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Tics nerviosos y de parpadeo en niños

TICS NERVIOSOS

Tics nerviosos y de parpadeo en niños

Si tienes hijos o conoces a niños que tienen tics nerviosos y de parpadeo, ¿por qué ocurre y qué se puede hacer?

Mª José Roldán Prieto Mª José Roldán Prieto Psicopedadoga experta en aprendizaje y salud

Cuando tu hijo parpadea demasiado sin motivos aparentes, puede experimentar un tic nervioso. Si descubres que tu hijo está mostrando movimientos erráticos o expresando una confusión inapropiada en sus movimientos, evalúa el trastorno del tic, ya que una intervención temprana puede ayudarle a prosperar a pesar del comportamiento no deseado.

Un tic nervioso es la presencia de movimientos y sonidos involuntarios repetitivos y abruptos que indican un trastorno de tic. Los tics son temporales, rápidos, sin propósito, repetitivos y, en la mayoría de los niños, se resuelven sin terapia. Si los tics continúan con el tiempo, pueden volverse graves y complicados. Parpadeos, muecas faciales, sacudidas de cabeza o encogimiento de hombros son ejemplos de tics que tu hijo puede presentar, y estos movimientos generalmente duran menos de un segundo.

Al principio se puede pensar que es causado por nerviosismo o inseguridad en la personalidad del niño, pero es necesario evaluar las causas que lo provocan porque solo de esta manera se podrá encontrar la solución al problema que puede persistir con el tiempo. A continuación vamos a hablar sobre algunos tics nerviosos que pueden ocurrir en niños y que es necesario acudir el médico al ver que no se resuelven solos con el tiempo.

Un tic nervioso es la presencia de movimientos y sonidos involuntarios repetitivos Un tic nervioso es la presencia de movimientos y sonidos involuntarios repetitivos

Síndrome de Tourette

El trastorno de tic más común es el síndrome de Tourette, que está relacionado con la genética, y generalmente comienza en la primera infancia. Este síndrome afecta a uno de cada 100 nacimientos y es tres veces más prominente en hombres que en mujeres. 

La mayoría de las personas afectadas tienen síntomas tan leves que el trastorno no se diagnostica. El 75% de los pacientes con síndrome de Tourette presentan síntomas a los 11 años de edad. Este trastorno se diagnostica cuando los tics duran al menos un año, y comienza con parpadeo, muecas, sacudidas de cabeza, golpes o patadas, así como arrebatos vocales. Muchos niños con este trastorno no toman medicamentos, pero se pueden usar medicamentos como la clonidina, sedantes suaves, antipsicóticos o toxina botulínica como terapia para el síndrome de Tourette.

Causas

Los niños parecen tener anomalías tanto funcionales como estructurales en sus cerebros cuando tienen trastornos de tic. La causa exacta de estos trastornos es desconocida, Los mensajeros químicos cerebrales llamados neurotransmisores son anormales y contribuyen a los tics. 

Un niño que experimenta tics a menudo tendrá cambios en el área de su cerebro a cargo del movimiento, los ganglios basales, y la parte de su cerebro responsable de regular la presión arterial, la frecuencia cardíaca, la anticipación de la recompensa, la toma de decisiones, la empatía y las emociones.

Los niños de todas las razas son susceptibles a los trastornos de ticLos niños de todas las razas son susceptibles a los trastornos de tic

Tratamiento

Los niños con trastornos de tic reciban tratamiento por problemas psicológicos, físicos, sociales y mentales asociados con el trastorno. El tratamiento incluye educar al paciente y su familia sobre el trastorno y realizar pruebas de diagnóstico. Se realizará una evaluación integral de la percepción, las habilidades motoras, el comportamiento y el funcionamiento adaptativo de tu hijo para determinar si necesita terapia conductual o cognitiva. El médico de tu hijo determinará si se necesitan medicamentos en función de todas las terapias y pruebas realizadas.

Qué debes tener en cuenta

Los niños de todas las razas, grupos étnicos y socioeconómicos son susceptibles a los trastornos de tic, pero estos trastornos ocurren con mayor frecuencia en niños caucásicos que en los afroamericanos. Se sabe que la ansiedad, el estrés, el aburrimiento, la fatiga y la excitación provocan tics motores y vocales. Los tics también pueden intensificarse a partir del síndrome premenstrual, aditivos alimentarios y estimulantes. Alentar a tu hijo a relajarse, practicar deportes y concentrarse en las tareas que disfruta, puede reducir la gravedad y la frecuencia de sus tics.

Si un niño presenta tics que empeoran o que no se resuelven con el tiempo, es necesario acudir al pediatra para poder evaluar su estado.

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