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7 síntomas del cáncer de colon
DETECCIÓN PRECOZ

7 síntomas del cáncer de colon

El cáncer de colon suele curarse siempre que se detecte a tiempo. Te explicamos cómo interpretar las señales que puede darte el cuerpo.

Laura María Pons

El cáncer de colon tal vez sea uno de los grandes desconocidos dentro de los de su categoría. Falta, sin duda, información acerca de la importancia de realizarse exámenes rutinarios a partir de los cincuenta años o los cuarenta en casos de individuos con familiares que hayan padecido esta enfermedad. La colonoscopia, de este modo, previene en gran medida el desarrollo de la enfermedad. Dado que todo comienza con un pólipo, fácilmente extraíble sin intervención quirúrgica en sus primeras etapas, la información al ciudadano por parte de su médico de cabecera y del Sistema General de Salud resulta fundamental. Por tanto, esta prueba adquiere la misma importancia que las mamografías en el caso de las mujeres.

Siete síntomas de salud que debes tener en cuenta

Aun con todo, a pesar de que no hayas cumplido los cuarenta o cincuenta años, debes acudir inmediatamente al médico ante algunos de estos síntomas:

1. Cambios bruscos en los ritmos intestinales

2. Sangrado rectal

3. Poca consistencia de las heces

4. Diarrea, estreñimiento o sensación de vientre lleno

5. Dolores abdominales

6. Pérdida del apetito o náuseas

7. Cansancio y anemia

En cuanto a los cambios del ritmo intestinal, deberás consultar con el doctor, sobre todo en aquellos casos en los que siempre hayas seguido una rutina concreta. En lo referente al sangrado rectal, debes hacer lo propio, aunque recordamos que muchas veces puede deberse a otro tipo de trastornos rectales. Has de estar igualmente atento al tamaño y la consistencia de tus heces o si, a pesar de sentir el vientre lleno, estas siguen siendo demasiado pequeñas. Los dolores abdominales son motivo de consulta obligada. Aquí también las causas pueden ser diversas, pero en cualquier caso atañen al sistema digestivo. Tanto la pérdida del apetito o del peso como el cansancio o la anemia indican hemorragias internas y niveles bajos en hierro. Estas circunstancias suelen traducirse en una piel pálida o amarillenta.

¿Qué es una colonoscopia?

Una colonoscopia constituye un método cien por cien eficaz para detectar cualquier tipo de alteración del colon o el recto. Para ello se utiliza un instrumento tubular y sumamente flexible con el fin de realizar una biopsia y, en el caso de que hubiera pólipos, extirparlos al momento. No se requiere hospitalización y, en algunas ocasiones, existe la opción de aplicar anestesia. Tu médico te recomendará hacértela en casos de sangrado, colitis o estreñimiento persistente, alternancia brusca entre ambos o dolores abdominales. Pero, ante todo, debes tener en cuenta que, aunque tengas estos síntomas y te vayas a hacer este tipo de prueba, no significa en ningún momento que tengas cáncer.

La colonoscopia es una forma sencilla de detectar y acabar con el cáncer de colonLa colonoscopia es una forma sencilla de detectar y acabar con el cáncer de colon

Además, en función de los resultados, a posteriori se examinarán tanto los pólipos, en el caso de que los hubiera, como las heces en busca de la existencia de sangre. En estos primeros momentos, además, si se te hubiera detectado alguna anormalidad, no implica tampoco que tu sistema de salud se halle comprometido. Es más, una vez extirpado el pólipo, no existe ningún riesgo para el organismo ni de desarrollar tumor. Tan solo debes seguir acudiendo a tu médico y realizarte pruebas de forma periódica. Ten en cuenta que muchas veces los síntomas pueden deberse a otro tipo de trastornos como simples hemorroides o fisuras o bien pudieras padecer de colon irritable, lo que requiere igualmente un paciente seguimiento.

