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Diferenciar las grasas para una buena salud

ALIMENTOS SALUDABLES

Diferenciar las grasas para una buena salud

Es necesario aprender a diferenciar cuáles son las grasas buenas de las malas para poder tener una alimentación saludable y mejorar la salud.

Inmaculada Jiménez Peral

Llevar un estilo de vida saludable es algo que se ha puesto muy de moda en los últimos tiempos. La práctica del fitness y realizar una dieta sana y equilibrada, son dos de los requisitos esenciales que debemos adaptar para conseguir una salud óptima pero ¿En qué consiste llevar una alimentación sana y equilibrada?

Muchos de nosotros caemos en el error a la hora de alimentarnos de querer reducir tanto el consumo de grasas que eliminamos de forma equivocada todos los lípidos de nuestra dieta. El papel de los lípidos cumple en nuestro organismo un papel fundamental, ya que nos ayuda a regular la temperatura corporal, cumplir una función estructural y, en algunos casos, energética. Es por ello que debemos aprender a diferencias qué tipo de grasas podemos consumir y cuáles no.

Las grasas saludables son buenas para el organismoLas grasas saludables son buenas para el organismo

Descubre las grasas buenas para ti

Las grasas buenas son esenciales para nuestro organismo, nos aportan energía, tienen una función termorreguladora, nos ayudan a lucir un pelo y unas uñas envidiables. Son las llamadas grasas buenas o, también, grasas insaturadas y poliinsaturadas. Consumirlas en nuestro día a día es básico para tener una salud diez y podemos encontrarlas en muchos alimentos.

Provenientes de aceites vegetales y del pescado, las grasas buenas consiguen que nuestro colesterol malo descienda y aumente el colesterol bueno, aunque tampoco hay que abusar de ellas, ya que el consumo elevado de este tipo de grasas puede provocarnos un aumento en nuestro peso y se concentran en el tejido adiposo en forma del temido michelín.

Alimentos como el aguacate, el pescado azul, como el salmón o la sardina y frutos secos como por ejemplo las nueces, deben estar muy presentes en nuestra dieta diaria para que nuestro cuerpo pueda recibir la ingesta necesaria de omega 3, o triglicéridos para funcionar de manera óptima.

Los grasas malas son dañinas para la saludLos grasas malas son dañinas para la salud

Conoce las grasas malas para evitarlas

Por otro lado, existen otro tipo de grasas que no aportan ningún beneficio al organismo, además pueden provocar complicaciones si realizamos un consumo excesivo de ellas. Las grasas malas podemos dividirlas en dos grandes grupos que son las grasas saturadas y las grasas trans.

Las grasas saturadas son aquellas que encontramos en leches enteras, queso, marganinas, pasteles, patatas fritas o galletas. Estas no son buenas para el corazón porque producen un aumento en el colesterol malo, por lo que también presentará, a la larga, problemas en la circulación. Para ello, lo ideal es sustituir estas grasas saturadas por las grasas poliinsaturadas o saturadas, que hemos visto con anterioridad, para aportar a nuestro organismo algún tipo de beneficio.

Las grasas trans son consideradas todavía peor que las saturadas, ya que consisten en acidos grasos insaturados que han sido procesados y transformados para la creación de productos. Convertir aceites vegetales en productos sólidos o en líquidos más estables es en lo que consiste el proceso de hidrogenación, a través del cual se consiguen las grasas trans. Estas podemos encontrarlas en alimentos de origen animal como son las mantequillas, la leche y carnes.

Consejos para mejorar tu salud con una buena alimentación

Cuando se trata de llevar una alimentación sana y saludable, tenemos que perseguir a toda costa reducir el consumo de grasas saturadas y trans, es decir, el consumo de grasas malas y aumentar el consumo de grasas insaturadas y poliinsaturadas, es decir, el consumo de grasas buenas.

Para ello deberíamos de basar nuestra alimentación en adquirir y consumir alimentos lo más natural posible, lo menos procesados que se pueda, ya que conforme más procesados estén más grasas malas aportaremos a nuestro cuerpo.

Una alimentación ideal sería aquella en la que abundaran productos naturales como las frutas y las verduras, mucho mejor si no han sido sometidas a un proceso de insecticidas y productos químicos, añadir algún tipo de proteína animal , tal como el pescado, y proteína vegetal, como las legumbres y cereales, así como el consumo de grasas saturadas en productos naturales.

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