Menú
Hábitos diarios para luchar contra la alergia al polvo

ALERGIA AL POLVO

Hábitos diarios para luchar contra la alergia al polvo

Te contamos cómo prevenir diariamente las reacciones alérgicas a los ácaros del polvo.

Mercedes Benito Alfonso

La alergia al polvo se debe a una sensibilización fuerte a los ácaros, y es muy común, ya que los ácaros del polvo doméstico son los causantes de aproximadamente el 49% de todos los casos de rinitis alérgica. Los ácaros son invisibles al ojo humano y están presentes de forma inevitable en todos los hogares. Al habitar en la casa de las personas, pueden provocar reacciones alérgicas durante todo el año. Una reacción alérgica al polvo ocasiona estornudos, moqueo, congestión nasal, lagrimeo, enrojecimiento de ojos, asma y sensación de falta de respiración.

Los estudios realizados sobre la alergia al polvo demuestran que existe una relación directa entre la disminución del número de ácaros en el entorno con la aparición de una reacción alérgica en personas que presentan la enfermedad. Por tanto, la disminución de la contaminación de ácaros en el ambiente doméstico condiciona una disminución de síntomas del asma. Descubre qué puedes hacer en tu día a día si tienes alergia al polvo para evitar reacciones alérgicas fuertes.

¿De qué está compuesto el polvo doméstico?

Los elementos que empeoran las alergias se denominan desencadenantes y, de ellos, el polvo es uno de los más comunes. El polvo de casa es la principal fuente de ácaros del interior de las viviendas. El polvo es un ecosistema complejo compuesto por una mezcla de materia inorgánica y orgánica, que incluye escamas de piel humana, fibras, esporas de hongos, bacterias y ácaros, entre otros.

Aunque se puede ser alérgico a una o más de las sustancias orgánicas presentes en el polvo, son los ácaros los que con mayor frecuencia desencadenan una reacción alérgica, llegando a ser capaces de inducir síntomas respiratorios en las personas sensibilizadas. La mayoría de los ácaros no son visibles al ojo humano y alcanzan unos pocos milímetros de longitud; así, los ácaros del polvo doméstico miden entre 0,2 y 0,5 mm. Se han conseguido identificar numerosas especies de estos ácaros menores en el polvo de casa.

Cada gramo de polvo contiene cientos de ácarosCada gramo de polvo contiene cientos de ácaros

¿En qué zonas de las casas abundan los ácaros?

Los ácaros del polvo son habitantes naturales de nuestro entorno doméstico y su presencia no significa una falta de limpieza del hogar. Se localizan preferentemente en dos diferentes hábitats: viviendas y almacenes. Los principales factores ambientales que influyen en la presencia de ácaros son: la temperatura y la humedad relativa. Viven en lugares cálidos con altos niveles de humedad y en las cosas hechas de tela, por ejemplo: sábanas, almohadas, alfombras, cortinas, muebles blandos, peluches y colchones. Los sofás y, sobre todo, los colchones constituyen un excelente lugar para estos ácaros pues dada la profundidad del relleno que los constituyen, retienen mucha humedad, proporcionándoles los tres factores que necesitan para su óptimo desarrollo.

¿Se puede prevenir la alergia a los ácaros?

Es imposible eliminar todos los ácaros del polvo, pero hay medidas que se pueden tomar para reducir la cantidad presente en la vivienda.

- Decoración de la casa: es un punto clave en este tipo de alergia. Es un hecho comprobado que cuantos menos muebles y, sobre todo, adornos, existen menos superficies susceptibles de acumular polvo. Hay que tener en cuenta que un gramo de polvo puede contener cientos de ácaros. Por esto mismo se deben evitar los suelos de moqueta, las alfombras, grandes cortinajes, los peluches, las sillas tapizadas...

Los suelos de madera y, sobre todo, los de cerámica, son los mejores. Las paredes, mejor lisas y que se puedan limpiar con facilidad. Para guardar los libros o demás objetos decorativos haz uso de vitrinas o estanterías cerradas.

