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Qué es la preeclampsia
PROBLEMAS EN EL EMBARAZO

Qué es la preeclampsia

La preeclampsia, o tensión arterial alta durante el embarazo, puede afectar a la salud de la madre y del bebé. Pero, ¿qué exactamente?

Mercedes Benito Alfonso

Qué es la preeclampsia

Según las cifras que se conocen, cerca del 12% de las mujeres embarazadas pueden verse afectadas por la preeclampsia, una enfermedad que afecta sólo durante el embarazo y que provoca un aumento alarmante de las cifras de la presión arterial, con el consiguiente daño tanto para la madre como para el bebé. Esta afectación daña a distintos órganos de la mujer y altera el crecimiento normal del bebé, por lo que es frecuente que el parto deba adelantarse para prevenir complicaciones mayores. Su inicio suele tener lugar al principio del embarazo, pero los síntomas suelen aparecer durante el tercer trimestre, es por ello, que las mujeres que al comienzo del embarazo, presentan unas cifras de tensión arterial bajas o normales, y que en posteriores seguimientos tienen una elevación significativa de las mismas, requieran una vigilancia más estrecha.

La preeclampsia es una patología que sucede durante el embarazoLa preeclampsia es una patología que sucede durante el embarazo

Estoy embarazada, ¿puedo desarrollar preeclampsia?

La preeclampsia es una patología que sucede durante el embarazo y que se caracteriza por una tensión arterial elevada y mantenida, principalmente en el último trimestre del embarazo. No se conoce la causa exacta por la que aparece, sin embargo, cada vez hay más consenso respecto a que el inicio se encuentra desde el comienzo del embarazo, a pesar de que la preeclampsia no se manifieste hasta el tercer trimestre, incluso en las últimas semanas de embarazo.

La principal razón de su aparición se relaciona con una reducción del riego sanguíneo que llega a la placenta. Aún no está claro porque aparece en algunas embarazadas y en otras no, alteraciones en los vasos sanguíneos de la placenta, genética, nutrición, enfermedades de base que se desconocían antes del embarazo, deficiencias vitamínicas, alteraciones del sistema inmunitario....

Sí se conocen por el contrario, los factores de riesgo que predisponen que si estás embarazada desarrolles preeclampsia. Como por ejemplo, si eres hipertensa o tienes diabetes gestacional, la obesidad y tener un embarazo múltiple. La edad de la gestante también influye, tienen más riesgo las embarazadas menores de 20 años y las mayores de 40 años. Si la mujer es diabética, tiene trastornos de la coagulación, enfermedad renal o inmunológica, al igual que antecedentes de preeclampsia en otros embarazos o en la familia.

¿Cómo se manifiesta la preeclampsia?

Los síntomas suele aparecer a partir de la semana 37 en la mayoría de los casos, y en los más graves en la semana 20 de gestación.

El principal síntoma es la presión arterial alta. Se considera que las cifras de tensión son altas cuando la sistólica es superior o igual a 140 mmHg y la diastólica es superior o igual a 90 mmHg. Junto a la tensión elevada, aparece una alteración de las proteínas en la orina y daños en riñones e hígado. Los síntomas que la mujer notará habitualmente son consecuencia de estas alteraciones. Como los edemas, sobre todo en miembros inferiores, tobillos y pies, debido a la retención de líquidos, lo que provoca un aumento de peso repentino, acude a tu ginecólogo si aumentas más de 2 kilos en una semana. Otros signos son: cefaleas fuertes y persistentes, nauseas o vómitos, dolor a la palpación del abdomen, y alteraciones de la vista como pérdida temporal de la visión, visión doble o borrosa, puntos o destellos luminosos, fotosensibilidad...

Todos estos síntomas desaparecen tras el parto, normalmente a las 48 horas, o en casos más graves en las primeras semanas tras dar a luz. No es raro, que algunas mujeres experimenten un empeoramiento de los síntomas de preeclampsia tras el embarazo. El principal problema reside en que muchos de estos síntomas son comunes en un embarazo normal, y en otras ocasiones, la preeclampsia no se manifiesta hasta estadíos muy avanzados. Incluso puede que des a luz sin saber que has sufrido preeclampsia y tras el parto o en los primeros días, los síntomas aparezcan.

