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Los coágulos de sangre en venas o arterias

SANGRE

Los coágulos de sangre en venas o arterias

Los coágulos de sangre son necesarios en algunos casos, pero en otros, si no se tratan a tiempo, pueden ser mortales.

Mª José Roldán Prieto Mª José Roldán Prieto Psicopedadoga experta en aprendizaje y salud

La coagulación de la sangre es imprescindible para curar una herida de la piel formando una costra. Aunque por otra parte, los coágulos de sangre que se forman en arterias o venas pueden ser peligrosos e incluso mortales si bloquean el flujo de sangre a los órganos vitales.

Síntomas

Cuando se tienen coágulos de sangre en el organismo pueden tener síntomas, pero dependerán de si el el coágulo está en una arteria o vena y en qué lugar del cuerpo se encuentra. Un coágulo en una arteria puede provocar dolor moderado a intenso que se desarrolla rápidamente. Si afecta a una vena, es probable que el dolor sea más leve y que aumente en gravedad durante varias horas o incluso días. Cualquier coágulo de sangre puede causar hinchazón, hormigueo, sensibilidad o sensación de calor.

Si una arteria que conduce al cerebro está obstruida, pueden aparecer síntomas neurológicos, como confusión o parálisis, que posiblemente acaben en un accidente cerebrovascular. Un coágulo de sangre en la pierna puede hacer que la pierna se hinche, por lo que es notablemente más grande que la otra pierna y se deba intervenir. Si se forma un coágulo de sangre en la arteria coronaria, pueden aparecer síntomas de un ataque cardíaco, como opresión en el pecho o en los brazos, mareos. 

Cualquier lesión puede causar daños en los vasos sanguíneosCualquier lesión puede causar daños en los vasos sanguíneos

Causas

Cualquier lesión puede causar daños en los vasos sanguíneos. Cuando esto se produce (una contusión) puede dañarse un vaso sanguíneo y que la sangre se escape y se haga visible bajo la piel. Entonces se forma un coágulo dentro del vaso sanguíneo, un proceso que si no se realizase las lesiones más pequeñas podrían ocasionar un sangrado incontrolado y ser fatal.

Los coágulos de sangre se componen de dos elementos:  plaquetas  y fibrina. Las plaquetas son células producidas en la médula ósea que viajan a través del torrente sanguíneo. Cuando se produce una hemorragia, las plaquetas se vuelven pegajosas, lo que les permite adherirse entre sí y las paredes de los vasos sanguíneos.

La fibrina es una sustancia que se parece a una cuerda larga y pegajosa. Las hebras de fibrina se adhieren a las paredes de los vasos sanguíneos y se agrupan para formar un complejo similar a una red en la que los glóbulos rojos quedan atrapados. Un coágulo de sangre se compone de plaquetas y hebras de fibrina, así como glóbulos rojos atrapados. Las hebras de fibrina unen las plaquetas y esencialmente aprietan el coágulo para estabilizarlo.

El mecanismo de coagulación también puede hacer que se formen coágulos en formas que son dañinas, una afección llamada trombosis. Si un coágulo de sangre bloquea una arteria al corazón, puede acabar en un ataque al corazón. Si se bloquea la sangre al cerebro, el resultado puede ser un derrame cerebral. 

Las arterias se hacen cada vez más pequeñas a medida que se alejan del corazónLas arterias se hacen cada vez más pequeñas a medida que se alejan del corazón

Las arterias se hacen cada vez más pequeñas a medida que se alejan del corazón, por lo que un coágulo que comienza cerca del corazón eventualmente se alojará en un vaso más pequeño. Esto evita que la sangre oxigenada alcance áreas alimentadas por esa arteria. Las venas, por otro lado, se vuelven más grandes a medida que devuelven la sangre al corazón, por lo que los coágulos de sangre que se forman en las venas pueden llegar hasta el corazón y luego ser bombeados hacia los pulmones, donde pueden crear una afección potencialmente mortal llamada embolia pulmonar. También pueden alojarse en los vasos sanguíneos, más comúnmente en las piernas; cuando esto sucede, se llama trombosis venosa profunda.

Factores de riesgo

Existen numerosos factores de riesgo que pueden hacer que tengas más posibilidades para desarrollar un coágulo de sangre potencialmente peligroso: Fibrilación auricular, aterosclerosis, trastornos genéticos, medicamentos, arritmias cardíacas, insuficiencia cardíaca, obesidad, embarazo, fumar, etc.

Tratamiento

Después de realizar un diagnóstico correcto, se buscarán las mejores formas de tratamiento. Existen medicamentos que se recetan para prevenir y tratar los coágulos en la sangre, aunque en otros casos se puede considerar la cirugía para tratar el problema, dependiendo de la gravedad del mismo.

Tu médico te puede dar consejos para prevenir los coágulos de sangre peligrosos dependiendo de tu condición física y estilo de vida.

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