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Alternativas a la ortodoncia
APARATOS DENTALES

Alternativas a la ortodoncia

Tener unos dientes bonitos es algo que muchas personas quieren, pero no todos quieren pasar por el trago de la ortodoncia, entonces, ¿qué opciones quedan?

Héctor Félix Lasheras Diez

Si, está claro que tener unos dientes bonitos hoy en día es una parte muy importante de la presentación en público y está claro que una sonrisa bonita te abrirá muchas puertas que pueden llegar a ser importantes en tu vida diaria, pero ¿cuánto hay que sufrir (y pagar) para lucir una de esas sonrisas relucientes de anuncio?

Hasta ahora el método más conocido habían sido las ortodoncias dentales: aparatosos mecanismos de metal que hacen que tus dientes se desplacen poco a poco hasta llegar al lugar deseado. Pero éstos métodos suelen durar muchos años y el tratamiento se hace largo, pesado y, en muchas ocasiones, doloroso, pero tenemos alternativas especialmente para los niños.

La ortodoncia es el método más popular para lucur unos dientes en perfecto estadoLa ortodoncia es el método más popular para lucur unos dientes en perfecto estado

Así que ¿qué alternativas se nos presentan a la ortodoncia?

Las carillas dentales son una de las grandes alternativas a los tan temidos "aparatos" dentales y ortodoncia clásica, y es que el procedimiento es simple, sencillo e infinitamente menos doloroso. ¿Y qué son? Fácil. Son unas láminas de porcelana (u otros materiales parecidos al del diente y resistentes) que son finísimas y diseñadas específicamente para la forma de tus dientes que harán que mejore la apariencia de la sonrisa.

Éstas carillas se aseguran sobre tus dientes naturales con un pegamento especial y se adaptan a la forma de tu boca, ya que habrán sido construidas en base a la posición de tus dientes originales para que no te causen ninguna molestia. Así es que la carilla de porcelana recubrirá tu diente original y será la parte visible que se mostrará al enseñar tu dentadura y que pueden cambiar el color, la forma, el tamaño, la longitud e incluso la posición original de tus dientes para darte mejor aspecto.

Las carillas están hechas de porcelana o por un material compuesto de resina, aunque las de porcelana resisten los golpes mejor que las de resina y se mimetizan mejor con los reflejos naturales de los dientes. Las de resina son un poco más finitas y requieren que se retire un poco de la superficie de tu diente original antes de colocarse, así que discute calmadamente tu elección con el dentista para ver la opción que más se adapta a tus necesidades y que mejor les va a tus dientes.

¿Qué problemas pueden solucionarte las carillas?

Normalmente, las carillas solucionan problemas que la ortodoncia podría hacer también, pero de forma mucho más rápida y sencilla. Además también repara problemas estéticos que la ortodoncia no podría, como por ejemplo los dientes descoloridos por la razón que sea, desgastados, rotos o con muescas, dientes desalineados, separados o con formas irregulares o desiguales.

¿Cuál es el procedimiento que se sigue para ponerse las carillas de porcelana

Normalmente ponerse las carillas requiere que hagas tres viajes al dentista: uno para la consulta inicial y la valoración de las opciones, y otros dos para la colocación de las carillas, aunque el número de días que llevará su colocación puede variar dependiendo de las que necesites, porque pueden ser uno o varios dientes los que puedan sufrir simultáneamente el recubrimiento con carillas que describiré a continuación:

Primero: descríbele a tu dentista el resultado que quieres conseguir y el tipo de sonrisa que vas a querer para que éste se oriente y pueda hacerse una idea del diseño y las pautas a seguir. Éste examinará tu dentadura y probablemente proceda a hacerte algún escáner de rayos X.

Segundo: el dentista preparará tus dientes para el procedimiento, y ésto implica que el dentista deberá deshacerse de una parte del esmalte de tus dientes originales, que será uno o dos milímetros de la parte externa. Una parte que luego recubrirán las carillas una vez esté hecho el modelo.

Tercero: llega la hora de colocar los moldes sobre tus dientes. Primero se colocarán superficialmente para comprobar que el molde está bien hecho y que casa con el color y la forma de tus dientes, posteriormente se procederá a sellarlos con un pegamento especial. Antes de colocar las carillas, el dentista probablemente te haga una limpieza general de boca y te pula la superficie de los dientes. Tras la colocación de las carillas, se debe hacer una limpieza para retirar el posible exceso de pegamento (o cemento) que haya sobrado en la colocación de los moldes y comprobar que se puede morder correctamente y que no hay molestias. En caso de que las haya se limará la carilla hasta que la molestia desaparezca. Además, tu dentista probablemente te diga que deberás volver a la consulta en el periodo de dos o tres meses para asegurarse de que todo va correctamente y no se tiene ningún tipo de molestia.

Una alternativa a la molesta ortodoncia son las carillasUna alternativa a la molesta ortodoncia son las carillas

Ventajas y desventajas de las carillas

Hay ventajas y desventajas a la hora de llevar carillas dentales. Algunas de las ventajas son, por supuesto, todas las referidas al ámbito estético: te dan un buen aspecto natural de tu dentadura, son resistentes a escarcharse, puede blanquear tu sonrisa ya que puedes escoger el color de la carilla y puede cambiar para mejor, a grandes rasgos, el aspecto de tu sonrisa.

Pero también hay aspectos negativos, y es que las carillas suelen durar de 5 a 10 años y el proceso no es reversible, si se rompen no puedes repararla y has de poner una completamente nueva y si planeas blanquearte los dientes tienes que hacerlo antes de ponértelas, ya que a éstas no les afecta el proceso de blanqueamiento dental.

Por otra parte, el cuidado de las carillas dentales no tiene nada de especial, ya que vas a tener que darles los mismos cuidados que harías con tus dientes normales. Simplemente cepillarte con frecuencia y con más cuidado los primeros días que aún estarán recientes y procura mantenerlas limpias y sanas, usa enjuagues bucales y asegúrate de que los trozos de comida no se queden entre las carillas, ya que, al principio, no tendrás sensibilidad en ellas y no sabrás con certeza como se encuentran (a medida que te vas adaptando a ellas ésta sensación de insensibilidad desaparecerá y te adaptarás a la nueva forma de tu boca).

Por último estas alternativas, si eres de los que por las noches rozas los dientes o muerdes con intensidad, puedes no ser un buen candidato para someterte a éste procedimiento, ya que someterás a las carillas a mayor presión y es posible que acabes rompiéndolas antes de tiempo o dañándolas en un periodo de tiempo menor del que deberían aguantar.

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