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PELIGROS

Riesgos de fumar durante el embarazo

Consumir tabaco mientras el bebé todavía se está desarrollando dentro del útero trae graves consecuencias irreversibles.

Beatriz Rico Rodríguez

El período de gestación de un bebé es uno de los acontecimientos más bellos y que con más cuidado guarda una madre. Desde el primer día de embarazo hasta el momento del parto, son pocas las precauciones que se deben tener en cuenta para el sano desarrollo del pequeño y también para la estabilidad y salud de la mujer que lo está gestando en su vientre. Algo muy importante es ser consciente de que los actos de la madre van a repercutir, ya sean positiva o negativamente, en la futura salud del bebé.

De entre los múltiples cuidados que un médico puede advertirle a una mujer embarazada, la prohibición de la toma de alcohol o de fumar son los más conocidos. En sus primeras fases de crecimiento, un bebé es altamente sensible y, teniendo en cuenta que se alimenta y se desarrolla a través de la madre, cualquier mal hábito que esta tenga repercutirá, no solo en su propia salud, sino también en la del feto.

Fumar es uno de los peores hábitos para la salud del bebéFumar es uno de los peores hábitos para la salud del bebé

Fumar es una de las prácticas que más dañan la salud del bebé mientras este se encuentra en la barriga de la mujer embarazada. El humo del tabaco suministra a ambos infinitud de sustancias tóxicas, dificulta la respiración del pequeño y esto último trae consigo riesgos y también graves consecuencias en el desarrollo de ciertos órganos como por ejemplo, sus pulmones.

¿Qué pasa si fumas durante el embarazo?

Para comprender realmente por qué motivo el humo del tabaco resulta tan perjudicial para la salud tanto propia como la del bebé, es muy importante ser consciente de todas las sustancias químicas y nocivas que compone cada cigarrillo y el humo que este produce. Elementos como el plomo o el cianuro son compuestos verdaderamente peligrosos para la salud de la mujer embarazada que entrañan riesgos muy severos puesto que ellos son los principales causantes de cáncer.

En cuanto a los peligros que entraña el tabaco durante el embarazo, todas estas sustancias peligrosas que se inhalan a través del humo de este pasan directamente a la sangre y solo basta recordar que el flujo sanguíneo es la única vía por la cual el bebé vive dentro del útero gracias a que por ella se encuentra su suministro de oxígeno y nutrientes esenciales.

En cuanto a las sustancias más perjudiciales que contiene el humo del tabaco y que acaban llegando al bebé se encuentran la nicotina y el monóxido de carbono. Estos dos elementos dificultan la respiración del bebé porque, primero de todo, la nicotina provoca una reducción del tamaño de los vasos sanguíneos que comunican a la madre con el feto. Por si esto no fuera poco, el monóxido de carbono se introduce en el flujo sanguíneo haciendo que los glóbulos rojos lo transporten hasta el bebé cuando su verdadera y correcta función es tan solo transportar partículas de oxígeno.

Consecuencias de fumar en el desarrollo fetal

Aunque muchos puedan pensar que el único problema al que se enfrenta un feto cuando su madre fuma es no respirar correctamente, esta no es la única y fatal consecuencia ante la que un bebé todavía en proceso de crecimiento puede sufrir. Una insuficiente administración de oxígeno deriva en serios problemas que, en muchas ocasiones y por no decir que en todas las veces sucede así, son irreversibles.

De media, un feto cuyo útero se encuentra en un cuerpo con el hábito de fumar frecuentemente está prácticamente condenado a sufrir alteraciones en su tamaño y peso, en el desarrollo de sus órganos y de su cuerpo y también, y las más graves, en el área cerebral. Según se ha demostrado y ocurriendo en la mayoría de los casos, las mujeres fumadoras que consumen, de media, 20 cigarrillos diarios, provocan que su bebé nazca con unos 200 gramos menos que el peso normal de un recién nacido.

Por otro lado, si un bebé que acaba de nacer tiene un tamaño más pequeño del habitual, su cuerpo estará, en consecuencia, menos crecido. La falta de oxígeno durante la gestación del feto provocará también que sus pulmones no estén tan desarrollados como deberían y, por tanto, al nacer necesitará de un respirador. Con este aparato que ayuda a respirar al bebé no se soluciona el problema empezado durante el embarazo ya que el pequeño seguirá presentando problemas respiratorios a lo largo de su vida debido al incorrecto desarrollo durante su gestación en el útero. El asma es una de las consecuencias directas que sufren aquellos hijos cuyas madres inhalaron humo de tabaco durante el período de gestación.

Al igual que los pulmones no se consiguen desarrollar óptimamente, el cerebro también es otro órgano que puede resultar afectado por el humo del tabaco. Para una mujer embarazada, fumar puede significar estar ocasionándole problemas irreparables al cerebro de su bebé. Existe una alta probabilidad de que el recién nacido, una vez crezca y acuda a la escuela, presente dificultad al aprender y/o trastornos en el comportamiento.

Una mujer embarazada no debe estar expuesta al humo  del tabacoUna mujer embarazada no debe estar expuesta al humo del tabaco

Precauciones a tener en cuenta

Teniendo en cuenta la cantidad de riesgos que entraña fumar durante el embarazo, una futura madre que todavía lleva al bebé en su barriga tiene que saber qué es lo mejor para sí misma y también para su pequeño. Si dejar definitivamente el tabaco ha sido una decisión propia y la embarazada cumple con su promesa por el bien de su retoño, deberá también de conocer otros riesgos en los que la nicotina es la protagonista.

A pesar de que se haya decidido abandonar el tabaco, es de vital importancia que tampoco se esté expuesta al humo del tabaco de terceras personas. Aunque la inhalación no es tan fuerte como si fuera directa, estar en el mismo ambiente que una o varias personas fumadoras también afectarán al desarrollo del embarazo y al crecimiento del bebé.

Por otro lado, los cigarrillos electrónicos tampoco son aconsejables ya que, aunque contienen muchísima menos cantidad de nicotina que el tabaco tradicional, lo cierto es que estos niveles son más que suficientes para alterar la salud y crecimiento del bebé que crece en el interior de la mujer embarazada.

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