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Síndrome de los hombros caídos

FÍSICO

Síndrome de los hombros caídos

El síndrome de hombros caídos es un problema que muchas personas padecen casi sin darse cuenta...

Tatiana Ojeda Bermúdez

El síndrome de hombros caídos, también llamado "chepa" o "joroba", es un problema que afecta a muchísimas personas sin importar la edad. Se trata de una postura que solemos adoptar casi siempre sin darnos cuenta y en la que inclinamos ligeramente el cuerpo hacia adelante de manera que tanto la espalda como los hombros se curvan. Por ello a veces, nos vemos obligados a corregir la postura.

Un gesto muy relacionado con el uso de los móviles y ordenadores que tiene efectos tanto a nivel estético como para la salud. El síndrome de los hombros caídos no sólo nos hace parecer más bajitos de lo que realmente somos, sino que también engorda ópticamente el vientre. Además, nos puede provocar lumbalgia y dolor de cervicales. Estos dolores pueden volverse crónicos e incluso ocasionarnos problemas de movilidad en el futuro.

Nuestra postura refleja cómo nos sentimosNuestra postura refleja cómo nos sentimos

Un posible reflejo de nuestro estado de ánimo

Nuestra postura refleja cómo nos sentimos. El síndrome de hombros caídos puede venir derivado de una autoestima baja. Por ejemplo, si estamos cohibidos ante una situación que nos incomoda o que nos hace sentir inferiores, casi con total seguridad tenderemos a encogernos.

Además de esto, hay otras causas que pueden provocar este problema. El uso de los aparatos tecnológicos, como te explicamos anteriormente, es uno de ellos. Pero además, llevar una mochila muy pesada cuando somos niños, cargar peso de un hombro más que del otro, pasar muchas horas sentado delante del ordenador con una silla que no es la idónea para ello o incluso una miopía no diagnosticada también pueden dar lugar a una mala postura.

Cómo prevenir el síndrome de hombros caídos

Por suerte, hay una manera para evitar este problema y es muy fácil de llevar a la práctica. Tan solo hay que procurar sentarse correctamente: siempre apoyados en el respaldo de la silla. De esta manera, mantendremos la espalda siempre recta y esto evitará que nos echemos hacia adelante por defecto.

Cuando nos ponemos de pie, la espalda debe estar siempre recta, la barriga hacia dentro y la cabeza hacia arriba. Los pies, separados y alineados con los hombros. De esta manera evitaremos desarrollar este síndrome que tantos problemas puede acarrearnos en un futuro. Aunque si ya es demasiado tarde para ti, debes saber que tiene solución.

Cómo corregir la postura

Aunque lo ideal es que acudas a un especialista para que te haga una revisión de espalda y te de las instrucciones pertinentes para combatir este síndrome, hay ciertos ejercicios que puedes realizar en tu propia casa que te ayudarán mucho a corregir la postura.

Pon una pelota de tenis entre los dorsales y trata de mantenerla, mientras apoyas la espalda contra la silla. Lo más recomendable es realizarlo al menos durante 30 segundos y repetirlo 5 veces. Su principal ventaja es que puedes realizarlo en la oficina mientras trabajas.

  • Rotación de hombros: Este ejercicio es de lo más sencillo y te ayudará a mejorar la posición de la espalda al acostumbrar a tus músculos a permanecer erguidos. Mantén los hombros echados hacia atrás al menos durante 30 segundos y después, vuelve a tu postura original.

  • Ejercicios para la espalda: Es importante fortalecer los músculos de esta parte del cuerpo si queremos mantener una postura adecuada. Para ello, un ejercicio que puedes realizar es acostarte boca arriba y desplazar la rodilla hacia tu pecho tan cerca como tu flexibilidad te lo permita. Hazlo durante al menos 10 segundos y repítelo 3 veces.

  • Utiliza una espaldillera para corregir la posturaUtiliza una espaldillera para corregir la postura

  • Ejercicios de rotación: Boca arriba y con los brazos levantados, giraremos el torso de un lado al otro en un ángulo de 45 grados.

  • Estiramiento de pecho: Los músculos pectorales están muy relacionados con la posición de los hombros. Por ello, si quieres ponerle fin al síndrome de los hombros caídos, es muy recomendable que fortalezcas esta zona del cuerpo. Una manera de hacerlo es colocarse de espaldas contra la pared mientras levantamos el brazo. Asegúrate de que el codo está doblado de manera que quede alineado con el hombro y que el antebrazo forme un ángulo de 45 grados. Una vez en esta postura, debes hacer fuerza con el brazo como si quisieras empujar la pared.

  • Camina erguido: A veces, encogemos nuestra postura al caminar de manera automática. Una manera para evitar hacerlo es la siguiente: imagina que tienes un vaso con agua en el esternón y tienes que intentar derramar la menor cantidad de agua posible. Mantén la postura y trata de hacerlo siempre que puedas. Llegará un día en el que lo hagas sin darte cuenta.

  • Utiliza una espaldillera para corregir la postura : Se trata de una prenda que tiene como objetivo conseguir que el cuello, hombros y espalda permanezcan en un su posición natural. Ayuda a corregir la postura gracias a la estimulación de la memoria de los músculos que se encuentran en la zona de la espalda para que en cierto modo, olvidemos los hábitos posturales que hemos ido adquiriendo anteriormente.

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