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La baja menstrual, ¿es posible?
MENSTRUACIÓN

La baja menstrual, ¿es posible?

Hay muchas mujeres que sufren mucho con el dolor de la regla, e incluso se deben ausentar del trabajo porque su calidad de vida disminuye. ¿Es posible valorar una baja menstrual en estos casos?

Ainoa Poveda García

El problema sobre la menstruación femenina siempre había sido un tema tabú, hasta que Italia ha vuelto a reabrir el debate en el ámbito laboral. Pese a que muchos encuentran deficiencias en dar cabida a esta laguna, otros tantos ven en esta serie de propuestas una ventaja muy saludable, tanto para las afectadas que sufren y la sociedad en general por el avance generacional, como para las propias empresas que verían su rendimiento aumentado. Aunque ya se sabe de antemano que este es un debate que tardará en resolverse, puesto que cada caso es distinto y no todas las mujeres sufren el mismo nivel de dolor.

La baja menstrual permitiría así una mejor calidad de las trabajadorasLa baja menstrual permitiría así una mejor calidad de las trabajadoras

El porqué de la baja menstrual

Dismenorrea es el dolor menstrual habitual y muy agresivo. Según los expertos, el período o menstruación no debería de doler. En cambio, si lo hace, es causa producida por otro problema, es decir, que puede que haya una disfunción hormonal o de salud que afectaría tanto física como psíquicamente a la mujer que lo padece. Por eso muchos expertos y afectadas proponen que esto sea considerado como un problema de salud, no solo como una dolencia pasajera o una excusa para ausentarse de su puesto de trabajo.

Hay varias cifras que bailan en la cantidad de mujeres que se ven afectadas por este tipo de períodos agresivos o dismenorrea, pero algunos apuntan a que alrededor de una de cada diez sufre de esta clase de dolencias. Además, la endometriosis es una de las enfermedades causadas por menstruaciones dolorosas y/o abundantes, un problema que muchas padecen pero que no se certifica -hasta ahora- como digna de baja o reposo laboral.

La problemática principal, y el punto en el que la mayoría coincide, es en que a muchas mujeres les afecta en su día a día, ya que de la menstruación más problemática pueden derivar otras enfermedades o problemas físicos graves -migrañas, lumbalgias, adormecimiento de extremidades, dolores intestinales...-. Muchas veces, condicionan la calidad y el rendimiento en el trabajo, por lo que sale más caro a la empresa tener a esa trabajadora padeciendo en su puesto.

Ventajas de la baja menstrual

Muchos apuntan directamente a un progreso social, ya que se da visualización a un problema que hasta ahora había sido tabú. La baja menstrual abre las puertas a una nueva sociedad, en la cual la mujer tiene cada vez más presencia laboral -aunque de momento no igualitaria- donde se distingue entre patrones varoniles y presiden todavía algunas ideas sexistas.

La baja menstrual permitiría así una mejor calidad de las trabajadoras, como un rendimiento mayor del tiempo. Al no asistir a su habitual puesto de trabajo, desde el cual sufriría los dolores habituales de la dismenorrea, la mujer puede dedicar el día a recuperar su fortaleza física.

Para la empresa puede suponer dos perspectivas: pérdida de dinero porque hay un trabajador menos o una bajada del rendimiento en caso de que acuda. Por el momento no se ha planteado la posibilidad de trabajar desde casa a todo el mundo, permitiendo así que no se ausenten de su trabajo de manera voluntaria en múltiples puestos de trabajo.

Las afectadas retratan el siguiente panorama cuando sufren dolores punzantes y agresivos: se ven obligadas a ir medicadas al entorno laboral para conseguir aguantar el ritmo, padecen dolores constantes y fuertes durante toda la jornada, intentan mantener el mismo rendimiento pese a su dolencia y aprenden a tragarse la vergüenza para que no se vean criticadas por un período natural. Por eso es una ley laboral que muchas esperan que no tarde en llegar.

