• News
    • Celebrities
    • Realeza
    • Sociedad
    • Cine
    • Televisión
    • Música
  • Moda
    • Tendencias
    • Artículos
    • Looks
    • Diseñadores
    • Modelos & Iconos
    • Marcas
    • Complementos
    • Niños
    • Hombres
  • Belleza
    • Cara
    • Cabello
    • Cuerpo
    • Looks
    • Maquillaje
    • Tratamientos
    • Perfumes
    • Celebrities
    • Marcas
    • Hombres
  • Fit
    • Entrenamiento
    • Dietas
    • Nutrición
    • Cuerpo
    • Mente
  • Pareja
    • Amor
    • Sexualidad
    • Salud
    • Divorcio
    • Relatos
  • Padres
    • Alimentación
    • Salud
    • Psicología
    • Educación
    • Ocio
    • Calculadoras
    • Nombres
    • Canciones infantiles
    • Dibujos para colorear
    • Diccionario
  • Cocina
    • Recetas
    • Nutrición y dieta
    • Alimentos
    • Gastronomía
    • Restaurantes
  • Hogar
    • Bricolaje
    • Decoración
    • Jardinería
    • Manualidades
    • Ecología
    • Economía doméstica
  • Salud
  • Psicología
    • Terapia
    • Ansiedad
    • Depresión
    • Emociones
    • Coaching
    • Relaciones
  • Mascotas
    • Perros
    • Gatos
    • Peces
    • Pájaros
    • Roedores
    • Exóticos
  • Viajes
    • Destinos
    • Consejos
    • Vuelos
    • Hoteles
    • Guía de Japón
  • Horóscopo
    • Zodíaco
    • Horóscopo chino
    • Tarot
    • Numerología
    • Rituales
    • Test de compatibilidad
Buscar
TRASTORNOS DEL PENSAMIENTO

Cómo superar la hipocondría y vivir tu salud con felicidad

Cómo superar la hipocondría y vivir tu salud con felicidad
Sara Poyo Lorenzo
Última actualización: 17 Abril 2017
¡Comenta!
Si padeces de hipocondría es importante que aprendas técnicas para superarlo y poder vivir en felicidad.

La hipocondría es un trastorno mental en el cual la persona cree que tiene una grave enfermedad sin haber una evidencia objetiva de que realmente sea así. Las personas que la sufren están continuamente autoevaluando los síntomas de su cuerpo, de forma que interpretan de forma catastrófica cualquier sensación orgánica. Lo atribuyen a un inicio de enfermedad que podrían estar incubando.

Este trastorno prevalece principalmente en ciudades industrializadas, donde parece que existe cada vez más un "miedo enfermizo" a la enfermedad, y a pesar de que nunca en la historia del ser humano hemos estado tan protegidos de ella. Por eso, en este mundo, cualquiera puede acceder a toda la información que quiera en cuestión de segundos pero esto también puede ser contraproducente.

Si sospechas que puedes ser hipocondriaco deberías leer este artículo. Si estás seguro de que lo eres a continuación te dejamos con algunas pautas para ayudarte a superar el trastorno, eso no quita por supuesto, que no debas acudir a un psicólogo que pueda ayudarte.

Las personas que la sufren están continuamente autoevaluando los síntomas de su cuerpoLas personas que la sufren están continuamente autoevaluando los síntomas de su cuerpo

Como superar la hipocondría

1. Acude a un psicólogo.

Es algo obvio que todo el mundo te dirá y seguramente pienses que no te hacia falta abrir el articulo para encontrarte esto. Sin embargo, es importante insistir porque hay personas que creen que pueden superar la hipocondría (o cualquier otro trastorno) solos y a base de leer artículos en Internet. Para nada. Este tipo de artículos son muy generales y pueden asesorarte, darte pautas y recomendaciones. Funcionan como un complemento para una terapia pero NUNCA deben sustituirla. Los problemas se tienen que tratar desde la raíz, saber porque se generan y que ha llevado a su desarrollo, solo así se podrán solucionar, todo lo demás serán solo parches temporales. Por ejemplo, si tienes una caries en una muela puedes dejar de tomar dulces para que deje de dolerte, sin embargo, la muela picada va a seguir estando ahí y aunque ya no tomes dulces seguramente te dolerá en otros momentos, como al tomar algo frío. Puedes evitar los caramelos pero hasta que el dentista no te empaste la muela te seguirá doliendo de vez en cuando.

