Menú
Anemofobia o miedo al aire

AIRE

Anemofobia o miedo al aire

El aire es vital para poder vivir, pero hay personas que tienen anemofobia o miedo al aire, ¿cómo puede ser?

Mª José Roldán Prieto Mª José Roldán Prieto Psicopedadoga experta en aprendizaje y salud

Todo el mundo necesitamos el aire para respirar, de hecho, es obvio que sin él, no existiría la vida, al menos tal y como la conocemos. El oxígeno es vital para la vida y para el buen desarrollo de nuestro organismo. Pero, hay personas que tienen miedo al aire o al viento y esto se conoce como anemofobia.

La anemofobia es una especie de término general que abarca una amplia variedad de fobias relacionadas con el aire. Algunas personas tienen miedo de las corrientes de aire, otras de los vientos racheados. Algunos temen tragar aire. La fobia puede ser leve o grave y, a menudo, puede limitar la vida de las personas, ¡porque el aire está por todas partes!

Las fobias al tiempo

La anemofobia a menudo, aunque no siempre, está relacionada con otras fobias basadas en el clima. La lilapsofobia es el miedo a las tormentas severas, mientras que la astrafobia es el miedo a que se produzcan fenómenos meteorológicos, como los truenos y los rayos. Muchas personas con anemofobia basadas en otra fobia climática no temen al viento en sí, sino a la posibilidad de que se trate de una tormenta inminente. El miedo a los tornados es extremadamente común entre las personas que sufren tanto de anemofobia como de otra fobia relacionada con el clima.

 La lilapsofobia es el miedo a las tormentas severas La lilapsofobia es el miedo a las tormentas severas

Pérdida de identidad

Algunas personas con anemofobia se preocupan de que un viento fuerte destruya elementos de valor financiero o sentimental. A algunos les preocupa que un viento particularmente racheado destruya su hogar. Este tipo de anemofobia a menudo se basa en el temor de perder la identidad personal y puede ser más común en aquellos que han sobrevivido a un tornado, un huracán o algún otro desastre climático severo

Pérdida de control

Al igual que el miedo a perder la identidad personal, el miedo a perder el control a menudo se encuentra en el corazón de las fobias relacionadas con el aire. Como todos los fenómenos meteorológicos, el viento está fuera de nuestro control. Aquellos que temen perder el control de sus vidas y entornos pueden correr un mayor riesgo de fobias relacionadas con el aire.

Los vientos fuertes pueden hacer que las cosas vuelen sin controlLos vientos fuertes pueden hacer que las cosas vuelen sin control

Fobias médicas

Los vientos fuertes pueden hacer que las cosas vuelen sin control, que se arranquen las ramas de los árboles e incluso que se creen graves daños estructurales. Aquellos que temen ser lastimados pueden preocuparse de que ocurra una destrucción a causa del viento. Algunas personas, especialmente los niños, también pueden tener miedo de ser absorbidos por el viento o derribados por una ráfaga particularmente fuerte.

Las fobias médicas también pueden estar en el corazón del miedo al viento. Aunque ahora sabemos que las enfermedades son causadas por bacterias o virus, la sabiduría popular ha sostenido durante mucho tiempo que las habitaciones con corrientes de aire pueden enfermar a las personas. El miedo puede aumentar en aquellos que sufren de criofobia o miedo al frío. Del mismo modo, aquellos que temen tragar aire pueden preocuparse de que el exceso de gases estomacales sea señal de enfermedad.

Anemofobia en niño

Como muchas fobias, la anemofobia es relativamente común en niños pequeños. Los niños no siempre son capaces de dar sentido al mundo que les rodea, y los eventos poco frecuentes pueden ser sorprendentes o intensamente aterradores. En consecuencia, las fobias generalmente no se diagnostican en niños a menos que persistan durante seis meses como mínimo.

Si tienes un hijo con un leve temor al viento, tendrás que concentrarte en las actiivdes de juego que utilizan el viento de forma positiva. Podéis volar cometas y experimentar cómo un velero de juguete se mueve por el agua de la bañera soplándolo o en un barreño lleno de agua en el jardín. Dile a tu hijo lo divertido que es que el viento mueva el pelo. Psi el temor es demasiado grave o ya dura mucho tiempo, entonces será necesario que busques la ayuda de un profesional de salud mental capacitado para ayudar a tu hijo con esta fobia.

Artículos recomendados