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¿Qué es la faringitis crónica?
GARGANTA

¿Qué es la faringitis crónica?

Detrás de infecciones y dolores de garganta muy frecuentes, puede estar la faringitis crónica. Te contamos cómo identificarla y cómo prevenirla.

Héctor Félix Lasheras Diez

La faringitis crónica requiere de un tratamiento y estudio prolongado de nuestro historial médico, para diagnosticar la condición de cronicidad. Esta situación se puede dar a raíz de padecer faringitis agudas constantemente, consistentes en repetidas infecciones de garganta que aparecen y desaparecen, con molestas y dolorosas consecuencias, en tramos de semanas.

A la revisión del historial médico, se puede complementar con la realización de pruebas de laboratorio para diagnosticar el origen y el grado de la faringitis crónica, pues existen diversos tipos con diferentes tratamientos. Fruto de estas pruebas, se pueden detectar tres tipos de faringitis actualmente: la crónica simple, la crónica hiperplásica y la crónica seca. Cada una de ellas con orígenes y tratamientos diferentes.

 Mantener la garganta hidratada con líquidos a temperatura ambiente es fundamental Mantener la garganta hidratada con líquidos a temperatura ambiente es fundamental

Causas

En los casos de faringitis crónica, existen diversos factores que influyen en su desarrollo y gravedad como pueden ser: las situaciones ambientales, exceso de calor o frio, sequedad, presencia de agentes tóxicos y humos. También pueden darse debido a hábitos personales, como el consumo excesivo de tabaco y alcohol o debido a causas hormonales como hipotiroidismo o menopausia o incluso a razones médicas previas, como operaciones relacionadas con la extracción de amígdalas.

Sea como fuere, todas estas consecuencias se combinan en detrimento de la fortaleza de la mucosa faríngea, haciéndola propensa a infecciones e inflamaciones.

A estas causas se suman problemas subyacentes como la debilidad del sistema inmunológico, es decir, nuestro sistema, debería de ser capaz de lidiar con la mayoría de las infecciones, pero en estos casos, puede que una debilidad del sistema sea un problema añadido. Además como apuntamos, la cronicidad índice en lapsos cortos de tiempo, haciendo que el sistema inmunológico sufra un gran estrés y se debilite a marchas forzadas, siendo incapaz de recuperarse por si solo.

Esta situación también puede verse asociada a enfermedades crónicas cuyos síntomas asociados se manifiesten en la zona de la garganta.

Prevención

Antes de proceder a medicarse, en los casos de cronicidad, la prevención siempre resulta más efectiva, es por eso que prevenir situaciones que afecten a nuestra faringitis crónica nos ayudara a limitar los casos en los que necesitaremos medicación. Evitar en lo posible condiciones extremas de temperatura o preparase bien para ellas, hidratar la garganta, no tomar bebidas frías, abandonar el tabaco y evitar espacios con partículas en suspensión ayudarán a reducir los casos.

Hábitos como el consumo de alcohol o tabaco pueden agravar los síntomasHábitos como el consumo de alcohol o tabaco pueden agravar los síntomas

También es importante no compartir bebidas, no por nuestra faringitis crónica y el riesgo de transmitir nada, sino precisamente por la debilidad de nuestra zona y la posibilidad de que simples bacterias bucales ajenas puedan producirnos una infección grave.

Como apuntábamos en los casos de faringitis crónicas, que no tengan un componente infeccioso, los tratamientos que se suelen emplear se componen de vitaminas, pomadas y calmantes, enfocados todos ellos a paliar la sintomatología y a reforzar el sistema inmune deteriorado y estresado por los continuos episodios infecciosos.

En los casos de faringitis crónica derivada de infecciones faringo-amigdalianas, aparte de antibióticos con base a amoxicilina, puede llegar a ser necesario proceder a realizar una operación quirúrgica.

Estas operaciones denominadas adenoidectomia o amigdalectomia, están enfocadas a tratar de eliminar los restos de una operación previa en las amigádnoslas para paliar su inflación.

Finalmente alguno de los síntomas más comunes que nos podemos encontrar son: dolor punzante de garganta, sequedad, necesidad de carraspeo y en los casos de infecciones bacterianas síntomas muy similares a los de un constipado o gripe, con dolor de garganta, malestar general e incluso dolor estomacal. Por todo ello, y además de los consejos preventivos ya aportados, se hace necesario mantener una higiene bucal exhaustiva y severa, para tratar de ingerir la menor cantidad de bacterias que nos pueden infectar, especialmente después de las comidas, momento en el que más bacterias tenemos presentes.

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1 Comentario

Narcisa

25/04/2016 21:06

Si hay medicina natural. xq los antibióticos siempre