2. Cambia la forma de ver la enfermedad.

Es importante que entiendas que encontrarse mal no significa siempre estar enfermo y viceversa. Por ejemplo, una persona puede estar gravemente enferma y poner buena cara. Por el contrario una persona puede sentirse muy mal pero no tener nada físico. Puede que una persona solo tenga una pequeña tensión muscular y vivirlo con gran dolor y angustia.

3.Desconéctate de Internet.

Si tienes un problema de hipocondría lo último que puedes hacer es entrar en Internet y buscar información sobre enfermedades, también llamado cibercondría. Este comportamiento obsesivo solo hará que te centres más en los supuestos síntomas de una enfermedad que no existe. Tienes que aprender a identificar todas aquellas conductas que sabes que no llevan a ninguna parte y que solo te obsesionan más. Lo único que harás será alimentar el problema con nuevos síntomas. Por otro lado, también debes de dejar de hablar de enfermedades. A veces dos personas pueden caer en un círculo que ronda siempre los mismos temas de conversación. No te acostumbres ni caigas en esa rutina. Hablar de lo mal que te sientes no hará que te pase, solo te obsesiona más.

4.Haz un recuento de las veces que pides consulta médica para que te evalúen al año.

Cuando finalice te sorprenderás de los resultados. Reflexiona después si esas preocupaciones eran o no reales. ¿Qué pasó después de las consultas médicas? ¿Realmente eran importantes? EL hipocondriaco tiene que aprender que tener sensaciones corporales es algo normal que nos pasa a todo el mundo, la única diferencia es que el resto del mundo (que también las tiene) no le da tanta importancia y les pasa inadvertidos. El cuerpo reacciona ante el medio de muchas formas y no debemos focalizarnos solo en los síntomas específicos si no en todos los aspectos en general del cuerpo.

Debes aprender a diferenciar entre lo que estás sintiendo y lo que temes que vaya a ocurrirDebes aprender a diferenciar entre lo que estás sintiendo y lo que temes que vaya a ocurrir

5.No te focalices en el miedo.

Debes aprender a diferenciar entre lo que estás sintiendo y lo que temes que vaya a ocurrir. Que tengas sensaciones desagradable en tu cuerpo no es una seal de que te vaya a ocurrir nada mala, solo son nuestros pensamientos negativos y miedos los que aumentan esas sensaciones. Cuando notes que te estás obsesionando debes parar, resìrar contando hasta 10 e ignorarlo, pero para ello debes de concienciarte de que el peligro no es real y que solo es el miedo el que está hablando por ti. Las sensaciones son muy desagradables pero no son un peligro potencial para ti, pensar lo contrario solo te hará sentir mal.

6. Deja pasar los pensamientos.

Cuando notes que te estás obsesionando túmbate y practica la respiración abdominal. Deja que todos esos pensamientos pasen pero no les hagas caso, solo déjalos correr, como si estuvieses viendo una película. No los valores, solo deja que sigan su curso. No luches contra esos pensamientos, acéptalos pero siendo consciente de que son catastróficos. Describe esas sensaciones de forma objetiva en tu cuerpo pero sin enjuiciarlas. "Noto que mi pecho late deprisa" pero no "mi pecho me late deprisa, algo no va bien". Estate así un rato hasta que notes que poco a poco te van resbalando esos pensamientos. Después incorpórate y ponte a hacer algún otro tipo de actividad que te entretenga.

7. Pide ayuda a tus seres queridos.

Si tienes hipocondría vas a necesitar la ayuda de amigos y familiares que te ayuden a ocupar tu tiempo libre. Así evitarás obsesionarte con la salud. Por supuesto, este será un tema tabú del que estará prohibido hablar.

Retoma un hobby que te guste, un deporte o alguna actividad pero siempre acompañado al principio. Esto permitirá que no abandones a la primera de cambio porque tendrás al menos el apoyo de una persona que vela por ti.

8-No te limites. Uno de los peores aspectos de la hipocondría es que la persona que la tiene vive con tanto miedo que toda su vida gira en torno a su cuerpo, a su ombligo, de manera que acaba evitando cualquier tipo de actividad que prevea que va a sobresaltar al cuerpo, olvidando que es completamente normal ponernos nerviosos o sentir angustia de vez en cuando. No debes dejar que el trastorno te limite. Oblígate a continuar con tu rutina habitual.

Artículos recomendados