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Qué es la distimia o distemia

TRISTEZA

Qué es la distimia o distemia

La distemia o distimia es un trastorno leve depresivo o tristeza crónica, pero, ¿qué es lo más relevante?

María del Valle Mejías Morón

Todas las personas pasamos por etapas de más tristeza. El estrés y las situaciones del día a día pueden llegar a afectar a nuestro humor y hacer que nos sumamos en un agujero, de más o menos profundidad. Estas situaciones a veces solo duran unas horas, unos días, o incluso pueden perdurar en el tiempo, llegando a convertirse en verdaderos problemas mentales o trastornos, siendo uno de ellos el trastorno distímico.

El trastorno distímico, comúnmente conocido como distimia o distemia, es una forma leve de depresión que es también representada como una constante melancolía o una tristeza crónica. Se conoce como un trastorno crónico porque suele durar un mínimo de dos años para ser considerado distemia, pero sus síntomas son mucho más leves que los de una depresión, y sus causas no son muy certeras ni conocidas. Aún así, y pese que el tratamiento no es tan severo como el de un paciente que sufre de una depresión severa, la distemia o distimia puede llegar a repercutir en las acciones de la vida cotidiana de aquella persona que la padezca, por lo que lo mejor es acudir a un personal médico o psicólogo que nos la diagnostique y comenzar el tratamiento lo antes posible.

Las posibles causas de que aparezca la distimia en nuestras vidas pueden ser simplemente la genéticaLas posibles causas de que aparezca la distimia en nuestras vidas pueden ser simplemente la genética

La diferencia esencial entre la distemia y la depresión es que en los primeros casos la persona no tiene problemas en llevar una vida diaria normal, mientras en los segundos la persona está sumida en una tristeza tal que quiere dejar de realizar sus actividades rutinarias e incluso salir a la calle.

Las posibles causas de que aparezca la distimia en nuestras vidas pueden ser simplemente la genética, ya que se conoce que personas que han tenido antecedentes depresivos en la familia, tienen tendencia a padecer algunos de estos trastornos. De todos modos, la mayoría de los casos provienen de personas con algún tipo de dificultad o problema en su entorno social, laboral o familiar.

Síntomas de la distemia

Como en muchos de los trastornos depresivos, los principales síntomas de la distimia son la pérdida de interés en las actividades que se realizaban de manera diaria, una falta de energía y dificultad para concentrarse y tomar decisiones. Además se notarán episodios de mucho autocrítica y baja autoestima, donde la persona con trastorno distímico nunca verá alcanzados sus objetivos ni los rasgos de su persona y sus acciones.

Además de los problemas que afectan a su mente, también habrá otros síntomas como la pérdida de apetito que llevará a una pérdida de peso; o por el contrario un aumento en las comidas, que puede llevar a la persona a un extremo sobrepeso. Esto se debe a que las personas canalizan la tristeza y los episodios distímicos en la comida, y a algunas personas les da por comer todo el tiempo, mientras otras pierden totalmente el sentido del hambre.

En los niños, el trastorno de distemia por el contrario les hará tener síntomas más dispares, como el de la irritabilidad y la falta de interés por los estudios, lo que le llevará al fracaso escolar. Además tendrán problemas en las relaciones sociales y tendrán una actitud pesimista ante la vida y las amistades.

Aunque se encuentran muchos casos en los que la distemia comienza en las edades escolares y en la adolescencia, no son así en todos los casos ni se diagnostica como realmente un trastorno hasta que comienza la edad adulta, sobre los 21 años. Esto se debe a que en la etapa de la niñez y la adolescencia es muy complicado diferenciar entre la rebeldía o un episodio de tristeza relacionado con la pubertad, de un verdadero problema de trastorno depresivo o distemia. Cuando esos sentimiento duran varios años, es cuando realmente comenzaremos a pensar y diagnosticar que realmente nos encontramos ante este tipo de trastorno.

Diagnóstico y tratamiento

Es realmente importante diagnosticar la distemia y no otro tipo de episodios, ya que pueden llegar a degenerar en otras enfermedades más graves como una depresión profunda, o ciertos comportamientos suicidios. En los casos en los que se existen problemas para relacionarse, el no tratamiento de la distemia puede llegar a convertirse en un aislamiento social, lo que hará a la persona no salir del agujero en el que se encuentra y aumentar su trastorno.

En el caso de que el médico sospeche que se encuentra ante un paciente con posible distemia, lo primero que realizará será un examen físico para tomar la tensión, las pulsaciones, etc. Tras esto se procede a pruebas de laboratorio donde se realizan analíticas de sangre que además incluyan pruebas de consumo de alcohol y drogas para saber si la persona se está inclinando hacia esa tendencia. Por último y como caso más certero se acudirá a una evaluación psicológica que será la prueba definitiva de si la persona se encuentra sumido en una situación de tristeza tal que tenga que necesitar tratamiento.

La distemia o la depresión no son enfermedades que se puedan prevenir como otras en las que nos vale con una vacunaLa distemia o la depresión no son enfermedades que se puedan prevenir como otras en las que nos vale con una vacuna

En el caso positivo de que estemos ante un caso de distimia, existen dos vías de tratamiento, siendo la mejor la que embarca ambas. Por una parte se encuentra la administración de medicamentos que incluyen los ansiolíticos y antidepresivos, pero siempre debe ser apoyado por la otra parte, que son los tratamiento psicoterapeúticos con especialistas en la materia, para que la persona pueda desahogarse y recibir la ayuda necesaria para acabar con esa etapa.

Aunque evidentemente, la distemia o la depresión no son enfermedades que se puedan prevenir como otras en las que nos vale con una vacuna, si es posible intentar evitarlas con una buena actitud en las etapas y momentos más difíciles, sobre todo como hemos comentado antes, los problemas que pueden aparecer en la pubertad y la adolescencia. Estos problemas de relaciones y comportamientos en la edad en la que una persona se está formando realmente, pueden dar lugar a que esa persona derive en una distemia en el futuro.

Si te encuentras relacionado con alguna de las situaciones expuestas anteriormente, o conoces a alguien que pueda padecer distemia, no dudes en acudir a una especialista para que la situación acabe lo antes posible. Todos pasamos pos momentos de tristeza, pero la distemia es un trastorno que puede durar años.

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