Desventajas planteadas

En los países más occidentales la medida y la problemática que presentan se ofrece ahora con una visión general más amplia y digna, ya que antes era un tema considerado como tabú. La principal desventaja que se plantea desde los que se posicionan en contra de otorgar una baja menstrual es la de prolongar el estereotipo sobre la debilidad del sexo femenino.

Aunque las ventajas económicas estén casi al mismo nivel, la baja menstrual permitiría así que el número de mujeres contratadas sea más baja, ya que muchas empresas preferirían contratar a hombres antes que a mujeres. Así como sus consecuentes efectos, en algunos casos, donde se podría permitir que el salario, las condiciones, las contrataciones u otros permisos de las trabajadoras se vieran afectados.

En los países o regiones donde sí que se puede acceder a esta baja menstrual, muchas mujeres rechazan de pleno esta asistencia laboral, ya que sienten vergüenza o miedo a exponer ese periodo de debilidad física -y natural- ante los demás. En este sentido, muchos apuntan a que reforzaría los estereotipos sexistas sobre la debilidad femenina y agravaría también en su condición social.

Países que sí reconocen estos derechos saludables

En China, Japón y Corea del Sur es donde más regulada está la baja menstrual. Cada uno de estos países tienen sus propias condiciones, aunque todavía no está extendido a todas las empresas y regiones. Aun así, Asia se convierte en el continente que se compone de países más avanzados en el caso de la salud femenina mensual.

Shanxi, Hubei, Taiwán y Anuhi son cuatro de las provincias chinas que ofrecen una baja menstrual, que comprende un periodo de entre dos o tres días, siempre y cuando los dolores sean fuertes y afecten a la calidad de la trabajadora. En el caso de Japón, el país que antes aprobó esta ley en 1947, la baja menstrual está más regulada y mejor habituada en la sociedad. Más tarde Indonesia se uniría al reposo femenino mensual.

Para que esto se pueda expeditar se tiene que presentar un certificado médico realizado por la propia empresa. Muchas se niegan porque ven vulnerados sus derechos e intimidad. No todas las mujeres aceptan este convenio, ya que supone una pérdida de prestigio en muchos campos, debido a que todavía sigue habiendo puestos de trabajo donde el sexo masculino domina la esfera laboral y ejerce presión sobre las mujeres que intentan hacerse un hueco.

En China, Japón y Corea del Sur es donde más regulada está la baja menstrual.En China, Japón y Corea del Sur es donde más regulada está la baja menstrual.

Por otro lado, Corea del Sur aprobó en 2001 este decreto de ley, en el cual todas la mujeres cuentan con un día de reposo al mes. La baja menstrual se aplicaba a las estudiantes también, aunque esto supuso un debate, porque muchos defendían que las universitarias lo utilizaban como escusa en la mayoría de las ocasiones.

Posibles socios de la baja menstrual

En la actualidad, Italia posibilita que Europa trate esta reforma de la ley y del entorno laboral. Gracias al planteamiento del Partido Democrático italiano, el tema que hasta hace bien poco era tabú, se abre a una nueva sociedad donde la mujer busca tener más presencia en puestos de trabajo de relevancia. En este caso, el certificado médico se plantea como un condicional necesario para poder acceder a una baja menstrual.

En Rusia, por ejemplo, se intentó implantar hace unos años, pero las asociaciones feministas se negaron en rotundo ya que la defensa para aprobar esta ley por parte del gobierno acuñaba a la menstruación como un claro signo de debilidad femenina. Este hecho terminó por declarar la guerra entre el poder y las asociaciones por los derechos sociales del país.

Por último, Reino Unido tampoco se queda atrás en este aspecto. Aunque no se plantea como una ley o un añadido a un contrato laboral, algunas empresas internacionales, como lo hace Coexist -a la cual pertenece Hamilton House-, ya lo han implantado. En esta empresa británica, donde la mayoría de los puestos están ocupados por mujeres, se les ofrece a las trabajadoras la posibilidad de solicitar un periodo de reposo breve.

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