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Qué es la inmunoterapia y cómo lucha contra el cáncer

INMUNOTERAPIA

Qué es la inmunoterapia y cómo lucha contra el cáncer

Nuestro sistema inmunitario se asegura de ofrecernos protección ante agentes perjudiciales y de esa premisa nace la inmunoterapia.

Ana María Longo Silva

No cesan las investigaciones para curar el cáncer. Los estudios que ahora copan en su gran mayoría los avances en este campo, se refieren a la inmunoterapia, de la cual se han obtenido resultados satisfactorios ante la creación de un par de medidas. O bien se vacuna al paciente para destruir el tumor, o se producen células nuevas para que éstas lo destruyan una vez detectado.

El objetivo de la inmunoterapia es que el propio organismo con su capacidad inmune, use los mecanismos precisos y rechace el tumor. Es un comienzo y no propone una efectividad del 100% en todos los casos. Los esfuerzos se vuelcan en seguir trabajando para mejorar este tratamiento, no obstante, el mérito es que gracias a la inmunoterapia logran verse porcentajes de supervivencia antes muy reducidos.

En la inmunoterapia van de la mano la labor del sistema inmunológico y el punto donde se permite el control de la enfermedad, como ocurre con el melanoma. El sistema inmune en pacientes que sufren de cáncer presenta déficits, con lo que se pretende intervenir en sus células para mejorar esta situación. Atendiendo a las células presentes en cada tumor y por lo tanto personas, se elabora una vacuna adecuada. Logran así destruirse a las células perjudiciales y la enfermedad remite.

El sistema inmune en pacientes que sufren de cáncer presenta déficitsEl sistema inmune en pacientes que sufren de cáncer presenta déficits

Un asunto relevante a tener en cuenta, es que las células de tipo canceroso pueden evitar la respuesta inmunitaria, ya que se esforzarán por eludir el ataque. Aquí es donde interviene la inmunoterapia logrando que nuestro sistema inmunológico se crezca y sea más eficaz en esta tarea.

La inmunoterapia de James Allison

Ha sido James Allison quien ha puesto un poco más de esperanza frente a esta siempre temida enfermedad. El grado de esperanza se cifra en casi el 30% de los casos, barajándose el hecho de que llegue a sustituir a la quimioterapia. En ese porcentaje de casos puede controlarse. Incluso puede llegar a afirmarse que algunos cánceres llegan a curarse.

Allison es el padre de la inmunoterapia. La intención de Allison era saber cómo actúan atacando o deciden no hacerlo, ante una enfermedad, las células T. Anteriormente solo se pensaba en erradicar el cáncer mediante cirugía, quimioterapia y/o radioterapia, ahora se apunta a la inmunoterapia. Su idea principal es mostrar el camino a las células de nuestro sistema inmune para que visualicen y ataquen el tumor.

En la investigación que llevó a cabo James Allison años atrás, se descubrió que las células T poseen un mecanismo para activarse y otro para frenar. Al eliminar ese impedimento para atacar el tumor, las células se vuelven inmunes. El tumor puede así repetirse en el tiempo, las células lo recuerdan y el organismo lo rechaza instantáneamente.

El primer medicamento destinado a la activación del sistema inmune comercializado para este tratamiento, fue el Ipilimumab o Yervoy. Con este descubrimiento se alcanza una solución para que el paciente pueda tener más años de vida e incluso puede hablarse de curación en algunos casos. Quienes lo han tomado, no han padecido un empeoramiento en la enfermedad, ante los que ingirieron placebo, de un 46% frente a un 34% respectivamente.

El mayor logro de la inmunoterapia se evidencia en cánceres como el melanoma, el de pulmón, vejiga y laringe. Existen otros tipos de cánceres como son el cáncer de glioblastomas, cáncer de mama triple negativo y páncreas, en los cuales el tratamiento de inmunoterapia no ha obtenido los resultados deseados y en los que todavía se debe insistir e investigar.

Para que la esperanza de vida de un paciente de cáncer no sea solo la medicación ni tomar antirretrovirales permanentemente, pese a lo bien que las personas los toleran, se piensa en reducir el tiempo de medicación. Los ensayos clínicos se han producido en USA y España, con la idea de que los anticuerpos se administren entre 6 meses y el año.

La inmunoterapia se afianza

En sujetos con cáncer de vejiga y metástasis, el tumor se redujo alrededor de un 40%. Este estudio sienta la base del análisis del anticuerpo MPDL32080A que inhibe la proteína PD-L1, que se encuentra en el tumor alrededor de un 30% de casos. Con esta acción se frena la función de la proteína, para que el sistema inmunitario no actúe. En el porcentaje restante de personas que no albergan esa proteína, también da buenos resultados.

Cabe destacar también el avance en los cánceres de cérvix. Pese a que no llegan al porcentaje satisfactorio del cáncer de vejiga, existen casos con personas que presentaban metástasis y se curaron. También se ha trabajado en la identificación de biomarcadores, para conocer a qué pacientes les irá mejor con este novedoso tratamiento.

Se ha estado tratando cánceres de pulmón y vejiga en USA y seguidamente de riñón, leucemia y algún linfoma. La tecnología es costosa, por lo que afrontar este gasto es otro aspecto a resolver. Si se aplican estos tratamientos de por vida, hay que ver quién podrá afrontarlos, y es que la vida humana merece que se hagan sacrificios.

No puede aplicarse a todos los pacientesNo puede aplicarse a todos los pacientes

El paciente afectado de cáncer con la vacuna experimenta la acción de las defensas logrando identificar las células cancerosas. Al contrario de la quimioterapia, los efectos de la inmunoterapia no son tan tóxicos, destruye las células específicas relacionadas con la enfermedad y no las que nada tienen que ver con ella.

Frente a la respuesta a otros tratamientos, hoy en día, se ven casos donde la inmunoterapia responde y no reaparece tras varios tratamientos y los efectos secundarios son menos graves a diferencia de lo que ocurre con la quimioterapia. Por supuesto, no puede aplicarse a todos los pacientes, ni se ha podido demostrar la utilidad en algunos y es por lo que debe trabajarse.

Se considera que dentro de unos años la inmunoterapia sustituirá a tratamientos más agresivos, como la radioterapia, no obstante, ciertas opiniones consideran que pueden existir una coordinación entre ellos. Debe seguirse estudiando para conocer cómo evoluciona el tratamiento, los beneficios y soluciones que aporta.

Queda por saber si en algún caso el cáncer, pasado el tiempo, pueda resurgir o pase a ser crónico. Lo importante en este debate es que no quede en el olvido y que el esfuerzo se focalice en salvar vidas y cuanto antes mejor. James Allison entiende que existe curación para quienes así se sienten, no obstante la evidencia debe basarse en hechos y diagnósticos probados.

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