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Qué es fluoxetina y para qué se utiliza

MEDICAMENTOS

Qué es fluoxetina y para qué se utiliza

La fluoextina también es conocido como Prozac, pero, ¿qué es y para qué se utiliza?

Sara Vidal Pérez

La fluoxetina es un fármaco, más conocido con el nombre de Prozac. Se trata de un antidepresivo cuya función es inhibir la recaptación de serotonina.

La serotonina

La serotonina es un neurotransmisor que tiene una relación directa con nuestro bienestar. Influye directamente en la regulación del apetito y de los ciclos de vigilia y sueño. Además, trabaja para equilibrar la temperatura de nuestro cuerpo y nuestro deseo sexual.

Los cambios que se pueden producir en este neurotransmisor se ven más acentuados en los hombres, puesto que estos producen más cantidad de serotonina que las mujeres.

La fluoxetina es un fármaco, más conocido con el nombre de ProzacLa fluoxetina es un fármaco, más conocido con el nombre de Prozac

¿Qué ocurre cuando se producen cambios en los niveles de serotonina?

Existen muchas causas que explican la alteración en los niveles de serotonina, entre ellas encontramos los cambios hormonales y el estrés.

Cuando los niveles de serotonina son altos, experimentamos una sensación de bienestar, mostrándonos más relajados, de mejor estado de ánimo y más concentrados en las tareas que requieren de nuestra atención.

Sin embargo, cuando los niveles de serotonina son bajos, pueden aparecer cefaleas (dolores de cabeza), problemas con el sueño (insomnio), bajo estado de ánimo, sentimientos de irritabilidad o agresividad, etc.

La fluoxetina

Como se ha indicado al principio, la fluoxetina es un antidepresivo que influye en la recaptación de la serotonina. La fluoxetina mejora la cognición y las funciones ejecutivas (las cuales nos permiten tener una capacidad de anticipación, planificación, autorregulación y consecución de planes o metas).

Además, la fluoxetina fue el primer antidepresivo que salió al mercado y, actualmente, es uno de los más utilizados.

¿En qué casos se utiliza la fluoxetina?

En general, la fluoxetina es recetada de manera habitual en aquellas personas adultas, quienes padecen o sufren un trastorno obsesivo-compulsivo, un trastorno alimenticio (como la anorexia o la bulimia nerviosa) o una depresión severa.

No obstante, en algunos casos, también se puede recetar en personas que padecen trastornos del sueño, obesidad, alcoholismo, trastorno por déficit de atención, etc.

¿Para qué sirve la fluoxetina en niños/as o adolescentes menores de 18 años?

En personas menores de 18 años, la fluoxetina se receta en aquellos casos en los que las sesiones de terapia psicológica no sean lo suficientemente eficaces. Este fármaco se aplica de manera combinada con la terapia psicológica con el fin de mejorar los resultados que se esperan.

Los casos más habituales en los que se utiliza son aquellos en los que el paciente sufre una depresión severa, aunque también se receta en aquellos casos en los que los pacientes sufren algún trastorno, de los anteriormente mencionados, de forma severa o negativamente acentuada.

La fluoxetina <b>parece que mejora</b> los ciclos de vigilia y sueñoLa fluoxetina parece que mejora los ciclos de vigilia y sueño

¿Cuáles son los beneficios de este fármaco?

La fluoxetina parece que mejora los ciclos de vigilia y sueño, ayuda a aliviar o reducir la ansiedad, disminuye la aparición de ataques de pánico y, también, reduce los momentos de atracones propios de la bulimia nerviosa.

El objetivo principal de este fármaco es mejorar o elevar el estado de ánimo, sin embargo, es importante conocer los beneficios y los riesgos que conlleva su toma antes de empezar el tratamiento.

Aunque aún no se conoce con exactitud los riesgos a los que se somete un niño/a o adolescente al tomar este antidepresivo, se han observado en estudios clínicos que algunas personas de hasta 24 años de edad (un número reducido), que ingirieron antidepresivos, experimentaron pensamientos suicidas. Por lo que se cree, que los/as jóvenes menores de 24 años que se exponen a la toma de este fármaco pueden tener mayor predisposición a desarrollar tendencias o pensamientos suicidas.

Parece contradictorio, puesto que uno de los usos más frecuente de este fármaco es luchar contra la depresión severa. Por ello, es necesario consultar con el médico cualquier duda o inquietud al respecto, y asegurarse de tener claros los efectos secundarios que pueden aparecer tras la toma de este antidepresivo.

¿Cómo es la administración de este fármaco?

La fluoxetina se puede presentar en capsulas orales o en líquido. No es necesario que se acompañe de comida para ingerirlo. Las dosis de este fármaco deben de estar indicadas por el médico especialista y, en ningún caso, se debe abusar o detener el tratamiento una vez comenzado sin consultar antes con el médico.

Es posible que los beneficios aparezcan semanas más tarde del comienzo del tratamiento. Además, la detención repentina del tratamiento puede tener efectos adversos como cambios en el estado de ánimo, ansiedad, dificultades para dormir, dolores de cabeza, entre otros.

¿Cuáles son los efectos secundarios de la fluoxetina?

Es necesario conocer los efectos secundarios que pueden aparecer y consultar a su médico si llega a experimentarlos, ya que sólo es el doctor quien decide si se continúa o no con el tratamiento.

Estos son algunos de los efectos secundarios más comunes que se pueden experimentar:

- Problemas de sueño.

- Disminución del impulso sexual.

- Ansiedad o nerviosismo.

- Mareos, náuseas o dolores de cabeza.

- Sensación de debilidad o cansancio.

- Dolor de garganta o boca seca.

- Gases, dolores de estómago o vómitos.

- Sudores o temblores.

Cuando se comienza con la toma de este fármaco, nuestro cuerpo debe adaptarse y ajustarse a su ingesta. Por ello, pueden aparecer o no algunos de estos efectos secundarios. En caso de experimentar alguno de ellos, se debe consultar con el médico para conocer si es recomendable continuar o no con el tratamiento. Lo más habitual es que, en caso de que aparezcan estos efectos secundarios, desaparezcan en dos semanas. De no ser así, vuelva a consultar con su médico de manera urgente.

A pesar de los beneficios que aporta este fármaco para algunos trastornos, sería recomendable acudir a un profesional que pueda proporcionarnos una terapia con o sin tratamiento farmacológico. Recordar que en algunos casos, el fármaco solo ayuda a reducir los síntomas propios del trastorno pero no cura ni soluciona los problemas que podrían ser la causa de la aparición del trastorno y que colaboran para que éste se mantenga en el tiempo. 

Por lo tanto, debemos tener especial cuidado a la hora de decidir que queremos empezar un tratamiento y, si es posible, consultar o pedir asesoramiento a más de un especialista y, sobre todo, una vez iniciado tener muy claros los efectos que podemos experimentar tras la toma del mismo para poder actuar en consecuencia.

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