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¿Qué es la tos ferina?
INFECCIONES

¿Qué es la tos ferina?

Esta enfermedad respiratoria altamente contagiosa es producida por una bacteria conocida como Bordetella Pertussis.

María del Valle Mejías Morón

Con el frío, llegan los cambios de temperatura al salir y entrar de los edificios a la calle y viceversa, lo que acaba ocasionando a una gran mayoría de la población problemas de garganta. Pero hay uno en especial que muchos desconocen y que muy contagiosa, la tos ferina.

La tos ferina es una enfermedad altamente contagiosa producida por una bacteria que se conoce con el nombre de Bordetella Pertussis y que afecta directamente a la respiración, atacando fuertemente a los pulmones. Se caracteriza por una tos muy violenta que acaba con un sonido muy agudo a la hora de inspirar y por tener problemas de asfixia y angustia al querer respirar. Los más propensos a contagiarse de esta enfermedad son los niños pequeños, sobre todo los lactantes, por no tener un cuerpo lo suficientemente fuerte para luchar contra este virus, a pesar de las vacunas. Aun así, es una enfermedad que puede contagiar a cualquier tipo de persona y de cualquier edad. Si no se sigue un buen tratamiento y ha llegado a un punto muy álgido de la enfermedad, los contagiados pueden llegar a padecer asfixia, vómitos e incluso pérdida de conocimiento y de la respiración (apnea) durante unos segundos, e incluso la muerte.

Durante algunos años de mitad del siglo XX, la tos ferina fue una enfermedad que produjo un alto número de muertes en el mundo, y aunque a lo largo de los años y con el estudio de las vacunas, esas cifras fueron disminuyendo, hoy en día es una de las causas más comunes de muerte infantil, sobre todo en los primeros meses de vida.

Causas

Al tratarse de una enfermedad infecciosa, la principal causa de que cualquier paciente pueda contraer la tos ferina es porque ha sido contagiado por otra paciente que la padezca. Cuando una persona que se encuentra enferma de esta patología, tiende a toser e incluso a estornudar, las partículas que expulsa a través del aire pueden contagiar a cualquier persona que se encuentre cerca o a través de las manos, ya que tendemos a ponernos las manos al estornudar en la boca y luego estamos en contacto con otras personas, que a su vez pueden acercarse sus manos a la boca o nariz.

DescripcionEl síntoma más característico de esta enfermedad es un sonido agudo al intentar inspirar después de un ataque de tos

Durante las primeras semanas de enfermedad, de las seis semanas más o menos que suele durar, las personas afectadas de tos ferina son más contagiosas para el resto, por lo que en la medida de lo posible, si sabemos que estamos contrayendo este tipo de enfermedad, debemos ser cautelosos para no contagiar a las personas que tenemos cerca.

Síntomas

El principal síntoma de esta enfermedad que afecta a los pulmones de forma dolorosa es una tos muy intensa. Siempre hay que tener en cuenta que un simple resfriado común también puede comenzar con los mismos síntomas que la tos ferina, por lo que no hay que alarmarse con las primeras toses. Ambas sintomatologías serán moqueo nasal, estornudos, leve tos y en algunos casos algo de febrícula, aunque no siempre. Los resfriados comunes suelen pasarse tras una o dos semanas de molestia, pero en el caso de la tos ferina, después de las dos primeras semanas de exposición a la bacteria es cuando empieza a aparecer los síntomas más fuertes. La tos que en un principio era leve comienza a volverse más seca y ronca y entre los diferentes ataques de tos -que pueden llegar a durar un minuto- se puede oír un pequeño sonido agudo a la hora de intentar inspirar, además de dolor en el pecho, asfixia y sensación de incapacidad en los pulmones. Sin embargo, entre los ataques de tos, el cuerpo vuelve a la normalidad sin necesidad de notar ninguna molestia ni ningún problema en la respiración.

Aunque estos sean los síntomas más comunes, en niños menores de 6 meses y lactantes puede que no se produzca ninguno de estos dos síntomas debido al poco control que tienen aún de su cuerpo. En estos casos los niños tendrán incapacidad para respirar, comenzarán a tener la cara roja o morada y pueden incluso perderán la respiración durante unos segundos.

DescripcionEn niños menores de 6 meses, los síntomas son rostro morado o rojo y pérdida momentánea de la respiración

Como hemos comentado anteriormente, la duración de la tos ferina suele ser de unas 6 semanas pero puede llegar a durar muchas más. Una vez han remitido todos los síntomas y los ataques de tos, todos los síntomas tenderán a desaparecer. No obstante, con el tiempo pueden volver a aparecer ataques puntuales de tos, asfixia o sensación de falta de aire en los pulmones.

Prevención y tratamiento

Como toda enfermedad contagiosa, la mayor medida de prevención es la vacunación. Además, si conocemos algún caso cercano, debemos tener más cuidado e intentar prevenir el contacto, y por tanto el contagio, con dicha persona. Aunque no existe una vacuna propia para la tos ferina, en los primeros meses de vida es recomendable vacunar a los niños con una unión de otro tipo de vacunas comunes que pueden prevenir el contagio.

Si creemos que pese a toda prevención hemos contraído la enfermedad, el examen médico se basara en un estudio de los pulmones con una muestra de la mucosidad de la parte trasera de la garganta, que conecta con la nariz. En caso de que los resultados sean afirmativos, el tratamiento a seguir lo recetará el médico pero se basara en el suministro de antibióticos durante las primeras semanas de la enfermedad hasta que empiece a remitir.

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