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ENFERMEDADES

Qué son las enfermedades psicosomáticas

Qué son las enfermedades psicosomáticas
Maria del Carmen Roldán Prieto
Última actualización: 31 Diciembre 2018
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Cuando una enfermedad física se empeora por causas mentales, se conoce como enfermedad psicosomática, pero, ¿de qué trata exactamente?

El término "trastorno psicosomático" se usa para referirse a una enfermedad física que se cree que es causada, o que empeora, debido a factores mentales. También se utiliza cuando los factores causan síntomas físicos, pero donde no existe una enfermedad física. Por ejemplo, un dolor en el pecho puede estar causado por el estrés y, por tanto, no se encontraría ninguna enfermedad física.

Se piensa que algunas enfermedades tienden a empeorar a causa de factores mentales como el estrés y la ansiedad. Los síntomas físicos causados por factores mentales también se denominan somatización o trastornos somatomorfos. Estos síntomas se deben al aumento de la actividad de los impulsos nerviosos enviados desde el cerebro a varias partes del cuerpo. Son varios los factores que pueden desempeñar un papel en los trastornos psicosomáticos, como los rasgos de personalidad, influencias genéticas o factores ambientales de la familia, factores biológicos, comportamiento aprendido, entre otros.

¿Qué tipo de trastornos psicosomáticos hay?

Para hacer un diagnóstico de un trastorno psicosomático, no debe haber otra explicación médica para los síntomas. Si bien muchos casos pueden parecer psicosomáticos, lo cierto es que no es raro que los problemas con el estrés, el estado de ánimo u otros trastornos psiquiátricos aparezcan de formas aparentemente inusuales.

El espectro de quejas psicosomáticas es muy amplio, por ello vamos a ver los trastornos más habituales y, por tanto, mejor conocidos.

El espectro de quejas psicosomáticas es muy amplioEl espectro de quejas psicosomáticas es muy amplio

Trastorno de somatización

Para hacer un diagnóstico formal de trastorno de somatización, una persona necesita cuatro síntomas de dolor:

  • Dos síntomas gastrointestinales (como diarrea o estreñimiento)
  • Un problema sexual
  • Un problema pseudo neurológico

Estas quejas pueden ser dramáticas y constantes, pero también pueden ir y venir. Estos síntomas a menudo van acompañados de síntomas de ansiedad o de un trastorno del estado de ánimo. Además, como los pacientes con estos síntomas no suelen aceptar el diagnóstico de trastorno de somatización, suelen acudir a varios médicos para buscar un diagnóstico diferente. Los diferentes médicos pueden recetarles medicamentos diferentes y por este motivo el paciente también puede sufrir los efectos secundarios de estas medicinas.

Si los síntomas principales del paciente no se pueden atribuir a una condición médica conocida o a los efectos de alguna sustancia, o si los dolores físicos y el deterioro resultante son mayores de lo que se esperaría en un examen físico, en los antecedentes y en los estudios de laboratorio, el paciente tendría el diagnóstico de trastorno de somatización. Para este diagnóstico, el profesional médico debe asegurarse de que los síntomas no son producidos o fingidos intencionalmente.

Trastorno de conversión

El trastorno de conversión tampoco se produce ni se simula intencionalmente. Los síntomas no deben encajar con ningún otro diagnóstico conocido. En el trastorno de conversión, los síntomas son más indicativos de una afección puramente neurológica. Los síntomas del trastorno de conversión generalmente afectan a la función motora o sensorial voluntaria. Estos pueden ser casi cualquier déficit neurológico imaginable, por ejemplo, se han descrito casos de dificultades para caminar, de cambios en la visión, cambios sensoriales, dolor y convulsiones. Normalmente este trastorno de conversión, y sus síntomas, suelen aparecer después de o durante temporadas de mucho estrés.

Hipocondriasis

Históricamente la hipocondría ha sido clasificada dentro de las enfermedades psicosomáticas, en la actualidad tiene la consideración de fobia. Una persona hipocondriaca cree que está gravemente enferma, a pesar de haber pasado exámenes médicos que apuntan a que dicha persona está sana. Normalmente las personas con hipocondría acuden a varios médicos porque los resultados negativos no les tranquilizan.

