeno que este requiere para su funcionamiento.

Cuando estos tratamientos no funcionan, se suele realizar una operación de by-pass para corregir la obstrucción de los vasos coronarios.

Y es que los tratamientos para la angina de pecho sirven para ayudar a controlar los síntomas y conseguir un aumento de la calidad de vida del paciente reduciendo la posibilidad de que vuelva a suceder. De ahí, que además del tratamiento también es recomendable un cambio de vida más saludable.

Una vida saludable, la mejor forma de prevenir una angina de pecho

Sufrir una angina de pecho puede ser un signo de que tenemos problemas cardiacos que pueden agravarse en el futuro. Lo mejor ante la mínima sospecha de que podamos padecer una angina de pecho es acudir al médico para que nos indique cuál es el mejor tratamiento para nuestro caso.

Pero además de eso, podemos ayudar a mantener nuestro corazón a través de hábitos de vida más saludables. Dejar de fumar, cuidar nuestro colesterol, aliviar el estrés y practicar ejercicio de manera moderada pueden ser muy recomendables para mantener bajo control nuestro corazón.

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