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¿Qué hacer si sospecho que puedo haberme contagiado de SIDA?
DÍA MUNDIAL CONTRA EL SIDA

¿Qué hacer si sospecho que puedo haberme contagiado de SIDA?

A pesar de que el pronóstico y calidad de vida de sus afectados ha mejorado considerablemente en las últimas décadas, es importante realizarse análisis periódicamente para prevenir esta dura enfermedad.

Ana Cristina Martín Crespo

La enfermedad conocida como SIDA es producida por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Este virus ataca al sistema inmunitario, debilitándolo progresivamente. Cuando alguien está infectado de VIH se dice que es seropositivo. A medida que avanza esta debilidad, la persona corre el riesgo de sufrir infecciones y diversos tipos de cáncer. Cuando esto sucede, se habla de la enfermedad de SIDA propiamente dicha.

Formas de contagio

El VIH se transmite de una persona a otra por contacto directo, a través de las siguientes vías:

-A través del contacto sexual sin tomar medidas de precaución adecuadas. Es la forma más habitual de contagio.

-A través de la sangre. Generalmente, por compartir agujas e inyecciones, especialmente dentro del ámbito de las drogodependencias.

-De madre a hijo. Es lo que se llama transmisión vertical, cuando una mujer embarazada puede transmitir el virus al feto o bien contagiar al bebé a través de la lactancia materna.

Existen grandes mitos frente a las formas del contagio del VIH. Más allá de las citadas, las reales formas de transmisión del virus, existe a menudo la creencia falsa de que también puede contagiarse por otras vías:

-Contacto casual, piel con piel.

-A través del aire.

-A través de la saliva.

-A través de mosquitos u otros insectos.

Estas últimas vías de transmisión son falsas. Por suerte, no es fácil contagiar el VIH.

Tratamiento

Decimos "por suerte", porque actualmente no existe una cura para el SIDA. Una vez que el virus infecta a una persona, convirtiéndola en seropositivo, es imposible de erradicarlo. El tratamiento se basa en terapias antirretrovirales, que impidan que el virus se reproduzca, aunque no acaben con él. Una vez que el SIDA se manifiesta, el tratamiento se complementa con medicamentos y terapias orientadas a paliar los daños originados por la inmunodefensión, para luchar contra las infecciones o el cáncer.

DescripcionActualmente, gracias a los avances médicos, las personas infectadas por VIH pueden llevar una vida normal

El pronóstico de vida ha mejorado sustancialmente en los últimos años. Siguiendo el tratamiento, una persona seropositivo infectada por VIH puede llevar una vida normal. Sin embargo, es importante tener en cuenta que es básico seguir el tratamiento de una forma adecuada, ya que alterar la administración recomendada puede hacer aumentar la carga vírica y que los medicamentos pierdan su efectividad.

La larga tradición de la enfermedad del SIDA, su alta prevalencia y todas las muertes que ha causado y continúa provocando en el mundo, hace que a menudo esta enfermedad se convierta en un gran tabú. Precisamente, esta ocultación, sea intencionada o no, hace que exista mayor posibilidad de contagio. Desde hace años, en nuestra sociedad, existen múltiples campañas que acercan esta enfermedad a la sociedad en general. Actualmente, somos conscientes de las formas más importantes de prevenir el SIDA, especialmente manteniendo relaciones sexuales seguras.

Pero, ¿qué debe hacer una persona que sospecha estar contagiada por el VIH?

De haber algún tipo de síntomas en el momento de infectarse por primera vez del VIH, serían parecidos a los de un proceso gripal: fiebre y dolor muscular, dolores de cabeza, sudoración, inflamación de ganglios... Sin embargo, la mayoría de las personas no tienen ninguna sintomatología en el momento del contagio del virus.

Por tanto, una persona puede desconocer que ha sido infectada por VIH y pueden permanecer sin síntomas durante 10 o incluso durante 20 años, si bien es cierto que este período también puede ser más breve. Si durante este tiempo no se recibe ningún tipo de tratamiento, como los que mencionábamos anteriormente, es seguro que se acabará desarrollando el SIDA. En cambio, cuanto antes se empiecen a administrar los tratamientos adecuados, mejor será la esperanza y la calidad de vida de la persona seropositivo. Mientras la persona desconoce que ha sido infectada, además de que su pronóstico será más grave, podrán contagiar del virus de VIH a otras personas. Este es el mayor problema de esta enfermedad a la hora de controlar su contagio. Muchas personas pueden llegar a ocultar su enfermedad y no tomar precauciones aún sabiendo que han sido infectadas. Esto se debe al intento desesperado de huir del estigma social, la exclusión o el rechazo.

DescripcionANte la más mínima sospecha de contagio, hay que ir a realizarse las pruebas

Como decíamos, el SIDA en nuestra sociedad actual tiene mucho mejor pronóstico y todos debemos luchar para desmitificarlo y romper con el tabú propio de esta enfermedad. Debemos procurar concienciar a la gente de que lo mejor, tanto para ellos mismos como para los demás, es hacerse lo antes posible las pruebas que descarten o confirmen la infección por VIH.

Por tanto, si se han mantenido relaciones sexuales de riesgo o si se ha estado en contacto o compartido materiales con riesgo de infección, como agujas o jeringuillas, deberíamos hacernos las pruebas pertinentes. No debemos olvidar que la persona con la que hayamos mantenido un contacto sexual de riesgo puede no ser consciente de estar infectada y, sobre todo, romper con la asociación de la enfermedad del SIDA con clases marginales. Todo el mundo es susceptible de contraer la enfermedad, independientemente de su edad, de su salud previa y, evidentemente, de su condición social.

Actualmente, existen pruebas muy rápidas que nos pueden indicar la infección. Estas pruebas pueden solicitarse incluso en las farmacias. Sin embargo, no es recomendable hacerse solo estas pruebas, si no que es mejor recibir un consejo médico antes de efectuar la prueba y una vez conocido el diagnóstico. De ser positivo, el impacto emocional es muy grande y es conveniente contar con el apoyo necesario.

El propio médico de cabecera sería un facultativo adecuado para hacerle esta consulta, con total garantía de privacidad. También existen ONG's que ofrecen este servicio con total discreción. Las pruebas son muy simples, ya que con un análisis de sangre puede detectarse la presencia del virus. Por tanto, una persona debería hacerse las pruebas si:

-Una mujer está embarazada o piensa estarlo.

-Si se han tenido relaciones sexuales de riesgo.

-Si se desea dejar de usar el preservativo con una pareja estable.

-Si se ha compartido material de inyección para el consumo de drogas.

-Si se ha padecido algún otro tipo de enfermedad de transmisión sexual.

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