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Cómo hay que cuidar un tatuaje

TATUAJES

Cómo hay que cuidar un tatuaje

Si te has hecho un tatuaje debes tener bien claro cómo debes cuidarlo para que sane bien y no se infecte.

Ainoa Poveda García

La llegada del buen tiempo hace que muchas personas busquen mejorar el aspecto de su piel con un tatuaje, pero no siempre es recomendable hacerse uno justo cuando más calor y sol hay. Lo mejor es preparar tu cuerpo durante el otoño y el invierno que, pese a que no podrás mostrar orgulloso tu nueva parte, sí que harás que se cure mejor.

En cualquier caso, hay una serie de recomendaciones que hay que seguir sí o sí en cualquier época del año. Lo primero es que el tatuaje te lo realice un profesional con el que tengas confianza, hayas visto sus trabajos previamente, sepa tratar tu piel cuidadosamente y respete tu juicio y gusto. Esto último es importante, ya que es algo que llevarás en la piel para siempre -a no ser que puedas quitártelo con un tratamiento de láser-.

Durante un periodo de diez o quince días, el tatuaje será como una herida que habrá que tratar y cuidar de manera diaria.Durante un periodo de diez o quince días, el tatuaje será como una herida que habrá que tratar y cuidar de manera diaria.

Periodo de reposo

Durante un periodo de diez o quince días, el tatuaje será como una herida que habrá que tratar y cuidar de manera diaria. Normalmente no supera la semana de curación en los casos de los más pequeños, las zonas más comunes y menos sensibles o aquellos que no tengan color alguno. También depende en gran manera de tu propia piel, por lo que deberás vigilar con cada cura su proceso.

Taparlo los primeros días

El tatuaje, como ya hemos indicado, es una herida abierta que hay que curar y tratar. Para que no se infecte o se pueda deteriorar, tanto la zona de tu piel como el propio tatuaje, lo mejor es ponerle un apósito transparente. Existen una serie de productos que son recomendables y específicos para estos casos, los cuales se recortan al tamaño adecuado y se pegan sobre la piel. En un periodo de tres días estos apósitos no se quitarán o se cambiarán día y noche.

Existe otro método que es menos cómodo, pero sí más común. Con un film transparente de cocina normal y unos trozos de esparadrapo, nuestro tatuaje puede quedar igual de protegido que con la anterior solución. En ambos casos, este proceso es importante, ya que los tres primeros días son claves para que el tatuaje empiece a supurar un poco de sangre -no debería sangrar mucho, pero sí es normal que suelte unas gotas en este periodo- y la tinta sobrante.

Cuidados intensivos

Durante estos tres días, el tatuaje debe estar tapado. Si ves que puedes quitarte el apósito o el film transparente porque ha soltado mucha cantidad, debes lavar y curar unas dos o tres veces por día. Una vez pasen los días de tapado, los pasos de limpieza y curación serán los mismos. Te recomendamos que sigas tapando el tatuaje por las noches, para que no manche tanto.

Primero hay que lavar la zona. En este caso se debe hacer con un poco de jabón neutro diluido en agua tibia y esparcirla sobre la piel con la mano o un paño limpio humedecido en la solución preparada. Siempre con cuidado de no rozar o frotar, eliminaremos los restos del líquido con una toalla o paño también limpio, pero esta vez seco. Debemos aplicar suaves toques para evitar arrastrar restos y que se pueda infectar.

A la hora de la ducha, que es lo mejor para limpiar tu tatuaje -evitar piscinas, baños, saunas y jacuzzis que solo deteriorarían la zona y humedecerían la piel-, nunca debes utilizar mucha cantidad de gel sobre él. Tampoco se recomienda utilizar la esponja, ya que el roce dolería y podría infectarse.

Cremas específicas

La utilización de productos de curación es importante, ya que no todas sirven para estos casos. Al ser una herida, si te pones una crema que sueles utilizar cuando te haces un rasguño podrías empeorar el tatuaje, ya que queremos que cicatrice de una manera especial, sin costras que puedan caerse después y quitar la tinta.

En este caso, Bepanthol es una de los productos que más recomiendan los tatuadores. De todos modos, tu profesional de confianza te puede recomendar una marca en la que él o ella confíe. Pero nunca cremas hidratantes o de curación rápida habitual. Siempre deben ser específicas. La crema que escojas se debe aplicar siempre sobre el tatuaje limpio, así que será el siguiente paso inmediatamente después de lavar la zona.

Evita rascarte, tocarlo mucho o rozarloEvita rascarte, tocarlo mucho o rozarlo

Recomendaciones prohibidas

En caso de ser extremadamente precavidos, la aplicación de crema no puede ser superior a la cantidad recomendada. No por esparcir más el tatuaje se curará mejor, sino que podríamos empeorar la situación y hacer que el proceso de cicatrización fuera más complicado.

En caso de realizar ejercicio, que no sea intenso para no dañar la zona afectada, ya que -recordamos- es una herida abierta lo que tenemos. El sudor tampoco es bueno, porque podría causar una infección o reblandecer la piel, haciendo que el tatuaje no se ajustara bien. Por esta razón, los jacuzzis, las saunas o las piscinas tampoco son aconsejables porque humedecen.

Evita rascarte, tocarlo mucho o rozarlo con prendas de ropa ajustadas o con esponjas. Tampoco es recomendable mojar mucho la zona para no reblandecer la piel ni tomar el sol durante unas semanas para evitar que se pueda quemar.

Sigue siempre el consejo de tu tatuador de confianza, ya que él o ella sabrá qué cuidado es más adecuado para el tatuaje que te acaba de realizar. En cualquier caso, si ya te has hecho antes otro debes saber que hay zonas de tu piel que podrían no asimilar la tinta, que dolieran más o que no se curara como toca.

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