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Cuidados tras la extracción de las muelas del juicio

MUELAS DEL JUICIO

Cuidados tras la extracción de las muelas del juicio

¿Sabías por qué tenemos las muelas del juicio y por qué hay personas que tienen que quitarlas?

Sara P. Lorenzo

La muela del juicio (tercer molar) es un vestigio que conservamos desde que apareció el primer hombre. ¡Antiguamente teníamos hasta cuatro molares! Y es que antes nuestros antepasados tenían unos maxilares más desarrollados. Con la evolución nuestras mandíbulas se han ido empequeñeciendo poco a poco y no siempre nos entra ese tercer molar. Es más, muchas veces aparecen cuando todos los demás dientes están colocados y perfectamente alineados. Entonces, hay riesgo de que el nacimiento de los terceros molares desplacen a sus vecinos. Son la pesadilla de cualquier persona que haya pasado por una ortodoncia. Por eso, muchos dentistas aconsejan a estas personas una extracción preventiva, para evitar que toda esa inversión de dinero y sufrimiento haya sido en vano.

¿Podrían llegar a ser útiles?

En el pasado nos servían para masticar comida cruda pero ahora parece que solo nos dan dolor de cabeza... En realidad, podrían sernos útiles en casos concretos. Por ejemplo, si hemos perdido la muela de al lado, la del juicio podría ocupar su puesto. También es útil si hemos perdido las otras muelas y solo podemos masticar con las del juicio. Otras veces, si conseguimos limpiarlas sin dificultad y nos caben en la boca podemos dejarlas mientras no nos molesten.

Siempre debemos seguir las indicaciones de nuestro dentistaSiempre debemos seguir las indicaciones de nuestro dentista

El proceso de extracción de las muelas del juicio

Si nos decidimos a quitar la muela del juicio, una de las preguntas que nos hacemos es: ¿sanidad pública o dentista privado? Es decisión de cada uno. Hay muchas leyendas urbanas sobre la sanidad pública pero no más lejos de la realidad. Nos encontraremos de todo, igual que en la sanidad privada. Ambas tienen sus ventajas e inconvenientes. Si vas por la seguridad social la extracción será gratuita pero por lo general tendrás que esperar bastante hasta que te la extraigan, tendrás que valorar la urgencia de la extracción.

Si vas a un dentista privado no esperarás colas pero tendrás que costearlo. El precio varía de un dentista a otro y también depende del tipo de intervención (si está erupcionada es más barato que si está incluida). La extracción puede ser de varias maneras:

1- Extracción de una muela ya emergida: suele ser la más común y la menos dolorosa. La muela ya ha nacido o está casi fuera por lo que no hay suele haber complicaciones. Tampoco hay muchas molestias post-extracción.

2- Extracción de una muela a medio emerger: se pone anestesia intravenosa. Aquí el dentista tendrá que cortar parte del tejido que rodea la muela, dividirla en dos y extraerla por partes. Hay dolor e hinchazón tras la extracción pero no duran mucho.

3- Extracción de una muela no emergida: la tiene que realizar un cirujano oral y utilizando anestesia intravenosa. Con un bisturí se corta la encía hasta llegar al hueso. Después se perfora hasta localizar la muela. Por último, se da paso a la extracción y sutura de puntos. Tras la extracción habrá inflamación y malestar, los antibióticos y analgésicos son imprescindibles.

Cuidados importantísimos para una rápida recuperación

La mayoría de las complicaciones tras una extracción de las muelas del juicio son producidos porque los pacientes no siguen unas pautas adecuadas. Por eso es vital cuidarnos bien durante esos días.

Cuando nos extraemos un diente lo primero que nos van a mandar morder una gasa durante 30-45

minutos. Se hace con el fin de que se forme un coágulo que cubra el espacio desde el hueso y encía hasta la superficie. Como un tapón que impedirá la hemorragia y facilitará la cicatrización. Hasta que se forme un coágulo resistente pasarán mínimo 24 horas, el primer día es cuando más cuidado tenemos que tener.

En el caso de que se nos desplace y no llegue a formarse adecuadamente podría dar lugar a unas de las complicaciones más dolorosas en odontología, la alveolitis seca. Ocurre cuando se pierde el coágulo y el hueso queda expuesto, haciendo muy sensible la zona, es muy doloroso. Lo mejor, como siempre, es la prevención. Para ello sigue las siguientes pautas:

1- Sigue las instrucciones de tu dentista en todo momento: seguramente te habrá recetado antiinflamatorios y antibióticos. Él más que nadie conocerá tu caso y lo que es más adecuado para ti, no sigas las instrucciones de tu vecina ni el remedio casero de la abuela. Como mucho si el dolor es muy fuerte tómate un antiinflamatorio cada 6-8 horas.

2- Nada más salir del dentista vete a casa a descansar. Si quieres garantizar una buena coagulación mantén la gasa apretada al menos durante 45 minutos o una hora. Después, si sigue sangrando cámbiala por una nueva durante media hora más. Y así sucesivamente. Durante ese tiempo no hables ni escupas. Solo muerde la gasa y traga saliva (la fuerza que haces al escupir puede desplazar el coágulo).

Mantente sentado y en reposo las primeras 12 horas, evita esfuerzos.

3- Si te recetaron un antiinflamatorio tipo ibuprofeno es recomendable que te lo tomes antes de que se te pasen los efectos de la anestesia. El ibuprofeno tarda media hora en hacer efecto y si lo empalmas con la anestesia te ahorrarás 30 minutos de sufrimiento.

Unos días después de la extracción puedes prevenir infecciones haciendo enjuagues con agua y bicarbonatoUnos días después de la extracción puedes prevenir infecciones haciendo enjuagues con agua y bicarbonato

3- Durante los primeros días no tomes bebidas calientes, el coágulo podría disolverse. Toma las primeras 24 horas sopas tibias, yogures, purés y si te encuentras mejor alimentos semi-blandos.

4-Con el fin de no desplazar el coágulo no uses pajitas, no escupas y sobre todo...¡No fumes!. Al menos durante los tres primeros días. Aunque en el caso de fumar se recomienda hasta un mínimo de una semana.

5- No te enjuagues ni te cepilles durante el primer día. Solo después de que se haya cerrado la herida a partir de las 24 horas (y siempre que hayas dejado de sangrar) puedes enjuagarte la boca con agua tibia y sal cada 2-3 horas. A partir del segundo día la limpieza hazla normal en el resto de los dientes (cepillado e hilo dental). Puedes enjuagarte también con un locutorio antiséptico rebajado con un poco de agua. La higiene es vital para evitar posibles infecciones.

6- Tras los 2 o 3 primeros días también puedes enjuagarte con bicarbonato y agua caliente para evitar posibles infecciones.

7- Si tuvieses una hemorragia repentina repite lo mismo que hiciste el primer día. Morder una gasa enrrollada durante una hora sin hablar.

8- Si han pasado 4 días y el dolor no disminuye, o incluso empeora, ve de nuevo a tu dentista porque podría tratarse de una alveolitis seca.

Por último, aunque todas estas recomendaciones están dirigidas a la extracción de las muelas del juicio también pueden aplicarse a las extracciones de los demás dientes. ¡Mucho ánimo y suerte a todos los que próximamente se vayan a quitar una muela!

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