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Consumo de opiáceos: trastornos frecuentes

MEDICAMENTOS

Consumo de opiáceos: trastornos frecuentes

Si se consumen opiáceos con frecuencia es probable que se sufran algunos trastornos que requieran tratamientos adicionales.

Sergio Gallego Uvero

Los opiáceos pueden ser sustancias naturales, semisintéticas y sintéticas. El opio o la morfina son opiáceos naturales, la heroína puede ser un opiáceo semisintético y la metadona es un opiáceo sintético. Son muchos los trastornos que pueden provocar la ingesta de dicha sustancias A día de hoy el opiáceo más consumido en España es la heroína y entre los consumidores de la misma se encuentran los adictos a dicha sustancia aunque también puede haber personas que tienen acceso a dichos opiáceos por prescripción médica.

Síntomas propios de los trastornos causados por el consumo de opiáceos

Hay tres síntomas bastante claros que hacen indicar que una persona sufre trastornos a causa del consumo habitual y excesivo de opiáceos:

  • Las pupilas se muestran puntiformes, lo que va a ayudar a diferenciar una intoxicación provocada por el consumo de opiáceos de otra clase de sustancias diferentes.
  • La persona tiene cierta dificultad a la hora de respirar
  • La persona que resulta intoxicada por el consumo de opiáceos entra en coma.

Además de estos tres síntomas tan claros y evidentes, la persona intoxicada a base de opiáceos puede presentar otra serie de síntomas como un exceso de sudor y estreñimiento. En cuanto a posibles complicaciones, se pueden producir episodios de hipotermia o cierta dificultad a la hora de poder respirar correctamente.

Los opiáceos pueden ser sustancias naturales, semisintéticas y sintéticasLos opiáceos pueden ser sustancias naturales, semisintéticas y sintéticas

Diagnóstico de intoxicación por opiáceos

Aparte de observar que la persona muestra alguno de los síntomas arriba descritos, el médico va a realizar una analítica completa que ayude a corroborar que la persona sufre trastornos por el consumo excesivo de opiáceos. A partir del momento en el que la persona queda diagnosticada por intoxicación de opiáceos, es esencial el empezar un buen tratamiento que ayude a dicha persona a recuperase lo mejor posible y evitar posibles complicaciones.

Cómo tratar a una persona con trastornos causados por el consumo de opiáceos

En cuanto al tratamiento el más usado y eficaz consiste en administrar un antídoto llamado naloxona. A partir de aquí, hay que esperar que la intoxicación revierta. Se trata de un antídoto realmente eficaz que ayuda a revertir en pocos minutos los síntomas propios de la intoxicación por opiáceos. En los casos más graves hace falta repetir dicha administración para conseguir recuperar a la persona rápidamente.

El organismo empieza a mostrar tolerancia a ciertos opiáceosEl organismo empieza a mostrar tolerancia a ciertos opiáceos

La farmacodependencia

La persona que consume de manera habitual opiáceos va a provocar un cuadro de farmacodependencia que se va a caracterizar por una serie de aspectos:

  • El organismo empieza a mostrar tolerancia a ciertos opiáceos lo que va a provocar que la persona tenga que aumentar la dosis de dichas sustancias con el fin de que el efecto sea el mismo que al principio.
  • Cierto riesgo de sufrir una sobredosis
  • Aparición del llamado síndrome de abstinencia que hace que la persona muestre una gran dependencia física hacia dichos opiáceos
  • Riesgo alto de padecer algunas patologías provocadas a causa de infecciones como la hepatitis.

Cómo tratar a una persona con síndrome de abstinencia

Para aquella persona que muestra una gran dependencia de los opiáceos y ha desarrollado el síndrome de abstinencia, el mejor tratamiento posible es a través del consumo de metadona. Se trata de una sustancia sintética que evita que el síndrome de abstinencia vaya a más y se mantengan en el organismo los niveles de opiáceos por un tiempo. La dosis de metadona a administrar va a depender en gran parte de la cantidad de opiáceos que estuviera tomando la persona en cuestión.

A partir de aquí, la dosis de metadona se va a rebajando hasta la total recuperación del paciente. Una vez que la persona se ha conseguido desintoxicar, se necesita un tiempo para que el cuerpo se habitúe y el paciente no termine por volver a recaer.

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