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Diferencias entre mamoplastia y mastopexia

MAMOPLASTIA Y MASTOPEXIA

Diferencias entre mamoplastia y mastopexia

Hay mujeres que se realizan una mamoplastia y otras, una mastopexia, pero... ¿qué es cada cosa y por qué una mujer decide someterse a una u otra operación?

Mercedes Benito Alfonso

Diferencias entre mamoplastia y mastopexia

Conoce las diferencias entre los distintos tipos de cirugía mamaria: mamoplastia y mastopexia.

Lucir un escote bonito es un deseo de muchas mujeres. La cirugía mamaria comprende técnicas quirúrgicas que van desde el aumento, la disminución, la colocación correcta o elevación de los senos. Destacan especialmente dos procedimientos denominados mamoplastia y mastopexia. Ambos pueden realizarse por separado o de manera conjunta para mejorar el aspecto de los senos de la mujer.

Cerca de la mitad de los procedimientos de cirugía estética responde a demandas de cirugía mamaria en todas sus modalidades. Existen distintos métodos que pueden hacernos vernos mejor o reparar daños de la edad, lactancia o una genética que no nos complace. En cualquier caso lo importante es elegir el método que más se adapte a nuestras necesidades y deseos.

Por ello, en Bekia queremos comentar las similitudes y diferencias de los dos procedimientos más comunes para que tengas una visión más en profundidad de términos que a todas nos suenan pero que quizá desconozcamos realmente: la mamoplastia y la mastopexia.

Mamoplastia: aumento o reducción de mamas

La mamoplastia hace referencia a un cambio de volumen y/o forma de los senos, pudiendo ser de dos tipos: aumento o reducción. Es quizás el procedimiento más conocido y extendido, pero como hemos mencionado, no sólo se reduce a lo que comúnmente asociamos con aumento de pecho y colocación de implantes, tiene más vertientes y opciones quirúrgicas pero siempre enfocadas a incidir sobre un cambio en el tamaño del pecho.

La mamoplastia es la operación de pechos más popular entre las mujeresLa mamoplastia es la operación de pechos más popular entre las mujeres

La mamoplastia de aumento se realiza introduciendo una prótesis detrás del músculo pectoral. El tipo de prótesis utilizado dependerá de cada paciente, en función de lo que más se adapte a sus deseos. Los tipos de prótesis cambian en función del tamaño, forma y composición, siendo las de textura rugosa las más utilizadas actualmente debido al mejor resultado y las de forma de gota son las que más se adaptan en caso de reconstrucción mamaria tras extirpación por cáncer de mama. Siempre es importante que tras la cirugía tengamos un documento en el que se especifique el tipo de implante, con su tamaño y modelo, además del número de serie..

Las cicatrices tras la operación son pequeñas y tienden a desaparecer con el tiempo, pero siempre dependerán de la vía de acceso utilizada para la implantación. En el caso de la submamaria, la más común, es a través del surco inferior del pecho, y si se usa el borde inferior de la areola, de denomina peri areolar. También puede hacerse a través de la axila y la umbilical para prótesis de solución salina.

La mamoplastia de reducción busca como objetivo eliminar el exceso de tejido mamario, tanto grasa como piel, para disminuir el volumen de los senos. Y es que en ocasiones, los pechos demasiado grandes pueden suponer un "sufrimiento" para algunas mujeres que padecen dolores de espalda, cuello y hombros debido a ellos. Además de otros problemas más psicológicos como motivos estéticos o dificultad para encontrar ropa o sujetadores adecuados.

El abordaje se puede realizar a través de tres vías: peri areolar, vertical desde la areola hasta el surco submamario o en forma de T invertida. La pérdida de sensibilidad tras la cirugía es normal.

