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Cómo saber si eres una persona adicta al trabajo

ADICCIONES

Cómo saber si eres una persona adicta al trabajo

Es una de las adicciones más aceptadas en la sociedad porque desde siempre se ha visto el ser "trabajador" como una cualidad positiva, pero ¿es tan positivo cuando te conviertes en adicto al trabajo?

Sara Poyo Lorenzo

Es una de las adicciones más aceptadas en la sociedad en la que vivimos porque desde siempre se ha visto el ser "trabajador" como una cualidad positiva y la mayoría de la gente no ve como un problema que alguien quiera trabajar de más. Entonces, ¿cómo podemos diferenciar si alguien es adicto o no al trabajo?

Decimos que una persona es adicta al trabajo cuando dedica demasiado tiempo de su vida a su actividad laboralDecimos que una persona es adicta al trabajo cuando dedica demasiado tiempo de su vida a su actividad laboral

Decimos que una persona es adicta al trabajo cuando dedica demasiado tiempo de su vida a su actividad laboral hasta el punto de desestimar otras actividades que antes hacía. Hacen del trabajo el núcleo de su vida, de forma que siempre están pensando o hablando de él, todo lo demás es secundario, incluido su familia, amigos y hobbies. Estas personas normalmente niegan el problema y tienden a ser muy perfeccionistas o tener una personalidad muy obsesiva. Les gusta tener el control sobre la situación y tienen gran dificultad para delegar las tareas en los demás. La persona que trabaja demasiado lo hace como consecuencia psicológica, es decir, tiene una carencia que quiere rellenar pero no por motivos laborales objetivos (porque no le quede más remedio). Resumiendo, el adicto no es el que trabaja más por demanda de la empresa, trabaja más independientemente de las circunstancias del medio.

Por otro lado, aunque se ha visto en ambos sexos, actualmente es más frecuente entre hombres varones entre 35 y 50 años, freelance o con un mando intermedio. La adicción al trabajo funciona como una tirita que disimula conflictos que pueda tener en su vida social, sentimental o familiar. Poco a poco se vuelven adictos al control, como una forma de obtener éxito.

¿Hay una causa para la adicción al trabajo?

En realidad no hay causas directas pero si factores de riesgo que aumentan las posibilidades de que una persona a largo plazo pueda convertirse en adicta al trabajo.

-Tener una situación económica complicada. La crisis y tener un trabajo mal pagado puede desencadenar que la persona tenga miedo a perder su trabajo y le dedique más horas para demostrar que es necesario. A veces la familia también contribuye presionando al trabajador cuando la situación económica en casa es grave.

-La excesiva competitividad. Ya no se buscan solo a personas que cumplen con su horario si no que se valora más a aqellas que son capaces de dejarlo todo por el trabajo. Los empleadores a menudo lo confunden con motivación pero no tiene porque ser así, una persona puede echar demasiadas horas no porque realmente le motive su puesto si no porque prefiere estar ahí que en su casa por ejemplo o porque le gusta la sensación de éxito y control.

-Dificultad para organizarse hace que se acumule tarea.

-Ausencia de relaciones significativas (no tienen porque ser de pareja) que se complementa con trabajo.

-Ambiente familiar complicado, por lo que el adicto prefiere quedarse en el trabajo que llegar a casa.

-Temor a jefes exigentes, prepotentes que amenazan con perder el empleo.

-Expectativas de ascender en la empresa.

-Las presiones que puede sentir un hombre educado en una familia tradicional desde donde siempre se ha inculcado que es el padre quien tiene que traer el sustento a casa.

Síntomas de la adicción al trabajo

La persona que es adicta al trabajo suele comportarse de la siguiente manera:

-Es incapaz de tomarse vacaciones o descansar, si lo hace es por obligación externa y no disfruta de las vacaciones. A menudo durante los periodos de descanso se ponen más trabajos para realizar.

-No es capaz de rechazar trabajos adicionales, aun sabiendo que es imposible terminarlo a tiempo.

-Se siente preocupado el fin de semana debido a problemas laborales.

-La familia y compañeros están continuamente diciéndole que trabaja y se preocupa demasiado por el trabajo.

-Quedarse más horas de las necesarias en el lugar de trabajo o llevarse a casa lo que no ha terminado.

 La crisis y tener un trabajo mal pagado puede desencadenar que la persona tenga miedo a perder su trabajo La crisis y tener un trabajo mal pagado puede desencadenar que la persona tenga miedo a perder su trabajo

-Es competitivo y exigente consigo mismo en cualquier situación. Normalmente prefiere trabajar en solitario que en equipo.

-Disfruta teniendo el control. Por eso, le cuesta delegar en los demás y si lo hace, se encarga personalmente de supervisar los encargos.

-Posterga compromisos sociales y familiares para seguir trabajando. Da prioridad a reuniones, peticiones o citas con clientes sobre su familia y amigos.

-Fuera del trabajo a menudo está irritable, nervioso o incómodo, en especial los fines de semana.

-Se queja frecuentemente de dolores de espalda y cansancio. Está continuamente en un estado de ansiedad.

-Se valora a si mismo solo en función del trabajo que hace. Tiende a fijarse solo en los resultados que tiene y pasa por alto todo el proceso que le ha hecho llegar hasta ahí . Nunca se plantea si merece la pena todo el esfuerzo realizado siempre que el resultado sea bueno.

Consecuencias de la adicción al trabajo

Si te has sentido identificado con la mayoría de estos díntomas deberías plantearte que ritmo de vida llevas y si realmente merece la pena pasar por todo ello. Para ayudarte en esa labor te dejamos algunas de las consecuencias más importantes que estas personas tienen en su vida.

1) La persona acaba sola. Al principio, los amigos y familiares tienen paciencia, se preocupan y apoyan al adicto. Con el tiempo y tras ver que no cambia en nada su comportamiento se acaban cansando. Los amigos se desentienden y las relaciones familiares se distancia y finalmente se deterioran. En el caso de los hijos se acaba guardando cierto rencor a la figura paterna. Por parte de la pareja, tras un periodo de enfriamiento la separación o divorcio suele ser común.

2) Otra adicción. Desgraciadamente y dependiendo del tipo de trabajo hay personas que colateralmente desarrolla adicción a otra sustancia. Es el ejemplo de muchos comerciales que tras acostumbrarse a beber con posibles clientes acaban por tener alcoholismo, o personas que toman drogas estimulantes para dormir menos horas y aguantar el ritmo laboral.

3) Problemas GRAVES de salud. Por supuesto, las adicciones ya lo son, pero aparte de todas las consecuencias que generan debemos destacar otras que no se derivan de ellas, pero que pueden sufrir en mayor o menor medida TODOS los adictos. Accidentes cardio y cerebrovasculares, las úlceras gástricas o daños musculares son comunes en estas personas. Son todas dolencias relacionadas con el estrés a largo plazo.

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