¿Qué quieren decir estos diagnósticos?

La enfermedad de Parkinson, la enfermedad de Alzheimer, la epilepsia y muchos otros problemas neurológicos se deben a problemas con la forma en que las neuronas del cerebro se comunican entre sí. Lo mismo ocurre con la depresión, los trastornos del estado de ánimo, la ansiedad y otros. En esencia, todos estos trastornos se parecen en que son causados por una disfunción cerebral. El hecho de que los psiquiatras manejen un tipo de trastorno y los neurólogos manejen el otro es básicamente por cuestiones históricas, no porque las enfermedades sean fundamentalmente diferentes.

Muchas personas se niegan a creer que sus síntomas sean de origen psiquiátricoMuchas personas se niegan a creer que sus síntomas sean de origen psiquiátrico

La típica expresión de "todo está en tu cabeza" no es solo una expresión inútil, sino que también tiene un sentido peyorativo. A medida que nuestra cultura se ha ido desarrollando, los cambios bioquímicos que causan depresión y ansiedad de alguna manera se volvieron menos aceptables y más estigmatizados que los cambios bioquímicos que causan la enfermedad de Parkinson, por ejemplo. Pero el paciente no tiene el control de la situación en ningún caso. Aceptar una afección como mejor o más importante que otra no solo es injusto sino que hace que las personas no quieran ser diagnosticadas con una enfermedad psiquiátrica, incluso si ese diagnóstico puede ayudarles para obtener el tratamiento que necesitan.

Muchas personas se niegan a creer que sus síntomas sean de origen psiquiátrico porque los sienten muy reales y fuera de su control. Esto es totalmente cierto, es importante reconocer que los síntomas de las enfermedades psicosomáticas no son imaginarios ni falsos.

También es importante saber que tener un trastorno psicosomático no te convierte en "loco". Es cierto que algunas personas con enfermedades psicosomáticas también tienen otras afecciones psiquiátricas, sin embargo muchas otras no. Los síntomas son causados por una perturbación psiquiátrica que puede ser tan común como padecer altos niveles de estrés o ansiedad. Además, muchos médicos creen que los trastornos psicosomáticos se deben a sentimientos que no pueden expresarse por otros medios. Estos sentimientos pueden ser inconscientes por lo que ni siquiera te das cuenta de ellos. El cerebro puede expresar angustia haciendo que el cuerpo actúe de maneras menos habituales.

Lo positivo del diagnóstico

Es posible que en el momento parezca una noticia mala o, por lo menos, chocante, pero ser diagnosticado o diagnosticada con un trastorno psicosomático es una gran noticia. Esto es así porque para llegar a ese diagnóstico los médicos han tenido que haber descartado enfermedades más graves. El diagnóstico de una enfermedad psicosomática también puede evitar que se le receten medicamentos innecesarios en un esfuerzo por tratar tu enfermedad, ahorrando dinero y efectos secundarios no deseados. Además, muchos pacientes con enfermedades psicosomáticas ven que sus síntomas mejoran cuando reconocen el problema subyacente.

Todos los trastornos psicosomáticos se conocen como diagnósticos de exclusión, lo que significa que es necesario realizar un estudio exhaustivo para detectar enfermedades más graves antes de realizar el diagnóstico. Es importante que los médicos mantengan una actitud abierta con respecto a los pacientes con este diagnóstico para que no pasen por alto una enfermedad grave. Pero es también igualmente importante que los pacientes también se muestren abiertos con respecto a este diagnóstico para así poder obtener la ayuda que necesitan realmente.

Si no se está conforme con el primer diagnóstico, pedir una segunda e incluso una tercera opinión es una buena idea, pero hay que tener cuidado con las pruebas o tratamientos innecesarios e invasivos. Pedir opinión a un psicólogo o psiquiatra puede ayudarte a responder a muchas preguntas, sobre todo para resolver problemas emocionales si tus síntomas son neurológicos y debilitantes.

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