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Qué es y cómo identificar un trastorno de conversión
TRASTORNOS

Qué es y cómo identificar un trastorno de conversión

Descubre qué es y cómo identificar un trastorno de conversión, así como cuál es el tratamiento adecuado.

Sara Poyo Lorenzo

El trastorno de conversión forma parte de los llamados trastornos somatomorfos, categoría que podemos encontrar en el DSM-V (American Psychiatric Association). Los trastornos somatomorfos son aquellos que se caracterizan por la aparición de síntomas físicos que sugieren que existe una patología física pero que no se pueden explicar por la presencia de una enfermedad, droga u otro tipo de trastorno mental. Dentro de esta categoría los pacientes están convencidos de que realmente están enfermos, no fingen estarlo.

El trastorno de conversión forma parte de los llamados trastornos somatomorfosEl trastorno de conversión forma parte de los llamados trastornos somatomorfos

Síntomas del trastorno de conversión

¿Pero qué es exactamente un trastorno de conversión? Es aquel en el que la persona tiene síntomas sensoriales y motores sin una causa médica que los explique, por eso se dice que es un trastorno pseudoneurológico, no hay una causa física que pueda explicarlo.

A continuación os dejamos con los criterios para identificarlos, con una explicación y varios ejemplos.

1- Síntomas físicos o motores

La persona tiene unos síntomas que sugieren un problema físico pero no hay una causa aparente. Estas sensaciones aparecen de golpe, sin previo aviso, aunque se relaciona su aparición con un acontecimiento estresante para la persona, como la muerte de un ser querido, una ruptura o un hecho traumático (abuso sexual, ser víctima de un atentado, etc). No hay una base física que respalde el problema. Es como si el conflicto de la persona se reemplazase por el daño físico.

A la hora de diagnosticar un trastorno así el médico se tiene que asegurar que no hay nada físico de fondo. Estos síntomas incluyen la pérdida de una de las siguientes funciones en el cuerpo:

-Afonía (pérdida de la voz).

-Crisis convulsivas de forma puntual o recurrente en el tiempo.

-Parálisis de una o varias partes del cuerpo, hay casos en el que incluso se paraliza todo el cuerpo.

-Incapacidad para deglutir la comida.

-Desmayos y bajadas de tensión. También problemas para mantener el equilibrio, la persona puede sentir mareos.

-Distonía (contracciones involuntarias de los músculos).

- Enfermedades corporales. No ocurre en todos pero a veces puede haber una representación de enfermedades o estados físicos. Por ejemplo el denominado "embarazo histérico" es la aparición de síntomas típicos que suelen tener las mujeres embarazadas sin estarlo realmente. Les empieza a crecer la tripa, se les va la menstruación, se elevan los niveles hormonales en sangre, etc.

-Dificultades para retener la orina.

Dentro de los problemas sensoriales los más característicos son:

-Ceguera cortical.

-Visión doble.

-Sordera cortical.

-Pérdida del sentido del tacto, no notan las texturas o no notan el dolor.

2- La Belle Indifference

Así es como se llama a esta característica que presentan los pacientes con un trastorno de conversión. Se trata de un estado de indiferencia ante la enfermedad que tienen. Saben y son conscientes de que tienen el problema pero parece no afectarles o al menos no importarles lo suficiente, como si la cosa no fuera con ellos.

3-Sugestionabilidad de los síntomas

Los síntomas de los pacientes están abiertos a cambios continuos porque se sugestionan con mucha facilidad. Es decir, dependiendo de la situación que viva la persona pueden aparecer síntomas que antes no había o que unos evolucionen a peor sin previo aviso. Otras veces pueden mejorar e incluso desaparecer, por ejemplo durante una crisis el paciente puede quedarse ciego o tener las piernas paralizadas pero pasado un tiempo, días después, pueda mover la pierna al vestirse o recuperar la vista.

4- Conflicto psicológico como causa del problema

Los problemas corporales empiezan a surgir como consecuencia de un conflicto psicológico, normalmente un hecho traumático que haya vivido la persona. Suelen ser muy típicos los casos de abusos sexuales en la niñez, una violación o haber formado parte de las víctimas de un atentado. Siempre son episodios en los que la persona tuvo una fuerte sensación de impotencia, de indefensión. En este sentido el conflicto se convierte en un síntoma físico. Una vez que se manifiesta de esta forma el dolor a nivel psicológico se apacigua temporalmente pero la persona no es consciente de que sus problemas físicos aparezcan como consecuencia de ese estrés postraumático hasta que se lo hacen ver.

No se sabe por qué ocurre esto pero una de las teorías más extendidas es que no se acepta ese problema que se ha tenido, por tanto la persona "lo cambia" inconscientemente por algo que es socialmente más aceptable, como una enfermedad física.

5- No es una simulación

Los síntomas no son inventados, existen, son reales para la persona. Puede ser difícil diferenciar cuando una persona está simulando un problema físico (como en el trastorno facticio) o es un trastorno de conversión porque en ambos no hay una etiología corporal. Sin embargo, los simuladores lo hacen por un motivo, como por ejemplo para conseguir una baja, para chantajear emocionalmente a alguien o captar su atención, dar pena, etc. Por otro lado, los diagnosticados con un trastorno de conversación no sacan ningún provecho, es más, padecerlo les causa un deterioro significativo en las otras áreas de su vida (social, familiar, laboral, académica). Todo esto lo tiene que valorar los médicos, psicólogos y psiquiatras.

El tratamiento tiene que seguir las pautas del psicólogo o psiquiatraEl tratamiento tiene que seguir las pautas del psicólogo o psiquiatra

Tratamiento

El tratamiento tiene que seguir las pautas del psicólogo o psiquiatra. El primer punto es eliminar todos los factores estresantes de la vida del sujeto y que podrían estar contribuyendo al empeoramiento. Después la psicoterapia será básica con el fin de darle a la persona herramientas y estrategias para poder enfrentarse a los problemas que tiene en su vida y que están en la base del problema. Una vez que el conflicto psicológico se resuelva la persona poco a poco se irá encontrando más tranquila y los síntomas al igual que llegaron acabarán marchándose.

Para ello, el psicólogo tiene que evaluar también el tipo de ganancias secundarias que estas personas podrían estar teniendo como consecuencia de mantener el trastorno, por ejemplo más atención, evitar responsabilidades respecto a un área de su vida, etc. Para aclararlo, es importante recalcar que el mantenimiento de los síntomas no es deliberado, la persona no puede controlarlos, sin embargo se ha visto que cuanto antes se eliminan estos supuestos beneficios secundarios antes desaparecen los problemas.

Finalmente, cuando los síntomas físicos fueron muy intensos como en los casos de parálisis muscular es necesario hacer rehabilitación fisiológica durante un tiempo, pero no es algo muy frecuente.

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