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Terapias equinas, ¿qué son y para qué sirven?

TERAPIAS

Terapias equinas, ¿qué son y para qué sirven?

Las terapias equinas son muy positivas en muchos casos, pero, ¿qué son y para qué sirven exactamente?

Maria del Carmen Roldán Prieto

La relación entre humanos y equinos se remonta a hace milenios. Por unas razones u otras, ha existido siempre un trabajo en común entre las dos especies. Pero es desde el pasado siglo XX hasta la actualidad que, quizá ante la negativa de muchos pacientes a tomar fármacos, se ha visto en las terapias con animales una manera efectiva y no invasiva de tratar diferentes patologías. Sin efectos secundarios perjudiciales para los pacientes.

La relación entre humanos y equinos se remonta a hace mileniosLa relación entre humanos y equinos se remonta a hace milenios

La terapia equina o terapia con caballos es una forma de terapia experiencial que consiste en la interacción entre pacientes y caballos. Esta interacción implica actividades como el aseo, la alimentación, la sujeción o la conducción de un caballo. Las interacciones están siempre supervisadas por un profesional de la salud mental, y a menudo también con el apoyo de un profesional de la equitación.

Durante la actividad y después de que el paciente haya terminado de trabajar con el caballo, el terapeuta equino puede observar e interactuar con el paciente para identificar patrones de comportamiento y procesar los pensamientos y emociones que haya tenido al respecto.

El objetivo de esta terapia es ayudar al paciente a desarrollar habilidades necesarias como la responsabilidad, la confianza en sí mismo, la capacidad de resolver problemas y el autocontrol. La terapia equina también proporciona un medio innovador en el que el terapeuta y el paciente pueden identificar y abordar diferentes desafíos emocionales y de comportamiento.

¿Qué beneficios tiene la terapia equina?

Los estudios sobre este tipo de terapia han indicado que los pacientes muestran mejoras significativas en las siguientes áreas:

- Asertividad

- Conciencia emocional

- Empatía

- Alivia el estrés

- Flexibilidad

- Control de los impulsos

- Habilidades para resolver problemas

- Autorrealización

- Independencia

- Autoestima

- Responsabilidad social

- Relaciones interpersonales

- Reduce la presión arterial y la frecuencia cardíaca

¿Por qué trabajar con caballos?

El éxito de la terapia equina se debe probablemente a la naturaleza de los animales con los que se trabaja. Los caballos generalmente no son críticos, no tienen expectativas o motivos preconcebidos, y son muy efectivos para reflejar las actitudes y comportamientos de los humanos con los que están trabajando.

Los caballos tienen un efecto calmante que se magnifica por su tamaño y empatía. Aprender a interactuar con caballos, y ver que estos nobles animales confían en los pacientes, puede ayudar a mejorar la autoestima, a fomentar el control en uno mismo y a abordar problemas que en un principio el paciente ve como inabarcables.

Mientras trabajan con caballos bajo la guía y supervisión del terapeuta, los pacientes pueden notar su tendencia a involucrarse en pensamientos y acciones autodestructivas y negativas. Esta consciencia de su forma de pensar y actuar les proporciona unas bases excelentes sobre las que procesar, trabajar y discutir sobre su experiencia con la terapia.

¿Qué perfil de pacientes puedes ser tratados con la terapia equina?

Personas con trastorno por estrés postraumático, como por ejemplo ex militares, supervivientes de accidentes o personas que hayan sufrido malos tratos.

Personas con trastornos del movimiento, la terapia con caballos resulta muy beneficiosa con pacientes con parálisis cerebral, por ejemplo.

Personas con autismo, la terapia equina supone una vía de escape de la abrumadora vida cotidiana para este tipo de pacientes, concentrarse en el caballo sin sufrir otros estímulos externos es una actividad relajante que ayudará a controlar el estrés.

El éxito de la terapia equina se debe probablemente a la naturaleza de los animales con los que se trabajaEl éxito de la terapia equina se debe probablemente a la naturaleza de los animales con los que se trabaja

Personas con trastornos del estado de ánimo, al facilitar la relajación, esta terapia es apropiada para personas que vivan con depresión, ansiedad, ayudando a controlar estados de ira y dolor.

Personas en situación de riesgo, algunas clínicas de desintoxicación también han optado por las terapias equinas para tratar a los pacientes con drogodependencia.

Personas a las que no les gusta la terapia basada en la conversación, la empatía y el tratamiento que se recibe de un caballo resulta muy beneficiosa para personas que no son verbales o no les gusta hablar con un psiquiatra humano.

¿Qué podemos aprender de los caballos?

Aunque desde el exterior se pueda ver la acción de montar a caballo como una práctica estimulante, como hemos visto los beneficios que proporciona nos indican que los caballos tienen un efecto atrayente en los humanos más profundo que la simple estimulación.

Como especies, equinos y humanos tenemos más similitudes de lo que nos pueda parecer a simple vista. Los caballos son también animales sociales con unas dinámicas de rebaño muy parecidas a nuestro sistema familiar.

Veamos las enseñanzas que nos ofrecen estos bellos animales:

- Identificar y afrontar los propios sentimientos. Los caballos tienen una habilidad única para sentir emociones y reaccionar ante ellas. Si alguien siente ira, el caballo puede volverse obstinado. Si la persona siente ansiedad, el caballo se pondrá nervioso. Pero si, por el contrario, se acerca alguien abierto y tranquillo, es posible que el caballo responda de la misma manera. Ser testigo de la respuesta del caballo promueve de la autoconciencia y puede ayudar a las personas a verse a sí mismas de una manera más realista.

- Habilidades comunicativas. Los caballos no hablan pero son excelentes comunicadores. Aprender a entender el comportamiento del animal puede ayudar a los pacientes a aprender cómo funcionan otras personas, y cómo su comportamiento afecta a los demás. A través de las respuestas del caballo y la orientación del terapeuta, los pacientes comienzan a reconocer las formas en que sus percepciones son precisas o equivocadas, y las formas en que pueden proyectar sus propios problemas a los demás.

- Establecer límites. Sin palabras, los caballos dejan claro cuando una persona ha cruzado sus límites. Intentar dominar al caballo no funcionará, del mismo modo que ser distante o pasivo dificultará su conducción e impedirá que el caballo cumpla con lo que le pide el paciente. El caballo mostrará a la persona el espacio que necesita para sentirse cómodo.

- Superar los miedos. Los caballos son animales grandes y fuertes que, en un primer momento, suelen causar temor en los pacientes. Pueden tener miedo de que el caballo no acepte trabajar con ellos o que los lastime físicamente. Por tanto la terapia comienza con la superación de ese miedo inicial. Los pacientes tendrán que luchar contra su reacción habitual (escapar o ponerse a la defensiva) y aprender a tolerar y procesar esa emoción. De esta manera, los pacientes ganan confianza en su capacidad para superar desafíos.

- Confianza. Los caballos son directos en sus interacciones, no mienten ni manipulan, no juzgan ni culpan. Su majestuosa presencia y la tranquila bondad que transmiten son ya emocionalmente sanadoras para cualquier persona.

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