La preeclampsia puede ser leve o severa. Igualmente puede tener un inicio brusco o progresar lentamente a lo largo del embarazo. En cualquier caso, se trata de una situación anómala para la mujer y el bebé, siendo peligrosa y potencialmente mortal para ambos si no se trata adecuadamente, pues puede derivar en complicaciones más serias como es el síndrome de HELLP y la eclampsia.

¿Cómo afecta a la madre y al bebé?

Como es lógico cuanto más grave sea el tipo de preeclampsia y cuanto más temprano se manifieste en el embarazo las posibles complicaciones y riesgos son mayores para ambos. Sin embargo, la mayoría de las mujeres sufres casos leves de la enfermedad y una vigilancia estricta suele ser suficiente. Suele ser habitual que no existan manifestaciones hasta poco antes de la fecha prevista para el parto. En los casos más graves, suele ser necesario adelantar la fecha prevista del parto si la situación empeora y se pone en riesgo la salud de la madre o del bebé.

La tensión arterial alta, consecuencia directa de la preeclampsia, hace que los vasos sanguíneos se contraiganLa tensión arterial alta, consecuencia directa de la preeclampsia, hace que los vasos sanguíneos se contraigan

La tensión arterial alta, consecuencia directa de la preeclampsia, hace que los vasos sanguíneos se contraigan, lo que disminuye el flujo sanguíneo a los órganos de la madre y a la placenta. Si llega menos sangre al bebé, éste puede tener un bajo crecimiento, cantidad de líquido amniótico insuficiente, desprendimiento de placenta y por tanto, riesgo de aborto. Si es necesario adelantar el parto, el bebé será prematuro con todas las consecuencias y riesgo que ello implica.

En el caso de la madre se verán afectados principalmente riñones, hígado y cerebro. Si el riñón y el hígado fallan, puede aparecer insuficiencia renal y enfermedades hepáticas. Ambos órganos, son los responsables de depurar la sangre y eliminar las toxinas del cuerpo, que en este caso comenzarían a acumularse en la sangre y a dañar el cerebro y resto de órganos.

¿Cómo puede saber mi médico si sufro preeclampsia?

Hablamos de preeclampsia leve cuando las cifras de tensión no superan 160/110 y no existen síntomas neurológicos asociados. Los casos graves superan o igualan esas cifras y se asocian signos neurológicos. Tomar la tensión arterial de manera correcta durante unos días, es el primer paso para el diagnóstico.

La otra prueba principal es el análisis de orina. Cuando los riñones no funcionan adecuadamente la proteína que hay en la sangre se elimina al orinar, a esto se le denomina proteinuria. Para verificarlo se introduce una tira reactiva en una muestra de orina, si sale positiva, para descartar falso positivos, será necesario recoger orina durante 24 horas que posteriormente se analizará en un laboratorio.

¿Cuál es el tratamiento?

La elección del tratamiento dependerá de la gravedad, las semanas de gestación y el estado del bebé.

Si la preeclampsia es leve pero te estás al menos en la semana 37 de gestación es muy probable que si la situación lo permite se induzca el parto. En esas fechas el bebé está totalmente formado y apenas existen riesgos. Si aún no estás en la semana 37, deberás permanecer ingresada en el hospital si tu situación es o se vuelve inestable, seguir un tratamiento médico y unas recomendaciones, como reposo, dieta sin sal, control cifras de tensión y de orina, seguimiento del estado del bebé. En ocasiones no es necesario permanecer en el hospital.

Si la preeclampsia es grave, deberás ingresar en el hospital hasta el parto. El seguimiento será muy riguroso tanto de tu estado como del bebé. Se deberá administrar medicamentos para controlar la tensión y prevenir las complicaciones, especialmente las convulsiones. Si estás en la semana 34 es posible que se te induzca el parto. Si aún no llegaste, se te administrará medicación por vena para que en caso de inducir el parto, el bebé tenga los menos riesgos posibles.

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