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7 estrategias para comer sano en casa sin que cueste mucho dinero
ALIMENTACIÓN

7 estrategias para comer sano en casa sin que cueste mucho dinero

Puedes comer sano en casa con toda tu familia sin que eso signifique que debas gastarte más dinero de la cuenta.

Mª José Roldán Prieto

Hoy en día con el estilo de vida que se lleva de prisas y descontrol es bastante habitual que los niños no estén del todo sanos o que no coman saludable. Hay una vieja creencia que dice que comer saludablemente es caro y que los bolsillos de las familias se pueden resentir, pero esto no siempre es así. Puede costar algo más pero a largo plazo sin duda costará menos y la salud se verá mejorada en todos los aspectos.

Tus hijos (si los tienes) necesitan estar sanos nos para poder desarrollarse adecuadamente y es deber y obligación de los padres que así sea. Además, dependiendo de cómo les eduques así ellos aprenderán también a cuidar su salud a medida que vayan creciendo.

Son muchos los niños que tienen sobrepeso y que pueden acabar teniendo obesidad infantil, y en consecuencias, todas las enfermedades derivadas de esto. Es por todo esto que los padres deben conocer algunas estrategias y consejos para mantener a sus hijos sanos: la educación en salud comienza en casa.

Cuando vayas a comprar al supermercado es importante que te fijes en los productos que son más caros y los más baratosCuando vayas a comprar al supermercado es importante que te fijes en los productos que son más caros y los más baratos

Cómo mantener a los hijos saludables

1. Planificar las comidas semanales

Planificar las comidas semanales con tiempo es una manera eficiente de ahorrar tiempo, energía y además de poder pensar en comidas saludables para toda la familia. Puedes escoger libros de recetas o mirar en Internet recetas que te ayuden a crear un plan de comidas saludable y que además, se ajuste a vuestro presupuesto familiar.

2. Encontrar alternativas asequibles

Cuando vayas a comprar al supermercado es importante que te fijes en los productos que son más caros y los más baratos. Encuentra el producto que se adecue a calidad-precio y que aún y así siga siendo un producto y alimento saludable. Piensa en tu presupuesto y en alternativas saludables, por ejemplo, la quinoa es bastante caro aunque saludable, pero puedes optar por usar arroz integral en su lugar.

3. Tener un plan de acción de compra

Cuando vayas a la compra no pases por los pasillos donde hay alimentos pocos saludables, porque te entrarán ganas de comprarlo y después de arrepentirás. Además, también es buena idea ir a comprar al supermercado sin tener hambre porque entonces caerás en el error de comprar alimentos poco saludables.

4. Compara precios

Cuando se va a la comprar para tener una alimentación saludable no es buena idea coger el primer paquete que veas sin comparar etiquetas o precios. Normalmente en los supermercados ponen los productos más caros en la parte donde llegan tus ojos, pero si miras hacia abajo también podrás encontrar alimentos saludables a precios competitivos.

Es muy importante pensar en la alimentación saludable como un seguro de salud para tus hijos, ya que esto les ayudará a protegerles de la enfermedad y mejorará su calidad de vida en todos los aspectos.

El aumento de la obesidad infantil se puede atribuir en parte a una disminución en los patrones de alimentación adecuadosEl aumento de la obesidad infantil se puede atribuir en parte a una disminución en los patrones de alimentación adecuados

5. Fíjate en las etiquetas nutricionales

Algunas cosas que parecen sanas, no lo son. Por ejemplo, la sopa en lata puede parecer una comida rápida y saludable, pero de hecho muchos de estos productos están llenos de azúcar, grasas, productos químicos y conservantes. También olvida las comidas ya preparadas donde no tienes control sobre la cantidad de sal, grasa, azúcar y conservantes agregados...

6. Compra en pequeñas cantidades

Muchas personas caen en el error de comprar muchos alimentos saludables y al final, la mayoría de ellos se acaban desperdiciando. Es mejor comprar en pequeñas cantidades e ir de nuevo a la compra cuando se van terminando estos alimentos en la despensa.

7. Mantener patrones de alimentación normales

El aumento de la obesidad infantil se puede atribuir en parte a una disminución en los patrones de alimentación adecuados. Comer el desayuno es clave para establecer estos patrones, lo que les ayudará a mantener un peso saludable a lo largo de toda la vida. Lo que coméis en familia es, por supuesto, tan importante como cuándo lo coméis, así que evita los cereales llenos de azúcar, los alimentos fritos grasos y el pan blanco.

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