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Síndrome de Horner

TRASTORNOS

Síndrome de Horner

El síndrome de Horner es un trastorno poco común que implica problemas en el rostro, sobre todo en los ojos.

Cristina López Reques

El síndrome de Horner se puede definir como un trastorno producido por un daño en los nervios simpáticos que van a los ojos y a la cara. Estos son los que se encargan de controlar tanto la sudoración como la circulación facial.

Cuando se produce dicho trastorno vamos a notar una pequeña caída en los párpados de los ojos y también una contracción en la pupila, es decir, una falta de dilatación de la misma. También se va a notar que la sudoración disminuye en la parte de la cara afectada.

También debes saber que el síndrome de Horner puede afectar tanto a mujeres como a hombres, pero se detectan muy pocos casos entre la población, por lo que podríamos estar hablando de un trastorno poco común.

Causas del síndrome de Horner

Como ya hemos señalado, la principal causa por la que se produce este síndrome es por una lesión en los nervios de la cara. En concreto, se produce una interrupción en algunas fibras nerviosas que comienzan en el hipotálamo, una parte del cerebro, y que llegan hasta la cara y los ojos.

Estos nervios pueden sufrir dichos daños por varias causas. Entre las principales encontramos una lesión en la arteria carótida, es decir, una de las que llegan hasta el cerebro, o lesiones en los nervios que se encuentran en la base del cuello.

Además, el síndrome de Horner puede estar causado por migrañas o cefaleas, por un accidente cardiovascular, un tumor o una lesión en otra zona del cerebro. Sin embargo, hay algunos casos en que la enfermedad se manifiesta de manera congénita, es decir, desde el nacimiento.

El síndrome de Horner se puede definir como un trastorno producido por un daño en los nervios simpáticos que van a los ojos El síndrome de Horner se puede definir como un trastorno producido por un daño en los nervios simpáticos que van a los ojos

Síntomas del síndrome de Horner

La caída del parpado superior, como hemos señalado al comienzo, suele ser el síntoma más claro que nos indique que podemos estar sufriendo el síndrome de Horner. Se denomina ptosis palpebral y notarás como el ojo se vuelve más pequeño, pues el parpado se cae y cubre gran parte de él.

Los ojos son el claro punto donde se van a notar lo síntomas. Y es que, vas a diferenciar el tamaño de las pupilas de los dos ojos, del afectado y del que no lo estaría. Lo que ocurre es que la pupila, es decir, la parte negra del ojo, se vuelve más pequeña. Además, la parte del iris puede coger un color azulado o gris.

Sin embargo hay otros síntomas que nos indican este trastorno. Por ejemplo, la sudoración va a disminuir de forma notable en la zona de la cara afectada, suele ser en uno de los dos lados.

Acudir al médico o especialista

Si has notado que alguno de estos síntomas se manifiestan en ti, lo primero que debes hacer y sin esperar mucho tiempo es acudir al medico. Debes saber que el síndrome de Horner no suele complicarse, pero sí puede hacerlo la enfermedad que lo ha causado o su tratamiento. Por lo tanto, es importante ver al especialista.

Lo normal es que cuando acudamos a la cita médica, el profesional nos pregunte acerca de los síntomas, para que los describas e indiques cuándo comenzaron. Además, procederá a hacer un examen ocular para poder verificar esa caída en el párpado y en cómo se abre y se cierra la pupila.

Además, si el médico lo considera oportuno podrá realizar algunas pruebas más. Estas dependerán de la causa que se sospeche que puede haber causado el síndrome de Horner y pueden ser exámenes de sangre, de los vasos sanguíneos de la cabeza, una radiografiá, una resonancia magnética o una punción raquídea.

Diagnóstico del síndrome

A pesar de todo lo anterior, que puede ser a grandes rasgos y en un primer momento, hay dos grandes pruebas que determinan definitivamente si el paciente sufre o no el síndrome de Horner. En realidad se trata de una sola prueba pero que consta de dos partes y es la siguiente:

Lo normal es que cuando acudamos a la cita médica, el profesional nos pregunte acerca de los síntomasLo normal es que cuando acudamos a la cita médica, el profesional nos pregunte acerca de los síntomas

La primera parte consiste en aplicar al paciente unas gotas para los ojos que contienen una pequeña parte de cocaína u otros fármacos. Se denomina prueba de clorhidrato de cocaína y dependiendo de cómo reaccionen las pupilas, el médico va a determinar si hay evidencia de que se tiene síndrome de Horner, aunque no va a definir la localización del defecto en los nervios.

La segunda prueba se realiza al día siguiente o cuando han pasado 48 horas, es decir, dos días. De nuevo, consiste en aplicar unas gotas de hidroxianfetamina en los ojos para ver como vuelven a reaccionar las pupilar frente a dicho fármaco y entonces determinar la localización general del problema. El fármaco lo que va a hacer es liberar catecolaminas desde la neurona postganglionar que, si está comprometida, no se va a dilatar. Por el contrario, si se dilata nos va a indicar que la lesión se haya producido en la neurona central o preganglionar. Si la prueba nos indica este ultimo paso habrá que dar un paso más, que va a consistir en la realización de una resonancia magnética cerebral.

Tratamiento para el síndrome de Horner

La mala noticia es que no hay un tratamiento especifico para el síndrome de Horner, ya que viene causado por una lesión anterior, en los nervios de la cara. Por eso, sí es importante tratar de forma temprana y correcta esa afección para prevenir que se complique el trastorno del que hablamos.

Además, algunos pacientes con síndrome de Horner desarrollan congestión conjuntival, es decir, una inflamación de los tejidos conjuntivos oculares. Por todo ello, los médicos sí recomiendan utilizar frecuentemente colirio, para que de esa forma se mantengan bien hidratados los ojos. Además, hay otro alteración que se puede sufrir en los ojos cuando se tiene este trastorno. Se trata de la enoftalmia y consiste en que el ojo que se encuentra en la zona afectada por el síndrome se va desplazando ligeramente hacia el interior de la órbita.

Por todo ello, es muy importante acudir al médico e iniciar el tratamiento desde la base del problema, pues con ello se pueden evitar mayores complicaciones como los problemas de visión que trae el síndrome de Horner.

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