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Cómo saber si un bulto es beningo o maligno

CÁNCER

Cómo saber si un bulto es beningo o maligno

Si te sale un bulto es normal que te asustes, por eso es importante saber si es beningo o maligno.

Sara Poyo Lorenzo

Un bulto en nuestro cuerpo siempre es señal de preocupación, sin embargo, no significa que sea peligroso, de hecho, la mayoría de los bultos que salen en nuestro cuerpo son benignos, y por lo tanto no conllevan peligro alguno para nuestra salud. Aunque siempre es recomendable acudir al médico para quedarnos más tranquilos, a continuación te damos algunas pistas que nos indican cuando un bulto puede ser o no peligroso.

Como diferenciar un bulto benigno de uno maligno

Se considera tumor a todo los bultos que aparecen en nuestro cuerpo. Tumor, bulto o nódulo es exactamente lo mismo, por eso, el término "tumor" no tiene porque alarmarnos de primeras porque no tienen por qué ser peligrosos. Llamamos bulto benigno a aquellos donde las células que nacen permanecen unidas, sin crecer de forma desproporcionada y sin extenderse a otros tejidos u órganos del cuerpo, es decir, no hay metástasis y en principio no conllevan peligro. Sin embargo, los bultos malignos son aquellos en los que si hay metástasis, las células migran a otras áreas de tejido u órganos y además su crecimiento es anormalmente rápido, produciendo daños internos en nuestro cuerpo. A continuación te exponemos los tipos de bultos que puedes encontrar en tu cuerpo para que aprendas a diferenciar unos de otros.

Se considera tumor a todo los bultos que aparecen en nuestro cuerpoSe considera tumor a todo los bultos que aparecen en nuestro cuerpo

1-Quistes sebáceos

Son abultamientos de sebo que pueden aparecer en nuestro cuerpo. Ocurren cuando un poro es obstruido y el exceso de grasa no puede salir a través de él, eso produce que se acumule el sebo y crezca. Al ser un poro el que se satura va a haber una parte expuesta por lo que el riesgo de infección es alto. Cuando las bacterias y gérmenes del ambiente llegan al interior se forma pus. Si eso ocurre hay que drenarlo y tomar antibióticos hasta eliminar la infección. Algunos pueden llegar a ser muy grandes pero eso no significa que sean peligrosos.

2- Bultos de grasa o lipomas

Son acumulaciones de tejido adiposo que se concentran en un punto debajo de la piel. Son parecidos a los quistes sebáceos pero con la diferencia de que los quistes tienen un poro que comunica con el exterior por lo que el riesgo de infección es fácil. En el caso de los lipomas no están expuestos y no hay riesgo de infección. Su estructura es uniforme y no son peligrosos para salud.

Para deshacerte de ellos se pueden aspirar mediante liposucción o eliminar de raíz con cirugía, así evitamos que vuelvan a aparecer.

3- Nódulos

Hablamos de bultos que se forman en un órgano o en un tejido, tienen forma de bola. Cuando el tejido afectado es la piel pueden se detectan fácilmente palpándolos. Los más comunes son los nódulos tiroideos que aparecen en la parte anterior del cuello. Por lo general a mayor tamaño mayor sospecha de malignidad pero se ha comprobado que aproximadamente solo 1 de 10 casos son malignos, el resto pueden aparecer por déficits de nutrientes en nuestro cuerpo . Es recomendable que si notas un bulto de este estilo o lo ves en el espejo acudas a un endocrino para que te haga las pruebas necesarias que descarte malignidad. El método utilizado es una ecografía, se pincha una aguja en el nódulo y se analizan las células, el análisis no dura mucho y te quedarás más tranquilo.

4- Furúnculos

Un furúnculo es una infección delas glándulas sudorípadas, por lo tanto, son más comunes en las axilas. Una de estas glándulas se infectan porque el sudor no puede salir a la superficie, el motivo más común es por la obstrucción de pelos. Como consecuencia las bacterias se acumulan y reproducen formándose un bulto bajo la piel que duele si lo tocamos. El forúnculo suele estar envuelto en una cápsula y hay que drenarlo cuando es grande. Nunca deberemos explotarnos por nosotros mismos porque podemos infectar otras zonas,

De todos modos, es aconsejable ir al médico cuando veamos un bulto en la axila, sobre todo si su tamaño es mediano-grande y no es doloroso al contacto, en estos casos si que podría ser peligroso. El médico te hará una mamografía para descartar peligrosidad.

5- Adenopatías

Las adenopatías son un tipo de trastornos de los ganglios linfáticos, normalmente producen una inflamación de ellos y aunque se suelen relacionar con el cáncer solo un 1% de las adenopatías son malignas. Las causas más comunes de las adenopatías suelen ser infecciones bacterianas o virales, por una enfermedad autoinmune como el lupus, por la picadura de algunos animales venenosos como las serpientes o por el uso de ciertos medicamentos (si eres alérgico por ejemplo).

6- Bultos en el pecho

Los bultos en el pecho no tienen por que ser sinónimo de cáncer, hay diversas causas y no todas peligrosas. Dentro de los abultamientos benignos en el pecho encontramos de dos clases principalmente.

Los bultos nuevos que notemos en nuestro cuerpo y que no tengan aspecto de lipomas, quistes o forúnculos deben pasar siempre por consultaLos bultos nuevos que notemos en nuestro cuerpo y que no tengan aspecto de lipomas, quistes o forúnculos deben pasar siempre por consulta

-Mastopatía fibroquística: es un trastorno común en mujeres jóvenes, normalmente como consecuencia de un problema hormonal. Se tiene la sensación de que hay varios bultos en el interior del pecho y aunque es benigna es motivo de preocupación para quienes lo desconocen. Su diagnóstico se establece mediante punciones en los abultamientos y con una mamografía.

-Los fibroadenomas. Son otro tipo de abultamientos en el pecho que también aparecen en las mujeres jóvenes por cambios hormonales. Crecen lentamente, no suelen doler, y se mueven fácilmente dentro del pecho. La mayoría no tienen ni por qué ser extirpados porque suelen desaparecer con el tiempo por si solos aunque muchas mujeres quieren eliminarlos por fines estéticos.

Diagnóstico diferencial

Los bultos nuevos que notemos en nuestro cuerpo y que no tengan aspecto de lipomas, quistes o forúnculos deben pasar siempre por consulta. No debemos dudar en acudir a un médico que nos saque de dudas. Tampoco debes temer a que te tachen de paranoico porque estás en tu derecho a comprobarlo. Por eso, si dudas lo mejor es que el médico te haga un diagnóstico diferencial para que nos diga si tenemos un lipoma, quiste, nódulos, adenopatía... y que nos aconseje el mejor tratamiento para cada caso. A veces aunque el bulto sea benigno el médico puede considerar necesario extirparlo para evitar posibles cambios de forma pero eso no significa que tengas o que vayas a tener cáncer en un futuro, por eso debes intentar no agobiarte sin antes tener la respuesta definitiva.

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