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DIABETES

Diabetes y fructosa, ¿son compatibles?

Diabetes y fructosa, ¿son compatibles?
Ángela Martínez Martínez
Última actualización: 17 Octubre 2018
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Aunque es es necesario realizarse las revisiones y controles, debes saber esto sobre la fructosa y la diabetes. ¿Es compatible tomar fructosa cuando se tiene diabetes?

La diabetes es una enfermedad metabólica en la que los niveles de azúcar, es decir, de la glucosa en sangre, son muy elevados. La glucosa nos llega a través de los alimentos que consumimos y la que circula por nuestra sangre se llama glucemia. Nuestro cuerpo a través del páncreas segrega una hormona, la insulina, que es la encargada de que la glucosa pueda entrar en las células y así proporcionarles la energía. El fallo en la producción o en el uso indebido que hace nuestro organismo de la insulina que generamos, es lo que provoca la hiperglucemia, o lo que es lo mismo, un nivel alto de glucosa en la sangre.

Niveles en la enfermedad de la diabetes

Existen distintos niveles en la enfermedad de la diabetes y por lo tanto distintos tratamientos para esta patología. En la diabetes tipo 1, el páncreas no produce insulina, en la de tipo 2 (la más común) no se produce o no se utiliza adecuadamente. Un análisis de sangre nos muestra fácilmente si los niveles de azúcar en sangre son los adecuados o por el contrario existe un problema que debemos tratar. Es importante controlar esto ya que los niveles altos de glucosa en sangre pueden provocar otras enfermedades y afectar a otros órganos, incluso pueden llegar a causar problemas cardiacos o derrames cerebrales.

Existen distintos niveles en la enfermedad de la diabetesExisten distintos niveles en la enfermedad de la diabetes

Podemos decir que el perfil más probable, o lo que es lo mismo, que tiene mayor riesgo de tener diabetes tipo 2 lo encontramos en los siguientes casos: si se es adulto mayor, si se tiene obesidad, si hay antecedentes familiares de diabetes y también en personas que llevan una vida más sedentaria y no hacen ejercicio. También están en riesgo las personas que tienen más alto de lo normal el nivel de azúcar en sangre, pero sin llegar a ser diabéticos, a esto le llamamos prediabetes y esta situación, evidentemente aumenta mucho las posibilidades de llegar a padecer la enfermedad. Si nos encontramos en alguno de los casos aquí descritos y, por lo tanto, estamos en riesgo de padecer diabetes 2, podríamos retrasarla o prevenir su desarrollo simplemente cambiado nuestro estilo de vida y nuestra alimentación.

Ya hemos visto la importancia de controlar los niveles de azúcar en sangre y la relación directa de la glucosa con nuestra alimentación. Ahora vamos a analizar otro tipo de azúcar, la fructosa, y los efectos sobre la diabetes.

¿Qué es la fructosa ?

La fructosa es un tipo de azúcar simple que se encuentra principalmente en los vegetales, las frutas y la miel. La fructosa se absorbe rápidamente en nuestro organismo. Tiene menos calorías que el azúcar convencional y afecta en menor grado al aumento de azúcar en la sangre. Otra ventaja de la fructosa con otros azúcares y que debemos destacar , es que con menos cantidad se consigue el mismo dulzor que con una cantidad mayor de sacarosa.

La fructosa y la diabetes

La fructosa se metaboliza en el hígado y no necesita de la acción de la insulina para transformarse, por lo tanto, los diabéticos la toleran mejor. Otra característica que ya hemos comentado antes es que contiene menos calorías que el azúcar convencional, con sus consiguientes beneficios ya que siempre es importante controlar nuestra dieta y evitar el sobrepeso, pero es el caso de los diabéticos en fundamental.

Según lo visto hasta ahora, parece que la fructosa puede ser el sustituto ideal del azúcar sin que conlleve ningún riesgo, especialmente para los diabéticos. Pero no es así, está demostrado que el consumo en altas cantidades y en tiempo prolongado hace que el organismo aumente su resistencia a la insulina. Esto puedo provocar que crezca la grasa visceral que directamente aumenta las posibilidades de padecer una diabetes.

Los hidratos de carbono, carbohidratos, glúcidos o azúcares tienen como función principal aportar energía por lo que son muy importantes dentro de nuestra alimentación, pero también nos aportan azúcar y esto puede ser un problema si no creamos insulina o nuestro cuerpo le pone resistencia como ocurre en el caso de los diabéticos. No podemos eliminar completamente los hidratos de carbono de nuestra dieta, pero sí regular su consumo para controlar la enfermedad si la padecemos o la posible aparición si aún no se padece.

Este sería el primer paso que deberíamos seguir, un consumo adecuado y controlado de la fructosa. Como siempre, pero más aún en personas que padecen diabetes, la dieta debe ser equilibrada, variada y sana. Es el especialista, el endocrino, el que nos debe decir que cantidad debemos consumir de este y otros componentes alimenticios ya que variará dependiendo del tipo de diabetes, de la edad y del estilo de vida, entre otras cosas.

La diabetes es una enfermedad metabólica en la que los niveles de azúcarLa diabetes es una enfermedad metabólica en la que los niveles de azúcar

De acuerdo con el nuevo informe de la Organización Mundial de la Salud: "En las encuestas nacionales sobre alimentación se ha comprobado que la ingesta de alimentos y bebidas ricos en azúcares libres puede ser una fuente importante de calorías innecesarias, especialmente para los niños, los adolescentes y los adultos jóvenes". "El menor consumo de bebidas azucaradas implica una reducción de la ingesta de «azúcares libres» y de la ingesta calórica total, una mejor nutrición y una disminución en el número de personas que presentan sobrepeso, obesidad, diabetes y caries dental".

Algunas de las frutas con un contenido muy bajo en fructosa son las siguientes: el coco, la lima, el aguacate, el albaricoque y la papaya. En el caso de los frutos secos destacan: las almendras, las avellanas, los piñones, los cacahuetes y las castañas. Otras frutas recomendadas por su bajo contenido en fructosa, aunque algo mayor que en las anteriores son: la naranja, la mandarina, el melón, el pomelo, la piña y la sandía.

El control sobre la fructosa y otros hidratos de carbono, es decir, el consumo adecuado según nuestras características físicas y nuestros hábitos de vida hará que tengamos regulados los niveles de azúcar en sangre y para estar seguros de esto, es necesario realizarse las revisiones y controles adecuados que nos hayan establecido los especialistas.

Debemos tener claro que también los hábitos de vida sedentaria y una mala alimentación pueden provocar la aparición de la diabetes. Siempre es necesario planificar una dieta sana, hacer ejercicio y tener un control adecuado del peso, pero en el caso de los diabéticos esto es fundamental y totalmente necesario. Es el especialista el que nos determinará nuestros límites y por supuesto la necesidad o no de llevar un tratamiento con medicamentos.

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