- La habitación: La habitación debe contener los muebles indispensables (cama, armario, mesita). Evita libros, juguetes, póster, moquetas, alfombras, cortinas, etc. Las mantas mejor si son acrílicas, y conviene lavarlas cada tres meses y airearlas con frecuencia. Con el cambio de temporada, mejor que se guarden en otra habitación.

- Colchón y almohada: El colchón y la almohada mejoran si son de gomaespuma, látex o de material acrílico. Las almohadas y los colchones son un nido de ácaros, por eso es necesario que estén fabricados con materiales sintéticos, o enfundados en materiales no permeables. Lava la ropa de cama con frecuencia, con agua a más de 65º si es posible. También son útiles las fundas anti-ácaros para proteger el colchón, las almohadas y los sofás, que son los lugares preferidos de los ácaros.

Una media muy eficaz para acabar con el acúmulo de ácaros consiste en aspirar el colchón y la almohada durante 10 minutos por cada cara una vez al mes y exponerlos al sol 30 minutos 2 ó 3 veces al año.

- Limpieza: Es aconsejable realizar la limpieza del dormitorio por la mañana y con la ventana abierta. Emplea un paño húmedo para eliminar el polvo, de esta manera se evita que se traslade de un lugar a otro de la habitación. Usa para la limpieza de tu hogar aspiradoras con potencia adecuada y filtros tipo HEPA o de agua, son especialmente útiles eliminando ácaros muertos.

El uso de acaricidas para una mejor eliminación y limpieza de la vivienda no está científicamente demostrado aún. Si eres alérgico al polvo, usa una mascarilla en el momento de limpiar el hogar, o busca a una persona no alérgica para que lo haga.

- Lavar la ropa: Realiza el lavado de la ropa, especialmente la de cama, a altas temperaturas (por encima de los 50ºC), y se debe hacer al menos 1 vez por semana, los ácaros no sobreviven a estas temperaturas. Como no es habitual usar esta temperaturas con el textil doméstico, otra opción es añadir soluciones de Benzyl Benzoato al 0.03% en el agua de lavado para conseguir el mismo efecto.

También resulta efectivo lavar en seco a temperaturas superiores a los 55 grados, durante más de 10 minutos. La ropa debe permanecer dentro de los armarios cerrados, no colgada en percheros o encima de una silla.

Pasaremos el aspirados y ventilaremos la casa con frecuenciaPasaremos el aspirados y ventilaremos la casa con frecuencia

- Ventilación: Debe ventilarse la habitación para favorecer el descenso de la humedad ambiental y de la temperatura. Se aconseja llevara a cabo a la hora de mayor insolación y después de la limpieza diaria. Esta medida también hay que llevarla a cabo en invierno porque la menor ventilación de los hogares y el uso de mantas y edredones favorece la propagación de los ácaros.

- Evita los alimentos que pueden provocar una alergia cruzada. En el caso de los ácaros es el marisco.

Además de los hábitos de limpieza, hay que tener en cuenta otros factores condicionantes como los animales domésticos o la existencia de fumadores en la vivienda.

Alergia al polvo en niños, ¿qué podemos hacer?

La alergia al polvo doméstico es la primera causa de alergia respiratoria en los niños que viven en Europa, y si no se controla adecuadamente puede afectar de forma negativa a su desarrollo. En casa, su habitación debe estar decorada siguiendo las mismas directrices arriba señaladas. No deben tener alfombras ni peluches en su dormitorio porque acumulan una mayor cantidad de polvo que las superficies lisas y, en general, debe tener pocos objetos a la vista. Los juguetes deben guardarse en armarios o cajones después de haberlos utilizado.

Si es posible, debemos mantener la temperatura de la habitación a una temperatura comprendida entre los 18 y 20 grados centígrados. Las normas de limpieza y ventilación son las mismas, pero en el caso de los niños debe ponerse más esmero en la ventilación, limpieza de las superficies y en la ropa de cama. Cuando se realice la limpieza de una habitación, es aconsejable que el niño no se encuentre en ella.

Acudir al médico si los síntomas de reacción alérgica se exacerban a pesar de seguir todas la medidas de prevención.

Artículos recomendados