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Por qué el ruido excesivo es malo para tu salud

RUIDO

Por qué el ruido excesivo es malo para tu salud

Las personas necesitamos tranquilidad para la salud y el ruido excesivo puede afectarnos negativamente, descubre cómo y por qué.

Maria del Carmen Roldán Prieto

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud como un estado de completo bienestar físico, mental y social y no simplemente la ausencia de enfermedad. Por lo tanto, un alto nivel de molestias causadas por el ruido se considera como una de las cargas de salud ambiental y, por lo tanto, se tiene en cuenta al estimar los efectos del ruido en la salud.

Según la OMS, el ruido se encuentra en segunda posición en el ranking de causas ambientales que crean problemas de salud en los seres vivos, solo por detrás de la contaminación que empeora la calidad del aire.

Hemos visto en nuestras ciudades cómo se han modificado los hábitos de ocio nocturno, restringiendo los horarios y controlando los niveles de ruidos en determinadas zonas. La Organización Mundial de la Salud recomienda que el ruido nocturno no exceda de 40 decibelios (dB) ya que si es superior comienzan problemas como trastornos del sueño y despertares durante la noche. Se ha demostrado también que una exposición continua a contaminación sonora superior a 55dB por la noche puede desencadenar un aumento de la presión arterial que conduzcan a una enfermedad cardíaca isquémica.

Un estudio encargado por la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea ha demostrado que soportar ruido constante como el producido por carreteras, ferrocarriles o los ocasionados por el tráfico aéreo está relacionado con la hipertensión, enfermedades coronarias y accidentes cerebrovasculares. Pero al tratarse de un estudio parcial, la conclusión a la que se llegó fue que la exposición al ruido provoca más efectos negativos para la salud de los que en un principio se piensan.

Es prácticamente imposible encontrar paz y tranquilidad absolutasEs prácticamente imposible encontrar paz y tranquilidad absolutas

Es prácticamente imposible encontrar paz y tranquilidad absolutas. Aun viviendo en medio de la naturaleza, nuestros hogares están llenos de objetos tecnológicos como ordenadores, electrodomésticos, radios, televisores... Y estos producen sonidos aunque no siempre seamos conscientes de ellos. Esos ruidos no siempre son molestos, pero cada vez hay más pruebas de que el ruido ambiental a largo plazo tiene una influencia negativa en la salud cuando ese sonido está por encima de cierto nivel. Estos efectos pueden ser físicos, mentales y también pueden alterar el aprendizaje de los niños al distraer sus sentidos.

¿Cómo puede dañar el ruido tu corazón?

Una de las claves por las que el ruido ambiental perjudica a nuestro corazón es porque eleva las hormonas del estrés como el cortisol, la adrenalina y la noradrenalina, lo que puede aumentar la presión arterial con el tiempo y con ellos las enfermedades cardiovasculares. Los efectos biológicos del ruido son imperceptibles, de modo que aunque estemos acostumbrados a sufrirlo en nuestras vidas diarias, los cambios fisiológicos adversos se producen igualmente.

La exposición crónica al ruido en personas sensibles aumenta el riesgo de mortalidad cardiovascular en un 80%. Pero la exposición crónica al ruido también acarrea otros problemas ajenos al corazón, como pérdida de audición, disminución de la productividad y trastornos del sueño, entre otros.

Aquellas personas que viven cerca de carreteras, aeropuertos y áreas industriales son las que tienen mayor probabilidad de estar expuestos tanto a la contaminación acústica como a la contaminación del aire. Se cree que tanto la contaminación del aire como la contaminación acústica aumentan el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular a través de vías biológicas similares, incluyendo un desequilibrio en el sistema nervioso autónomo.

Este sistema nervioso autónomo es uno de los responsables de la regulación de funciones biológicas como la presión arterial, los niveles de azúcar en la sangre o la coagulación.

El ruido puede provocar pérdida de audición

Se piensa que una exposición prolongada o repetida a sonidos por encima de 85 decibelios puede causar pérdida de audición. Cuanto más fuerte sea el sonido, menor será el tiempo en notar la pérdida de audición. La distancia de la fuente de sonido y el tiempo en que se está expuesto al sonido también son factores importante para proteger la audición, por lo que es recomendable evitar los ruidos demasiado fuertes, demasiado cercanos y que duren demasiado en el tiempo para protegernos.

La pérdida de audición inducida por el ruido puede ocurrir como consecuencia a una exposición a un ruido muy fuerte, como por ejemplo una explosión, o a la exposición continúa al ruido a lo largo del tiempo, como por ejemplo trabajar en una fábrica.

Algunas actividades recreativas pueden poner a las personas que las practican en riesgo de pérdida de audición inducida por el ruido. Estas actividades pueden ser escuchar música con auriculares y un volumen alto, tocar en una banda musical, asistir a conciertos o discotecas, montar en moto (de carretera, de nieve, de agua...), la utilización de armas de fuego... En el hogar los ruidos más perjudiciales pueden provenir de herramientas de bricolaje o del cuidado de la casa.

Cómo minimizar los riesgos de contaminación acústica

Si vives en una zona muy ruidosa y la opción de mudarse no es viable, se puede amortiguar el ruido exterior haciendo algunas reformas. Por ejemplo, las ventanas de doble cristal y aislamiento son una gran ayuda, y reforzar el aislamiento de los muros y techos con baldosas acústicas hará de tu hogar un lugar más silencioso y tranquilo. La ropa de hogar como cortinas pesadas y alfombras también tienen una función amortiguadora del ruido exterior.

Hay que ser consciente de que la exposición al ruido en el tiempo libre afecta tanto como el ruido del entorno de trabajoHay que ser consciente de que la exposición al ruido en el tiempo libre afecta tanto como el ruido del entorno de trabajo

Si el ruido del hogar es ocasional, producido por obras por ejemplo, entonces los auriculares con bloqueo de sonido pueden eliminar estas perturbaciones y solucionar ese problema temporal de manera más económica.

Si trabajas en un entorno ruidoso, asegúrate de llevar protección auditiva en todo momento y haz descansos en los que puedas alejarte de la fuente de ruido.

Hay que ser consciente de que la exposición al ruido en el tiempo libre afecta tanto como el ruido del entorno de trabajo, por lo que lo más saludable es controlar también el nivel del sonido en todo momento, no sólo por nuestro propio bien sino por también por el bien de las personas que nos rodean.

El silencio absoluto también puede ser nocivo

Como ya se sabe, los extremos son siempre perjudiciales y tanto el ruido excesivo como el silencio completo puede traernos problemas.

El silencio absoluto es tremendamente difícil de conseguir ya que vivimos rodeados de sonidos de los que somos conscientes y de los que no nos percatamos. Siempre estamos escuchando sonidos del exterior y del interior de nuestros cuerpos aunque no nos demos cuenta de ellos. Pero encontrar un lugar lo suficientemente silencioso como para permitir que escuches tu propia sangre latiendo y recorriendo tus venas es prácticamente imposible.

No obstante, este lugar existe. Se trata de una habitación especialmente diseñada para evitar cualquier sonido o eco. Esta cámara ostenta el premio Guiness como el lugar más tranquilo de la Tierra y están demostrados sus efectos perjudiciales para la propia mente.

Estas cámaras anecoicas (sin ecos) son utilizadas por empresas para medir el nivel de ruido de referencia de distintos dispositivos. Las personas que trabajan en estas cámaras se vuelven hiperconscientes de los sonidos de su propio cuerpo, una experiencia calificada como desorientadora y difícil de aguantar durante más de 45 minutos ya que esos propios sonidos corporales se vuelven enloquecedores.

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