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Dietas depurativas después de los excesos: ¿son eficaces?

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Dietas depurativas después de los excesos: ¿son eficaces?

Las dietas depurativas o detoxificantes son tendencia, pero ¿son realmente eficaces o, por el contrario, perjudiciales?

Sara Menéndez Espina

Las dietas depurativas o detoxificantes se han convertido en tendencia en los últimos años. La función que pretenden cumplir es la de depurar el organismo y eliminar toxinas y líquidos potencialmente nocivos, dándole a nuestro aparato digestivo unos días de "descanso" para que sólo se dedique a desechar toxinas. En definitiva, son dietas para limpiar el organismo, especialmente después de haber tenido una época propensa a los excesos alimenticios, como es la Navidad.

Las hay más restrictivas, según las cuales sólo se ingieren líquidos, y otras más permisivas, donde podemos tomar algunos tipos alimentos. La duración es variable, puede ser un solo día, tres o incluso más, como la dieta Detox, que tiene entre sus programas uno de 21 días. Algunas de ellas también están diseñadas para perder peso. Pero, en realidad ¿son eficaces estas dietas? ¿Las necesita el organismo? ¿Nos aportan beneficios o, en cambio, son peligrosas?

Los médicos expertos en nutrición no están de acuerdo con este tipo de dietas, pese a la publicidad que tienen, en realidad entrañan peligros para la salud, en Bekia os contamos por qué no necesitas llevar a cabo una dieta depurativa y qué puedes hacer para obtener los resultados deseados de una manera más saludable. Debido a la variedad que existe, según permitan más o menos alimentos, no es fácil referirse a ellas como un único grupo, sin embargo, hay unas bases que sí hay que tener claras antes de decidir comenzar una dieta depurativa o detoxificante.

Las dietas depurativas son cortas, pero muy restrictivasLas dietas depurativas son cortas, pero muy restrictivas

El cuerpo elimina toxinas, no las almacena

Nuestro cuerpo tiene de manera natural un sinfín de mecanismos de limpieza y desintoxicación. Esto es gracias, sobre todo, al hígado, órgano que tiene muchas y muy importantes e interesantes funciones. Entre ellas se encuentra la de transformar elementos tóxicos del nuestro cuerpo para volverlos inofensivos, y los prepara para que sean expulsados fuera del organismo a través de la orina, mediante los riñones, o de las heces, mediante el resto del aparato digestivo gracias a la bilis. Los riñones también eliminan toxinas, pues filtran la sangre, separando los elementos dañinos y expulsándolos también por la orina.

Estos órganos eliminan elementos tóxicos que ingerimos, como el propio alcohol o algunos compuestos de los medicamentos, pero también los productos de desecho de nuestro cuerpo. Estos pueden ser glóbulos rojos y blancos envejecidos, bacterias, o incluso amoníaco, que forma en nuestro cuerpo como resultado de la descomposición de las proteínas y que también lo expulsamos por el sudor. Por tanto, nuestro cuerpo, con una capacidad enorme para compensar pequeños excesos o daños, está preparado para procesar toxinas, y las elimina de una manera muy eficaz.

Se dice que las dietas depurativas ayudan a descansar al aparato digestivo de procesar mucha comida con elementos como grasas o azúcares, y dejándole que elimine toxinas que se hayan acumulado. Así, estaríamos ayudando al hígado y al resto de órganos a cumplir su función. Sin embargo, esto es un error, ni el hígado ni los riñones funcionan como almacenes de los productos que procesan, así que no tenemos toxinas acumuladas en el cuerpo. Además, así como no podemos hacerles trabajar en exceso mediante la ingesta continuada y abundante de elementos como alcohol o grasas, su correcto funcionamiento consiste en trabajar a diario después de las horas de comida a las que están acostumbrados.

La restricción alimenticia es un gran peligro

Pasarnos un día a base de líquidos, o varios días ingiriendo sólo verduras y frutas, no va a traernos grandes perjuicios a largo plazo para la salud, pero tampoco beneficios. Hacerlo de manera continuada sí que va a ser dañino para nuestro cuerpo, aunque nos digan que los famosos batidos depurativos tienen todos los nutrientes que necesitamos.

Nuestro organismo necesita que nos alimentemos a diario, sobre todo al levantarnos para tener energía el resto del día. Si no, empezaremos a notar cansancio, apatía, menor rendimiento, y nuestro estómago empezará a pedirnos comida, literalmente, a gritos. Todo agravado si durante esos días hacemos deporte, para el cual necesitamos estar bien provistos de de nutrientes. Por ello, debemos llevar siempre una dieta equilibrada, en la que a lo largo de la semana incluyamos diferentes tipos de alimentos en nuestras cinco comidas diarias. A la larga, la falta de algunos nutrientes nos provocará diferentes tipos de malestar y serios problemas de salud.

Perder peso en poco tiempo no es posible

Entre los diferentes programas de dieta que podemos encontrar, hay algunos indicados para perder peso a la vez que nos "limpiamos por dentro". Se escudan en que estas dietas deben ser el comienzo de una dieta más saludable que la anterior, pero no necesitamos pasar por esa fase inicial. Además, entran a formar parte de las llamadas dietas milagro, que prometen pérdida de peso en poco tiempo, pero que terminan por provocar el efecto contrario, el llamado efecto rebote, según el cual se vuelve a ganar peso.

Además, durante estos días de dieta depurativa notaremos que orinamos más, y eso nos dará la sensación de que estamos eliminando muchos deshechos. Sn embargo, lo que estamos haciendo es, simplemente, eliminar agua. Todo a la vez que estamos privando a nuestro cuerpo de importantes nutrientes.

Tras una época de excesos simplemente tenemos que volver a nuestra dieta normal pero equilibradaTras una época de excesos simplemente tenemos que volver a nuestra dieta normal pero equilibrada

El bienestar que sentimos tras la dieta depurativa

Seguramente, una vez terminada esta dieta nos sintamos verdaderamente mejor. Sobre todo ocurre cuando son dietas cortas a base de batidos, o más largas a base de añadir ciertos alimentos sólidos a los batidos. Sin embargo, este sentimiento es fruto de nuestra propia sugestión: como esperamos tener una serie de sensaciones de limpieza, ligereza, salud, etc., las vamos a sentir, especialmente porque hacemos esta dieta muy pendientes de sus consecuencias inmediatas.

Otras personas no tienen esa suerte, el hambre y la carencia de nutrientes les provoca irritación, mal humor, debilidad, ansiedad, etc. Ante esas señales, debemos parar de inmediato la dieta y recuperar los hábitos normales.

¿Cómo compensar los excesos alimentarios?

Después de épocas de excesos, como es la Navidad, muchas personas intentan compensar ese posible daño con dietas de este tipo. Sin embargo, llegados a este punto, debemos de intuir que el cuerpo es altamente adaptable a este tipo de situaciones, y que con el tiempo él se compensará sólo.

Lo que debemos hacer es, cuanto antes, retomar (si ya lo hacíamos en el pasado) o iniciar una dieta equilibrada y rica en todo tipo de nutrientes. Ante la duda, siempre podemos consultar a nuestro doctor o a un médico experto en nutrición, que nos indicará qué dieta es idónea para nosotros, según necesitemos perder peso, o no ganarlo. No es buen restringir ciertos tipo de alimentos si no es por una enfermedad o alteración, incluso no hay nada perjudicial por incluir grasas o azúcar en nuestras comidas, la cuestión es controlarlos y que no sean los más numerosos. Y, sobre todo, para perder peso necesitamos realizar ejercicio, no lo podemos olvidar.

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