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Cómo reducir el dolor de la endometriosis
ENDOMETRIOSIS

Cómo reducir el dolor de la endometriosis

La endometriosis sigue siendo para muchas personas desconocido. Pero son muchas las mujeres que lo sufren en sus vidas y por eso es importante que sepan algunos remedios para poder paliar el dolor.

Coral Ferrero Ibáñez

La endometriosis es una enfermedad crónica benigna, mayormente hereditaria, que afecta entre al 3 y 10% de las mujeres de todas las edades de edad fértil. Es una afección que ocurre cuando las células que se encuentran dentro del revestimiento del útero crecen en otro lugar del cuerpo que no es el habitual, como detrás del útero o la vejiga. Estas células funcionan de la misma manera que las que están situadas dentro del útero y por lo tanto, si no se fertilizan también deberían ser evacuadas con el sangrado de la menstruación. Sin embargo, como crecen en un sitio que no les pertenece no pueden ser expulsadas, lo que provoca inflamación, dolores e incluso infertilidad.

Los síntomas

Los síntomas más comunes de la endometriosis son las menstruaciones irregulares, largas y dolorosas, la irritación tras defecar o el dolor postcoital. La dificultad para quedarse embarazada puede indicar que hay algún problema en el endometrio. Otros síntomas como la fatiga, el dolor pélvico o la infección de orina también pueden ser relacionados con esta enfermedad. Aunque en la actualidad no existe una cura definitiva, sí hay métodos que ayudan a reducir el dolor que provoca.

Los dolores de la endometriosis pueden ser muy fuertesLos dolores de la endometriosis pueden ser muy fuertes

¿Cómo se puede reducir el dolor de la endometriosis?

Para paliar el dolor que provoca la endometriosis tenemos diferentes tratamientos. Cada mujer experimentará un nivel de malestar diferente, por lo que cada una tendrá que decidir qué método atenuante del dolor le vendrá mejor según sus síntomas.

Si el dolor es leve y sólo sentimos un pequeño malestar en la zona del abdomen podemos optar por utilizar una bolsa de agua caliente o almohadilla eléctrica. Colocándola en esa zona el calor nos aliviará. Del mismo modo lo hará tomar un baño de agua caliente. Los analgésicos también ayudarán si el dolor no es muy fuerte. Los medicamentos catalogados AINE (antinflamatorios no esteroideos), como el ibuprofeno, detienen la producción de prostaglandinas que produce el cuerpo. Estas sustancias nacen de forma natural tras una enfermedad y provocan inflamación y dolor. Son las culpables de las contracciones en el útero durante el periodo y las mujeres con endometriosis suelen producir más que aquellas que no sufren esta enfermedad.

Como hemos dicho, los AINE son efectivos para reducir el dolor derivado de las prostaglandinas, pero para que el resultado sea óptimo el medicamento tiene que tomarse antes de que el cuerpo las produzca. Es por eso que conviene tener un control sobre nuestra menstruación: saber cuándo la vamos a tener, cuando empiezan los dolores (puede ser previa o posteriormente al sangrado) y cuánto nos dura. De esa manera se puede prevenir en la medida de lo posible y prepararnos ingiriendo alguno de estos analgésicos. Otros fármacos que no pertenecen al grupo AINE como el paracetamol pueden aliviar el malestar, pero este tiene que ser muy ligero ya que al no ser antinflamatorios no funcionan completamente. Las aspirinas no son recomendables ya que incrementan el sangrado.

Algunos tratamientos

Los tratamientos hormonales como la píldora anticonceptiva también pueden ayudar a sobrellevar el dolor. Esto se debe a que los anticonceptivos hormonales ayudan a controlar la menstruación y detienen o ralentizan el crecimiento de la endometriosis. Antes de elegir este método han de tenerse en cuenta los efectos secundarios que produce la píldora, como el posible aumento de peso o las náuseas, y por supuesto, la imposibilidad de quedarse embarazada mientras se cumple el tratamiento.

Hay remedios para aliviar los síntomas de la endometriosisHay remedios para aliviar los síntomas de la endometriosis

Si preferimos métodos que no conlleven la ingesta de medicamentos podemos optar por el TENS (del inglés transcutaneous electrical nerve stimulation). Son pequeñas máquinas con pequeños electrodos que, si los ponemos sobre la piel emiten unos pulsos eléctricos sobre el cuerpo. No son dolorosas, ya que la sensación que provocan es la de un suave hormigueo. Son muy utilizadas para dolores musculares y óseos.

Se cree que su funcionamiento se basa en dos procedimientos; el primero es que los electrodos bloquean el mensaje de dolor que pasa a través de los nervios y la segunda es que ayuda al cuerpo a producir endorfinas, neurotransmisores que modulan el dolor, entre muchas otras funciones. Aunque éste sigue siendo un tratamiento relativamente polémico porque los estudios no han confirmado 100% su efectividad es ampliamente utilizado durante las rehabilitaciones. Antes de recurrir a él consulta con tu médico ya que no es recomendable para embarazadas y personas con problemas de corazón.

Métodos naturales

Como en la mayoría de las enfermedades, para la endometriosis también existen métodos paliativos naturales que ayudan a reducir el dolor. Una de las más recomendadas es la acupuntura. Ésta medicina alternativa originaria de China trata el dolor insertando unas pequeñas agujas en 'puntos acupunturales' que todos tenemos en el cuerpo. Estas agujas estimulan el sistema nervioso y segregan químicos y hormonas que ayudan al cuerpo a combatir el malestar, aunque de nuevo, es denominada una pseudociencia al no haber resultados que confirmen su efectividad.

Realizar ejercicio y una dieta sana es un estilo de vida beneficioso para cualquier circunstancia, pero si sufrimos los síntomas de la endometriosis se convierte en algo vital. Intentar llevar una vida normal mientras se sufren dolores puede provocar mucho estrés y prácticas como el yoga, el pilates o el taichí ayudan a aliviarlo. Ejercicios de relajación con los que podamos reforzar la pelvis son muy convenientes, así como aprender a auto masajearnos esa zona.

Respecto a la dieta hay un compuesto químico que deberemos de evitar llamado 'xenoestrógeno', ya que puede provocar un mayor crecimiento del endometrio. Los xenoestrógenos no sólo se encuentran en multitud de conservantes alimenticios, también se utiliza para productos cosméticos que contienen parabeno, además de en geles, champús o protectores solares. Siempre que te sea posible consume productos orgánicos, ya que así te asegurarás de que no contienen ni estos compuestos químicos ni otros perjudiciales. De la misma manera evita el contacto de la comida con plásticos o papel de aluminio y el excesivo uso del microondas.

Si el dolor que sentimos es extremo se puede recurrir a intervenciones quirúrgicas. La laparoscopia, la histerectomía o la cirugía intestinal son las más comunes, pero si estamos pensando en ello el especialista nos aconsejará y dará toda la información que necesitemos.

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