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Qué hacer si te duele la cabeza y estás embarazada
EMBARAZO

Qué hacer si te duele la cabeza y estás embarazada

Durante el embarazo la mujer puede tener bastantes molestias y dolores, pero no puede tratarlo como si no estuviera embarazada. Si te duele la cabeza y estás embarazada, sigue leyendo.

María Isabel Baena González

Durante el embarazo, cualquier minucia puede acabar pareciendo un problema. Y es que estamos hablando de una de las fases más bonitas y complicadas a la vez de la vida de una mujer. El embarazo no siempre es un camino de rosas, no todo es coser y cantar, y puede llegar a ser bastante pesado para algunas mujeres. Los nervios, la tensión y el estrés pueden acabar provocando más quebraderos de cabeza que cualquier otra cosa. Hay que preparar muchas cosas, puesto que un nuevo ser va a llegar al mundo, y necesitará un lugar donde estar, y una familia completamente preparada para él. Todo es diferente cuando un bebé llega a casa, puesto que las rutinas y todo deben ser totalmente cambiadas.

El embarazo no siempre es un camino de rosasEl embarazo no siempre es un camino de rosas

Eso conlleva una presión enorme para los padres en general, pero sobre todo para las madres, que son las que soportan todas las secuelas físicas y psicológicas del embarazo en sí. Y eso puede acabar degenerando en dolores de cabeza que, durante el embarazo, pueden ser ligeramente más complicados de lo que pudieran ser en cualquier otro momento. El dolor de cabeza puede no significar nada, o puede ser nuestro propio cuerpo indicándonos que debemos parar, que debemos cambiar esa rutina que tenemos y que no nos está haciendo ningún bien. Lo primero que se debe hacer en estos casos es, siempre y sin ninguna falta, acudir al médico. Nadie como un profesional para recomendar lo realmente necesario en estos casos.

Lo cierto es que el dolor de cabeza suele ser mucho más común durante el embarazo, pese a que aún no hay una causa clave que nos indique por qué sucede esto. En un primer momento, hay doctores que lo atribuyen a que las hormonas están funcionando con mucha más fuerza, y el cuerpo se ve obligado a reajustarse casi por completo. De esto dependerá mucho, también, el trote que nosotras le demos al cuerpo. Por ejemplo, no es lo mismo una mujer embarazada que trabaja de pie que una que trabaja sentada en una oficina; lo que le exige una al cuerpo no es lo que le exige la otra. Estar mucho tiempo de pie, sobre todo cuando la barriga tiene ya un tamaño considerable, implica que la sangre no circule correctamente, y eso puede provocar un mayor dolor de cabeza.

Aunque no solo esto. También hay que tener en cuenta que el cuerpo ahora no está sustentándose solo a sí mismo, sino que también está alimentando a otro ser vivo. Su gasto energético es mucho mayor, con lo cual habrá mucha menos glucosa en sangre, y eso podría acabar provocando dolor de cabeza.

Remedios para el dolor de cabeza durante el embarazo

Lo primero que hay que hacer cuando se tiene un dolor de cabeza recurrente, sobre todo si se está en pleno embarazo, es acudir al especialista, al doctor de cabecera al que se suela acudir siempre. Será él el que mejor pueda indicar si es un simple dolor de cabeza o si lo mejor es hacer más pruebas para ver si algo pudiera ir mal. Será también él el que pueda señalar cuál es el mejor remedio, dependiendo de la patología en cuestión.

Normalmente, no se suele recomendar que las mujeres embarazadas tomen ningún tipo de medicamento, porque podría acabar afectando al bebé. En un principio, sí que es cierto que el paracetamol no tiene por qué causar ningún daño, pero es mejor que sea un médico el que se encargue de recetarlo y no lo hagáis vosotras por vuestra cuenta y riesgo.

Si no queréis acudir al médico, o si este ya os ha indicado que no debéis tomar ningún tipo de medicamento pero queréis paliar vuestro dolor de cabeza, siempre hay remedios caseros que se pueden llevar a cabo y que no afectarán en absoluto a vuestro embarazo. Así que vamos a echar un ojo a algunos de ellos.

El primero, y el que os recomendamos que probéis antes que ningún otro, es el de intentar relajaros con un baño templado o caliente. Los músculos de vuestro cuerpo se irán relajando gracias a los vapores, y el hecho de desconectar del mundo en general durante media hora, o una hora, seguramente os hará más bien que mal. Si le añadís al baño algún tipo de olor, algunas burbujas o música relajante, seguramente notaréis el efecto con mucha más fuerza. Una ducha también puede ser un buen remedio si no se puede optar por un baño, aunque no será tan efectivo como pudiera serlo el baño. Si ninguna de las dos cosas es posible en ese momento, usar paños calientes en la cabeza (o fríos, dependiendo del momento del año) también puede servir como consuelo.

Procurad desconectar de cualquier tipo de pantalla electrónica durante ese rato de desconexión. Nada de conversaciones con familiares, amigos o pareja, y nada de estar pensando en mil cosas. Debe ser un momento solo para vosotras, para dedicaros a vuestro cuerpo, a tratar de calmar vuestra cabeza.

Además de los baños, podéis probar con hacer ejercicio. Por supuesto, nada de ejercicio que requiera mucho esfuerzo. Lo mejor es optar por un paseo, por hacer yoga o pilates, o incluso por nadar. Eso puede hacer que la tensión del día desaparezca, aunque siempre debéis tener en cuenta que el ejercicio durante el embarazo debe estar controlado por un especialista para que no haya problemas añadidos. Nada de correr, ni deportes de contacto que puedan poner en peligro nuestro físico o el de nuestro bebé.

No dejéis de comer, ni siquiera aunque vuestra rutina sea demasiado estresante o ajetreadaNo dejéis de comer, ni siquiera aunque vuestra rutina sea demasiado estresante o ajetreada

Por último, cuidad mucho la alimentación. Puede ser que estéis pasando hambre, aunque apenas os deis cuenta. Probad a llevar siempre comida en el bolso, ya sea una fruta o un sándwich, algo que podáis comer en cualquier lugar y que se encuentre ya preparado. Puede que el dolor de cabeza esté siendo provocado por una falta de nutrientes, y eso siempre será negativo tanto para vosotros como para vuestro bebé. No dejéis de comer, ni siquiera aunque vuestra rutina sea demasiado estresante o ajetreada, ni siquiera aunque antes os costara mucho trabajo hacer cinco comidas al día. Poned un poco de esfuerzo, que con organización todo es posible.

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