La mastopexia consiste en la elevación de los senosLa mastopexia consiste en la elevación de los senos

Mastopexia: levantamiento de los senos

La mastopexia, también conocida como mamoplastia de elevación, incide sobre el pecho caído. El paso del tiempo, la lactancia, los cambios hormonales o de peso pueden afectar a la zona del escote que tan sólo se sujeta con la propia piel y ligamentos, haciendo que éstos cedan y pierdan elasticidad, de ahí la importancia de tener unos músculos pectorales fuertes, para prevenir o reducir su aparición. Esta cirugía mamaria es especialmente indicada para el pecho que ha perdido firmeza o está caído, su objetivo es elevar los senos y restaurar su firmeza. Otras mejoras que puede aportar son pechos con pezones hacia abajo, pechos con forma pendular o combatir la flacidez de los senos.

Habitualmente la operación requiere de tres incisiones: alrededor de la areola, otra vertical en forma de T invertida y una última horizontal. Tras la escisión del exceso de piel, el pezón y la areola se recolocan en una posición más elevada y con ello todo el pecho. No se produce alteración en la sensibilidad del pezón.

La técnica quirúrgica puede realizarse de manera aislada o combinada con otros procedimientos quirúrgicos mamarios. Hablamos entonces de mastopexia dérmica o mastopexia con aumento mamario. La dérmica realiza una recolocación de la piel en el caso de que el volumen de los senos sea adecuado, la dermis se repliega sobre sí misma y las mamas se recolocan en forma cónica. Si además de retirar la piel sobrante se rellena la envoltura cutánea excesiva, hablamos de una técnica combinada con aumento mamario.

Diferencias y similitudes entre ambas

En ambos casos estamos hablando de técnicas de cirugía mamaria que buscan mejorar el aspecto de los senos, tanto en estructura como en forma, posición, levantamiento y reconstrucción. Al tratarse de cirugía con fines estéticos, ni la mamoplastia ni la mastopexia se contemplan dentro de la Seguridad Social, aunque sí se realiza la operación de mamoplastia en casos de reconstrucción mamaria tras la extirpación de tejido mamario por tumores de mama.

Tras la operación de mamoplastia de aumento o la mastopexia la mujer no tendrá ningún problema si desea dar lactancia materna a sus hijos, cosa que no ocurre en el caso de la mamoplastia de reducción, donde al realizar cambios en los conductos mamarios naturales de la mujer la lactancia se ve afectada, lo que supone un dato muy importante a tener en cuenta antes de someterse a este tipo de operación, especialmente en mujeres jóvenes y fértiles.

En el caso de la mamoplastia el tipo de anestesia utilizado es la general, sin embargo, en el caso de la mastopexia si ésta no se combina con otros procedimientos puede realizarse bajo anestesia local o sedación superficial. Por otro lado, las cicatrices en el caso da la mastopexia suelen ser mayores, no obstante, suelen desaparecer con el tiempo y el cirujano procura que sean siempre lo más discretas posibles.

El tiempo de operación y recuperación es diferente. La mastopexia si no se combina con otros procedimientos estéticos es más "sencilla" y de una duración no superior a dos horas. En el caso de la mamoplastia la de reducción lleva más tiempo, pudiendo superar las tres horas. Y la de aumento unas dos o tres horas. En la mamoplasatia suele ser necesario el uso de drenajes tras la intervención que se retiran en 24 - 48h. El postoperatorio es similar en ambos procedimientos. Sin embargo, en el caso de la mamoplastia el cirujano nos indicará unos importantes masajes que debemos realizar a partir del segundo día, cosa que en la mastopexia no es siempre es necesario. En ambas, no se debe levantar pesos en 15 días ni conducir en tres semanas, dormir boca arriba y uso de sujetador adecuado.

Tanto la mamoplastia como la mastopexia, requiere realizar previamente un preoperatorio. Los resultados comienzan a ser visibles a los dos meses.

En resumen, ambas técnicas ofrecen distintas posibilidades para mejorar los pechos de las mujeres. Si se pretende mejorar la estructura y forma, debemos inclinarnos por la mamoplastia. Si sólo necesitamos elevar el pecho y mejorar flacidez, pues nuestra talla de pecho es adecuada, nuestra mejor opción es la mastopexia. No debemos olvidar que los procedimientos no son incompatibles y se pueden unir para obtener el resultado deseado.

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