Otras pruebas médicas

Como complemento a la colonoscopia, se realizan igualmente colonografías con las cuales se obtienen imágenes de diagnóstico mediante un escáner. La colonografía con agua se realiza sobre todo en el caso de personas mayores con quienes no resulta recomendable una anestesia mediante la introducción de un enema. Se realizan sobre todo en aquellas situaciones en las que existen síntomas evidentes de un tumor colorrectal. Una variante es la distensión gaseosa con dióxido de carbono, por el que se busca igualmente la existencia de lesiones precancerosas, los adenomas. Con esta técnica no se pueden quitar los pólipos en el momento, pero a cambio se consigue detectar con mayor precisión todo tipo de tumor. Asimismo, cuando se está combatiendo el cáncer, además de las TAC, también se realizan PET, una tomografía por emisión de positrones.

Sin embargo, nada más acudir al médico, lo primero que te realizará será un tacto rectal, esto es, una exploración física manual en la cual detectar bultos o anomalías. Con la sigmoidoscopia, por su parte, se puede examinar el recto y hasta unos 60 centímetros del colon con el fin de detectar pólipos. El estudio genético resulta extremadamente importante en los casos de pacientes con antecedentes familiares; en aquellos más graves, se empezará el seguimiento a partir de los veinte años. La prueba de sangre oculta en heces o SOH está cada vez cobrando más protagonismo por tratarse de una técnica poco invasiva. Por último, aunque en la actualidad se practica con menor asiduidad, se halla el enema de bario con doble contraste.

Causas del cáncer de colon

Los casos más comunes de la enfermedad se presentan a partir de los cincuenta años, por lo que, al llegar a dicha franja de edad, se deben realizar colonoscopias. Resulta igualmente importante tanto para su prevención como para mantener una salud idónea seguir una dieta equilibrada pobre en grasas y rica en fibra. Se ha de tener especial cuidado en el caso de contar con antecedentes familiares. En algunas ocasiones, el cáncer de colon puede producirse tras un episodio de aparición de tumores en otras partes del cuerpo (ovario, útero o mama). La vida sedentaria, el tabaquismo o la obesidad, problemas de salud por sí mismos, también se consideran un riesgo esencial para padecer esta enfermedad.

Tratamientos del cáncer de colon

Siempre que se pueda, se va a recurrir a la cirugía, pues es el método más directo de acabar con un tumor. Además del cáncer, se extirpa la parte de alrededor con tejido sano y se limpian los ganglios de la zona. En la colostomía se requiere asimismo el uso de una bolsa externa donde se recogen las heces, la cual debe llevarse únicamente durante un período determinado aunque, en casos graves, se instala de manera permanente.

A continuación, en función de la extensión de la enfermedad, de la localización de la lesión o su extensión en el organismo, el oncólogo optará por radioterapia, quimioterapia o inmunoterapia. Muchas veces se combinan ambos tratamientos. En la primera se utilizan rayos de alta energía mientras que en la segunda se emplean fármacos. Con la inmunoterapia se aplican anticuerpos de modo que el organismo cree sus propias defensas ante el avance de la enfermedad.

Etapas de la enfermedad

Como en otros tipos de cáncer, la enfermedad va del grado 0 al IV. Cuando el carcinoma se halla plenamente localizado en una primera fase, resulta fácilmente extraíble. Además, todavía no se ha comprometido ningún otro órgano vital. En la etapa I, el cáncer aún no ha llegado a las partes profundas del intestino mientras que en la II todavía no ha llegado a los ganglios linfáticos y el tumor puede alcanzar los dos centímetros de diámetro. En la III, a pesar de haberse extendido la enfermedad a los ganglios, todavía no ha llegado a ningún órgano. Por último, en la IV desgraciadamente órganos cercanos, como el hígado o los pulmones, se hallan seriamente comprometidos.

Por lo tanto, ante todo y en primer lugar, se debe intentar seguir un ritmo de vida saludable con una dieta equilibrada y donde la práctica de ejercicio físico sea algo rutinario. A partir de los cincuenta, te debes realizar una colonoscopia y acudir al médico siempre que padezcas algún tipo de síntoma extraño (sangres en las heces, estreñimiento, diarrea, dolores...). Los pólipos en las primeras etapas son fácilmente extraíbles. Y, si te han diagnosticado un cáncer, sigue el tratamiento recomendado por tu médico. Los niveles de supervivencia son realmente altos actualmente.

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